El juicio por el asesinato del menor Junhua Huang se celebrará en la Audiencia de Las Palmas mediante el sistema del jurado popular, pero aún no tiene fecha de señalamiento. La Fiscalía acaba de formular acusación y, ahora, el Juzgado de Instrucción número 1 de la capital grancanaria deberá darle traslado al resto de las partes para que emitan sus conclusiones, entre ellas la madre biológica del niño, que está personada en la causa y también acusará a la novia de su expareja por matar a su hijo.

La Fiscalía reclama para la progenitora 120.000 euros de indemnización por la pérdida de su vástago, así como 30.000 euros por los supuestos malos tratos y la prohibición de acercarse o de comunicarse con la madre del niño. Na Li fue detenida al día siguiente de cometer el crimen y lleva en prisión provisional desde mayo de 2016. Su pareja y padre de la víctima está en libertad, aunque imputado por no evitar los malos tratos.

El fiscal fundamenta su acusación en la declaración de tres testigos y, sobre todo, en la autopsia realizada por el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas. Los médicos forenses certifican que el niño murió a palos, con lesiones hasta en los testículos que le causaron "un dolor fuerte, insoportable e innecesario", según las conclusiones del ministerio público.

Debido a los golpes con el palo, el menor sufrió politraumatismos con rotura de varios huesos, múltiples hematomas por todo el cuerpo y erosiones tanto en las piernas como el abdomen. Todo eso le llevó a una "agonía muy dolorosa" que le condujo a la muerte.

Los forenses también han encontrado en el cuerpo del niño lesiones que son anteriores a la paliza mortal, las cuales parecen compatibles con malos tratos habituales. De ahí la doble acusación que formula el fiscal. Entre esas lesiones destacan quemaduras en ambas piernas, además de fracturas de costillas y de la tibia izquierda, sin que el menor fuera atendido en un centro de salud por esas graves heridas.

Los peritos judiciales también descartan que la acusada sufra algún tipo de trastorno mental. La defensa, por tanto, tiene pocas alternativas, salvo la de tratar de lograr una condena inferior por homicidio al negar el ensañamiento que plantea la Fiscalía.