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Tamaraceite quiere recuperar la idea del parque de las charcas de San Lorenzo

La consultara Grupo Muse, que ha elaborado un estudio para el Ayuntamiento, propone crear un espacio agroambiental para potenciar la agricultura y el turismo

Tamaraceite quiere recuperar la idea del parque de las charcas de San Lorenzo

Recuperar la propuesta de crear el parque agroambiental César Manrique en las charcas de San Lorenzo de principios de la década del 2000. Es una de las iniciativas para rehabilitar y regenerar el casco histórico de Tamaraceite que se plantean en el estudio que ha realizado el Grupo MUSE -consultoría de mediación urbana y sociología del espacio- para la concejalía del distrito Tamaraceite-Tenoya-San Lorenzo con el fin de mejorar el entorno para el ciudadano e impulsar la economía; entre otros aspectos, quieren aprovechar el potencial histórico, cultural, etnográfico y paisajístico que tiene la zona. El proyecto podría incluir también el camino viejo de San Lorenzo y la Montaña de San Gregorio, dado el valor ecológico y patrimonial de estos dos espacios.

El proyecto del parque agroambiental César Manrique se plantea como una oportunidad "para desarrollar la economía local en relación al sector primario y secundario" de Tamaraceite, según indica la memoria que la consultoría ha entregado a la responsable de la concejalía Mercedes Sanz. La propuesta, como las que se han planteado en materia de edificación y vivienda; movilidad, accesibilidad y transportes; espacio libre, dotaciones y equipamientos; patrimonio; paisaje; tejido social y participación; desarrollo de la economía local; y servicios a la ciudadanía para mejorar el barrio y la vida de sus ciudadanos; las cuales han contado con la participación de colectivos y vecinos de Tamaraceite, no son, sin embargo, vinculantes. La concejalía valora ahora las propuestas y estudia tanto su interés como viabilidad y prioridad para Tamaraceite.

Valor patrimonial

Las charcas de San Lorenzo se encuentran en el margen izquierdo de la carretera que va de Tamaraceite a San Lorenzo. El espacio se encuentra incluido dentro del Paisaje Protegido de Pino Santo desde 2006 y en la Carta Etnográfica de Gran Canaria se señala su interés patrimonial por su valor hidráulico, dado que se trata de una serie de estanques de grandes dimensiones construidos de arcilla en el siglo XX con el fin de almacenar agua para suministrar a una finca de plataneras que había en la zona, conocida como Las Casas de Pico. Tras abandonarse la actividad agraria, los estanques se convirtieron en humedales donde anidan y se alimentan numerosas aves de la Isla y otras de paso.

En la memoria que se ha entregado a la concejala del distrito se indica que la recuperación del parque que planteó la Plataforma Ciudadana Salvar las Charcas de San Lorenzo y Ben Magec-Ecologistas en Acción, "como alternativa a un proyecto que en su día se planteó como una intervención discriminatoria, atentado al territorio y los recursos naturales y culturales de un espacio sensible" podría generar una oportunidad para el desarrollo de la agricultura y el turismo en el distrito.

La idea de crear un parque agroambiental en las charcas de San Lorenzo no es nueva. A principios de la década del 2000, el Cabildo insular, entonces gobernado por el PP, pretendía crear en esas 135, 4 hectáreas un campo de golf de 18 hoyos y una urbanización de 350 viviendas aprovechando que no todo el espacio natural estaba protegido, así como crear un parque agroambiental de carácter público con el fin de conservar y poner en marcha los estanques existentes en la zona y acondicionar el lugar para el paso de las aves migratorias y su observación.

Los vecinos y el colectivo ecologista se opusieron al proyecto por el valor medioambiental y patrimonial de las charcas y ante el urbanismo desmesurado que comenzaba a sufrir el extrarradio de la ciudad. Finalmente, la movilización ciudadana caló entre los políticos, que retiraron el proyecto del plan territorial. Sin embargo, la creación del parque César Manrique nunca se llevó a cabo pese a que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, en un pleno de julio de 2004, bajo el mandato de Pepa Luzardo, rechazó la idea de crear un campo de golf y un residencial y apostar por un espacio público.

En 2012, los vecinos denunciaron el abandono de las charcas, convertidas en un vertedero y en tránsito de motoristas de trial y conductores con squad con el daño que ello causaba para la avifauna. Y en 2017, los antiguos estanques sirvieron de albergue para el excedente de patos nacidos en el parque Juan Pablo II, de Siete Palmas.

La geógrafa ambientalista del Grupo MUSE, Lorena Naranjo, señala que el estudio recogió la propuesta ciudadana de recuperar todo ese proyecto cultural y patrimonial que en su día planteó la plataforma ciudadana y el grupo ecologista. Aunque, en vista de que se habían hecho también otras peticiones similares, con el Camino Viejo de San Lorenzo y la montaña de San Gregorio, el nuevo parque agroambiental César Manrique podría incluir también estos dos espacios, dado el valor arqueológico y cultural de estos lugares cercanos entre sí guardan.

Naranjo sostiene que este conjunto puede ser aprovechado tanto para la recuperación de la actividad agrícola, como de la puesta en marcha de actividades turísticas alternativas vinculadas a rutas de interés etnográfico, ecológico y cultural. Además de servir de aula de la naturaleza abierta para escolares y residentes.

"No hay que levantar infraestructuras, ni crearlas, sino acondicionar la zona y ponerla en valor como un polo de atracción al aire libre para los residentes de la ciudad y de la Isla, y no solo para los turistas como siempre pensamos, dado que está en una zona accesible y cercana a la urbe. Podemos dejar el coche en los Alisios y en media hora de paseo suave estamos en un entorno natural sin necesidad de subir a la Cumbre", aclara.

La propuesta de crear este parque agroambiental recuperaría, por un lado, la actividad agrícola de Tamaraceite, y dar así respuesta "a la actual demanda de tierras" que podrían ser productivas, tal y como se indica en la memoria presentada a la concejalía del distrito. Y, por otro, potenciándose otras actividades relacionadas con el turismo alternativo y la naturaleza, la observación de aves, la historia de la ingeniería hidráulica o la actividad agraria; por indicar algunas alternativas que podrían ponerse en marcha.

El Grupo MUSE sostiene que estas iniciativas tratan de "conservar los recursos tradicionales y el patrimonio local natural que, hay que recordar, cuando se expone a una degradación indefinida difícilmente puede ser recuperado".

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