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Entrevista | Luis Ibarra

"Puertos del Estado no puede paralizar eternamente la prolongación del Reina Sofía"

"Cardona se va a encontrar el Puerto en una situación muchísimo mejor que la que yo me encontré" señaló el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas

"Puertos del Estado no puede paralizar eternamente la prolongación del Reina Sofía"

"Puertos del Estado no puede paralizar eternamente la prolongación del Reina Sofía"

Cierra casi siete años en la Autoridad Portuaria tras semanas de incertidumbre en cuanto a su relevo. ¿Cómo fueron estos días?

Más que semanas, yo diría que son unos cuantos meses, porque después de diciembre de 2016, cuando se va el PSOE, entro en una fase de interinidad. Es verdad que Coalición Canaria me planteó seguir hasta que hubiera un pacto con el Partido Popular. Parecía que iba a ser en los primeros meses de 2017, por lo que he estado un año y poco en interinidad. Es complicado, porque quieras o no te afecta a la hora de planificar a medio plazo. Los últimos días sí que era más complicado, porque prácticamente fue un mes y medio en prensa continuamente. Sabía que la decisión tenía que ser rápida, porque estábamos en el último año y no se podía esperar más. Se asume con normalidad, llegué a un fin de ciclo. Estoy contento, satisfecho, porque han sido siete años desde mi punto de vista bastante fructíferos.

¿Se puede trabajar en un puerto desde esa interinidad?

No, creo que era bastante complicado. Estos días he estado pensando en los últimos meses y la verdad es que no se lo deseo a nadie, porque no solamente son los proyectos a medio plazo. Tienes que estar continuamente viendo expedientes con el personal, que no sabe si tu opinión va a ser igual que la del siguiente, y te afecta. Hay que planificar reuniones a medio plazo o con empresas que están fuera de aquí y no sabemos si al final vamos a ir o no, como pasa ahora, que hay una con el ministro de Pesca de Mauritania la semana que viene, pero así han sido las cosas.

¿Cómo es el Puerto que va a recibir su sucesor?

Lo va a encontrar en una situación muchísimo mejor que la que yo me encontré. Nada más entrar aquí había un problema tremendo con la estiba, un excedente en el número de estibadores. La sociedad estaba en quiebra, debía a la Autoridad Portuaria en torno a 16 millones y eso afectaba al día a día de cualquier operativa. En definitiva, la estiba estaba llevando al Puerto a una situación de generar un gran conflicto. Esto hemos logrado paliarlo prácticamente en su totalidad, porque llegamos al acuerdo de la estiba, que creo que ha sido uno de los mayores logros. Ahora la sociedad de estiba está pagando con intereses la deuda que debía en su momento. La situación se ha ido normalizando y ahora estamos en positivo.

¿Con qué hitos se queda?

Somos el Puerto que más combustible suministra de España, por encima de Algeciras, que era un reto que teníamos a medio plazo y se ha alcanzado. En cruceros estamos muy satisfechos con lo que se ha logrado en los últimos años al ser puerto base. En cuanto al proyecto Puerto-Ciudad, la pasarela va a determinar que la ciudadanía entienda cómo va a ser toda esa nueva zona con las embarcaciones deportivas. En reparaciones navales está claro que nos hemos convertido en el gran centro del Atlántico, no solamente porque no tenemos más espacio que suministrar, sino por los grandes proyectos que se han hecho y los que se van a hacer. Ahora mismo quedan el de CCB Zamakona y el de Astican con el dique seco. Naviera Armas ha hecho una inversión tremenda que ha liberado espacios y ha mejorado la operatividad del Puerto. Tampoco me gustaría olvidarme del Programa Mundial de Alimentos. Para mí ha sido un reto humano que ayuda a salvar vidas. Acaba de anunciar precisamente la ONU que viene una hambruna tremenda en el sur del Sahel. Al final tener este puerto se ha demostrado que es vital para salvar vidas y aunque era un expediente muy complicado, se logró.

¿Cuáles son los asuntos más urgentes que deberá tomar en consideración Cardona?

El primer tema que no hemos logrado sacar en los últimos años es verdad que es muy técnico, con informes que vienen y van por parte de los técnicos de la Autoridad Portuaria, Puertos del Estado y viceversa, y es la creación de los nuevos pliegos de los servicios portuarios, que son amarres, remolcadores, practicaje. No hemos llegado a aprobarlos. Hay que hacerlo, sobre todo, por la importancia de tener la tarifa plana. Creo que ese es el objetivo técnico que deberían marcarse en un año, o al menos ese era el que yo tenía. A nivel de puerto en general, sobre todo seguir manteniendo relaciones con todas las empresas para evitar conflictividad y los dos proyectos comerciales que tenemos, el grano y la pesca fresca.

Otro de esos temas pendientes es la ampliación del Reina Sofía. ¿Llegará al próximo consejo?

Sí. La relación con el presidente de Puertos del Estado ha sido especialmente mala, y no por culpa de este presidente, todo lo contrario. Algún día tendrá que decir las razones. Al final lo que me dicen los técnicos es que hay veces que se manda un informe favorable condicionado a subsanar unas erratas y a aportar una pequeña documentación, mientras que otras veces que con lo mismo se manda un informe negativo. Estoy convencido de que el informe positivo va a llegar en días. Si el tema es que no esté yo, pues no pasa nada, pero al final, por mucha injerencia que quiera hacer Puertos del Estado, podrá paralizar los asuntos por unos meses, pero no eternamente, y el del Reina Sofía es el gran proyecto que queda pendiente para este Puerto.

¿Cuánto han perjudicado al Puerto estos desencuentros?

Sobre todo es cuestión de pequeños detalles. Como acabo de comentar, de lo que más me puedo enorgullecer es del acuerdo de la estiba. Recuerdo que Puertos del Estado lo paró durante meses diciendo que no estaba conforme con él y tuvimos que lograr un informe favorable de la Abogacía del Estado de Madrid. Estuvimos a punto de tener un conflicto tremendo por la sinrazón de Puertos del Estado. Son pequeños detalles que parece que te van minando, pero me considero una persona constante y hemos obtenido muchísimos logros. Al final te acuerdas de lo bueno y olvidas lo malo.

¿Hasta qué punto la reducción de la deuda ha sido un hándicap para desarrollar proyectos?

Cuando entré me quedé impresionado de la cantidad de deuda que tenía este Puerto. 146 millones de euros, que, si lo pasamos a pesetas, hablamos de más de 20.000 millones. Para un Puerto con una actividad que estaba cayendo, con los problemas que teníamos con MSC, con problemas en la estiba... Eso nos generaba una ansiedad de que en algún momento tuviéramos incluso algún problema de tesorería, pero logramos encajar todas las piezas, darle confianza al sector empresarial. Desde un primer momento sabíamos que teníamos que reducir esta deuda para empezar ahora a reducir las tasas. Ese es el camino. En un año el Puerto puede cambiar poco, porque cuando nos demos cuenta va a haber elecciones. En los Presupuestos de 2018 se baja la tasa de buque, lo lógico es que en el siguiente, que no sé cuándo será, se haga ya una reducción drástica, porque el puerto está ya completamente saneado.

Está ha sido una década con altibajos de tráfico. ¿Está consolidada la recuperación de los últimos tres años?

Sí. Estamos hablando de picos en el movimiento de contenedores, que es el gran problema que teníamos. Yo también pondría como hito la confianza que hemos ido generando a MSC en estos años. La primera reunión que tuvimos con ellos en Ginebra cuando entré fue muy dura. Pensaba que me iban a dar 100 días de gracia, pero me dijeron que el Puerto llevaba años de pérdidas de confianza para ellos. Hemos intentado mejorar la relación. Todavía tenemos que ser más competitivos y seguir reduciendo las tasas, pero creo que ellos han visto un interés de seguir los pasos que nos planteaban y eso se reflejó cuando MSC pasó de tener algo más de un 30% de la terminal a tener el 100%. Eso ha generado que siga trayendo cada vez más contenedores, pero sobre todo es el futuro que nos queda. Estamos a punto de terminar en los próximos meses el expediente de unificación de las dos concesiones, donde al final va a haber unas ampliaciones con las autorizaciones temporales que tienen ellos. Tienen un gran plan en mente con nuevas grúas y nuevos proyectos adicionales. Era el tema que más peligro coyuntural tenía en el Puerto, pero lo hemos solventado.

Durante estos años se ha activado por fin la conexión en-tre la ciudad y el puerto. ¿Está satisfecho con su grado de ejecución?

Sí, porque los proyectos tienen un recorrido muy largo. Cuando uno llegó aquí en 2011, de los primeros problemas que me encontré es que el Centro Comercial El Muelle iba a abandonar la concesión. Eso significaba tener un edificio abandonado en la entrada a la ciudad para los cruceros. Iba a costar muchos años tirarlo, porque demoler un edificio de estos cuesta millones y hay que exigirlo a una empresa que encima estaba en quiebra. Era pasar de tener un edificio de okupas a tener un espacio consolidado. Para eso tuvimos que pensar y se tomó la decisión de apostar por un acuario en 2011, porque lo dice la hemeroteca, no lo digo yo, y con un acceso peatonal y la posibilidad de un teleférico. El teleférico se ha quedado pendiente, aunque soy partidario de sacarlo más cerca de La Isleta, a lo mejor desde la plaza de Manuel Becerra, para intentar activar esa zona. Creo que ahora la pasarela ya es una realidad, el paseo que va a conectar hasta Mesa y López es una realidad... a final de año vamos a tener un sitio espectacular. Nos queda quitar las naves, siempre hemos dicho que lo vamos a hacer para generar espacio libre, pero estoy satisfecho. También nos queda, es verdad, el proyecto de reparaciones de embarcaciones deportivas, que al final le va a dar una gran prestancia, sobre todo por esos barcos de madera, yates y demás que estén por la zona. A lo mejor lo podremos ver en dos o tres años, pero ponernos de acuerdo cuando nunca nos habíamos puesto de acuerdo en nada, realmente es una satisfacción. Había que llegar a muchos acuerdos con el Ayuntamiento, que se lograron; pequeñas modificaciones también con el Gobierno de Canarias... todo esto al final ha salido y la gente lo ve.

¿La creación de una zona verde en el espacio de las naves humanitarias está asegurada?

Mi idea al anunciar que eso tenía que ser zona verde fue imposibilitar que en el futuro alguien intente generar ahí actividad comercial que se tiene que generar espacios que ya tenemos, como Las Canteras. Tenemos que intentar recuperar la calle La Naval, no se trata de ir siempre construyendo cada vez más pegados al mar y olvidándonos de la segunda y tercera línea. Hemos dicho que eso es un espacio libre. Es verdad que se podrá usar como algún tipo de aparcamiento subterráneo si se considera necesario, pero que el espacio está ganado por la ciudadanía ya es innegociable.

La coincidencia -o la política- ha querido que quien era alcalde cuando usted accedió al cargo sea ahora su sustituto. ¿Espera una transición tranquila?

Sí. Las transiciones deben ser tranquilas. Yo siempre he dicho que estamos en un mundo de gestión pública donde lo más que se debe valorar ahora mismo -y sobre todo en las siguientes elecciones, que van a marcar un antes y un después- es que tienes que buscar consenso. No habrá mayorías absolutas en mucho tiempo en este país, creo yo. Hay que buscar acuerdos a dos y tres bandas, se trata de buscar el sentido común, y creo que Juan José seguirá la misma política que hemos llevado. También es verdad que queda un año y ese tiempo en una administración portuaria es muy poco, porque casi todos los expedientes tardan mucho más en desarrollarse.

¿Ha podido hablar con él?

Sí, he hablado con él y hemos quedado la semana que viene con tranquilidad. Le expondré cuáles son los temas pendientes y mi punto de vista. Él sabe que me podrá llamar en cualquier momento si tiene cualquier duda. Va a ser una transición absolutamente tranquila y pacífica, no como otras de antaño.

¿ Y ahora qué? ¿Va a solicitar su retorno inmediato a la Audiencia de Cuentas?

Voy a presentar el escrito el lunes. Vuelvo a la plaza de funcionario. Entré en política ya con cuarenta y pico años, porque asocio los cuatro como consejero de Hacienda y los siete en la Autoridad Portuaria, y ahora voy a cumplir 53. Los primeros años de mi vida empecé en la privada, después saqué una plaza de funcionario y vuelvo ahí con absoluta normalidad.

Mantiene, sin embargo, su puesto orgánico en la ejecutiva insular del partido. ¿Le veremos en alguna lista electoral el año próximo?

Yo ya lo he dicho: creo que hay compañeros que lo están haciendo maravillosamente bien, que han estado ahí en las épocas de crisis. El partido sabe que puede contar conmigo si me necesita. Yo considero que tengo un perfil más técnico que político. Ahora me toca irme a la retaguardia a apoyar a los compañeros que se quedan y no tengo un pensamiento de futuro, la vida da muchas vueltas.

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