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El Arsenal recibe tres joyas de la Armada

Los cazaminas 'Turia' y 'Duero' y el patrullero de altura 'Infanta Elena' abren hoy al público

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La escala del 'Intanta Elena', el 'Duero' y el 'Turia'.

La Base Naval de Las Palmas de Gran Canaria recibe durante estos días la visita de tres buques de la Armada que además abren sus puertas para mostrar al público sus equipamientos y las labores que realizan durante buena parte del año en aguas de todo el mundo. Los protagonistas de este fin de semana son cazaminas Turia y Duero y el patrullero de altura Infanta Elena, que hoy desvelarán sus todos sus secretos... Y si no llegan a ser todos, sí al menos aquellos que obligatoriamente han de formar parte de la discreción militar.

Los dos cazaminas llegan procedentes de "una operación de verdad para proporcionar seguridad al Puerto", según explicaba este sábado el comandante de la Primera Escuadrilla de Medidas contra Minas, Carlos Múgica Ruiz. En concreto, los dos buques han pasado las últimas jornadas rastreando los fondos marinos del Puerto de La Luz y del de Santa Cruz de Tenerife para mapearlos y comprobar que se encuentran libres de minas. "Hacemos búsquedas en todos los puertos de España e identificamos todo, absolutamente todo lo que hay", explica Múgica. Un pecio, una cadena, un ancla? ningún objeto logra esconderse del sónar, auténtica alma de este buque.

Cuando el sistema detecta algún objeto que no estuviera allí durante el último rastreo -esta operación se repite cada tres años- toca desplegar los dispositivos con los que cuentan el Turia y el Duero. El más preciado de todos es el vehículo submarino autónomo -también conocido como ROV- Pluto Plus, que es lanzado al mar y filoguiado hasta el punto donde se encuentre el objeto sospechoso desde el centro de información para el combate del propio buque. Si se confirma que se trata de una mina, el ROV puede depositar junto a ella una carga de TNT y alejarse antes de que esta haga explosión, de modo que puede ser recuperado para su siguiente misión.

Los cazaminas también cuentan con un Minesniper, un vehículo autónomo de diseño escandinavo similar a un glider que al igual que un torpedo es de un solo uso. Resultan especialmente útiles para minas de orinque como las de la Segunda Guerra Mundial, aunque cuando no se puede usar ninguno de los vehículos se recurre a buceadores que pueden acercarse, por ejemplo, a puntos muy poco profundos cerca del litoral. Para garantizar su seguridad, los dos cazaminas cuentan con una cámara hiperbárica aunque como recuerda Múgica, "lo ideal es usar siempre algún vehículo, para no arriesgar a un buceador".

El Infanta Elena, por su parte, recala en Gran Canaria tras patrullar en aguas africanas durante los últimos 107 días. A su frente se encuentra el capitán de corbeta Álvaro Zaragoza Ruiz, quien destaca las actividades de seguridad cooperativa que lleva a cabo el buque con los estados ribereños. "La idea es que ellos mismos sean capaces de combatir las amenazas que existen en la zona, como terrorismo, piratería o pesca ilegal", detalla.

Las aguas del golfo de Guinea han experimentado en los últimos tiempos un crecimiento de la piratería, aunque como aclara el comandante del Infanta Elena, "no es necesariamente peligrosa" para la tripulación del buque de la Armada. Su misión consiste, sobre todo, en asesorar a las marinas de aquellos estados. "Las inspecciones las hacen los países ribereños, son ellos los que tienen que tomar las medidas en un sentido o en otro", aclara Zaragoza.

Este patrullero de altura es un veterano de la Armada -su botadura tuvo lugar en el año1980-, pero los mantenimientos periódicos y las varadas permiten que el barco se mantenga "en muy buenas condiciones", según destaca su comandante. Ayer durante la mañana la tripulación se afanaba dando al Infanta Elena los últimos retoques necesarios para que hoy, durante la jornada de puertas abiertas, los grancanarios puedan comprobar la funcionalidad que aún demuestra.

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