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Fiestas Fundacionales Hijo Adoptivo

"No todo vale en periodismo"

Durante más de 20 años, José Martín Ramos fue la cara de los informativos de Televisión Española en Canarias

José Martín Ramos esta semana en el muelle deportivo.

José Martín Ramos esta semana en el muelle deportivo. TONY HERNÁNDEZ

Sentarse con el periodista José Martín Ramos a tomarse un café es recorrer la vida política, social y cultural de los últimos cincuenta años del Archipiélago y de España. Del centro a la periferia y viceversa, según se mire, porque el nuevo Hijo Adoptivo de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria trabajó ran parte de sus 47 años en Televisión Española en Canarias como presentador de los informativos y, posteriormente, como director regional. Y todo ello a la velocidad de un locutor de televisión; sabiendo que los segundos de pantalla importan, pero que haría disfrutar a los que, por vocación, entran en el oficio.

Testigo de la descolonización del Sáhara, la Transición política, la erupción del Teneguia, la instalación del cable submarino entre Europa y México, el accidente de los Rodeos, la puesta en marcha de la autonomía de Canarias, el secuestro de Eufemiano Fuentes, el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, la romería del Pino y la puesta en marcha del Observatorio del Roque de los Muchachos; entre otros acontecimientos, su anecdotario no tiene fin. "Cuando se constituyó el primer parlamento de Canarias en 1982 nos preguntaban a los periodistas si la reunión aquella era de exportadores de plátanos o de qué; no había aún conciencia política".

Sus primeros pasos los dio de la mano del deporte en el Eco de Canarias aprovechando que era alteta del Club atlético universitario, con el que competía a nivel nacional. Una afición que le valió un potosí para fortalecer sus huesos y afrontar en 2014 un transplante de cora-zón. "Cuando estuve en los despachos me quería comerme el mundo y el mundo casi me come a mí", sostiene. El premio coincide con sus nuevos cuatro años de vida.

Unas oposiciones le llevaron a la radio pública, donde fue el primer delegado de Radio Nacional en Las Palmas. Cubría cualquier noticia, incluidas las que surgían en Gando, donde los periodistas de entonces hacían guardia para pillar a los famosos que hacían escala camino de América Latina o África. "Nadie quería ir porque lo mismo aparecía un señor a las dos de la mañana que a las siete. Lo mismo que a la romería del Pino; los peninsulares que había aprovechaban y se iban a la Península. ¿Y si lo cubre el niño?, me decían. Me buscaban un comodín [alguien experimentado] y allí iba".

En su trayectoria ha visto los cambios que ha experimentado la televisión desde el punto de vista técnico. "Las unidades móviles que llegaban a Canarias eran las que desechaban en Madrid. En la romería de Teror la señal llegaba por cable y, a poco que entrara una nube, el televisor se volvía negro. Todo se hacía a fuerza de voluntad", relata, mientras explica cómo se solventaban los problemas de comunicación entre islas y con Madrid.

Se vanagloria de haber llegado a director de informativos "no siendo un trepa, sino pasando por todas las escalas previas", así como de haberlo sido con todos los grupos políticos y de no haber recibido ninguna rectificación en su carrera profesional. "La norma era que había que hablar todas las fuentes o no hablaba nadie".

Señala que la retransmisión de la inauguración del Observatorio de La Palma (1986) con la presencia de cinco casas reales y siete jefes de estado, "fue una prueba de fuego para los informativos". Y entre las personalidades que le han impresionado, señala al rey Hussein de Jordania, por su forma de vida en palacio, y al expresidente de Argentina, Raúl Alfonsín, por la solución pactada tras la dictadura militar.

Se define como "un trabajador de la comunicación" y reconoce haberse tragado algún sapo ejerciendo la responsabilidad de los informativos de la tele pública ante las amenazas de cese si no cubría una noticia. Preocupado por el futuro de la profesión, asegura que "no todo vale en periodismo", en refencia al intrusismo profesional que permiten las empresas y a la osadía de los plumillas que empiezan. "Desde que las empresas se enteraron que la información es poder se acabó la información. Y el poder es el rigor".

RECUERDOS

  • De lazarillo con un tío materno por Vegueta: José Martín Ramos llegó a la ciudad con apenas nueve años. Su hermana se había casado y sus padres aprovecharon la circunstancia para que el joven prosiguiera sus estudios en la entonces llamada La Anexa de Magisterio que, casualmente estaba encima del Eco de Canarias, el diario en el que dio sus primeros pasos. Sus recuerdos están unidos a Santo Domingo, a San Juan y San José, en cuya confluencia vivía su hermana. Y a un tío invidente, que vivía con ellos, al que acompañaba como lazarillo en algunas ocasiones por la ciudad. "Con él empecé a interesarme por la gente, me impresionaba cómo se desenvolvía; me dí cuenta de lo importante que era el no hundirse en la vida", cuenta Martín sobre su tío materno, que perdió la vista en un accidente a los 16 años, pero que no le impidió llegar a tocar el timple. "La ciudad me cautivó, veía cosas que en el campo nunca había visto. En especial Vegueta, donde jugaba e hice mis primeros amigos."

PERFIL

  • Relevo de la antorcha en los Juegos de Pekín: Natural de Santa Brígida, José Martín Ramos fue el penúltimo de cinco hermanos. Estudió en el instituto Tomás Morales y se graduó en la Escuela de Peritos Industriales. Aficionado al atletismo, llegó a recorrer España con el Club Atlético universitario y fue campeón de España. En 2008 tendría el privilegio de llevar la antorcha olímpica a su paso por Gran Canaria en los Juegos de Pekín. Comenzó como periodista en el Eco de Canarias, luego llegaría Radio Nacional y Televisión Española, donde desarrollaría su carrera profesional, en el que llegó a ser director regional de informativos. Concejal en Santa Brigada además de Juez de Paz durante cuatro años, es también Hijo predilecto de Santa Brígida. En estos momentos escribe un libro sobre sus años en televisión, mientras es tertuliano de la televisión canaria y en la radio de San Mateo.

RETOS DE LA CIUDAD

  • Solucionar el tráfico y más espacios verdes: El periodista José Martín Ramos reconoce que "esta ciudad es única" y que ha sido muy generosa con él, ya que desde el punto de vista personal y profesional ha crecido entre sus calles y entre sus acontecimientos. No en vano vivió durante años los plenos municipales para contarlos a los televidentes. "Lo bueno de esta ciudad es que ha tenido políticos brillantes y políticos más grises". Y, entre los buenos, destaca a Rodríguez Doreste. Entre los problemas que debe afrontar la ciudad más prioritarios señala al tráfico, así como abrir Las Palmas de Gran Canaria a los espacios verdes. "Está ciudad está abierta al mar, tenemos la mejor playa del mundo; las condiciones son las más óptimas, pero las fuerzas políticas deben unirse y hacer actuaciones conjuntas, olvidarse de las ideologías y preocuparse más cómo lo pasan los ciudadanos".

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