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Visto bueno al nuevo Romano

Varios usuarios del parque coinciden en la necesidad de la renovación de los aparatos deportivos que va a llevar a cabo el IMD

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Visto bueno al nuevo Parque Romano

Punto de encuentro de deportistas desde hace años, ayer, el Parque Romano volvió a llenarse de personas dispuestas a practicar ejercicio en sus instalaciones. Bajo un solo que al mediodía había dejado de ser benevolente, la mayoría realiza concentrada su entrenamiento, ajena a los cambios que están por llegar. No obstante, la noticia sobre la renovación de la zona de acondicionamiento físico y de las máquinas enseguida se propaga como la pólvora entre algunos de los presentes que tampoco tardan en dar su veredicto ante el proyecto que pretende llevar a cabo el Instituto Municipal de Deportes (IMD): es tan bueno como necesario.

Pablo Aranda Muñoz recuerda cómo fue la llegada de los aparatos de gimnasia al enclave al que acude desde hace años de forma asidua tres o cuatro veces en semana. "Al principio hay que decir que esto estaba genial y durante un tiempo estaban muy cuidadas, pero con el paso del tiempo las máquinas empezaron a estropearse y con la crisis no había dinero para su mantenimiento, entonces empezaron a oxidarse y pudrirse y muchas fueron quitadas, pero esto estaba lleno de máquinas", asegura en un breve descanso de su rutina. Asimismo, cuenta Aranda, que aunque actualmente se reparan los dispositivos que siguen en pie, "muchas veces aparecen rotos de nuevo al día siguiente", en algunas ocasiones debido a actos vandálicos.

Además, hay que tener en cuenta que estos aparatos son utilizados cada día por cientos de personas y muchos de ellos, como las barras o los bancos para abdominales, son de madera. "Esto ya no se lleva", asevera Sergio Machín García mientras muestra cómo uno de los postes se tambalea con tan solo empujarlo con las manos. "A algunos los refuerzan con remates de hierro, pero aún así, las personas que sean muy grandes no se pueden subir a las barras, por ejemplo, porque pueden ceder y es un peligro". De ahí que este vecino de Almatriche que utiliza sobre todo la zona de calistenia celebre la anunciada renovación que considera tan necesaria.

Juan Francisco Suárez Padilla, de 37 años, acude entre tres y cuatro veces por semana al Parque Romano donde, además de correr, también utiliza sobre todo las barras para hacer dominadas y los bancos para hacer abdominales. Al igual que los otros usuarios encuestados, él también está a favor del cambio, siempre y cuando no pongan menos aparatos de los que hay ahora. Algo que en teoría no será así ya que, según recoge el proyecto que está en fase de licitación hasta el próximo 10 de julio, se van a colocar casi una veintena de nuevas máquinas que llevarán integrado un sistema de anclaje antirrobo, tal y como explicó el concejal de Deportes, Aridany Romero.

"Yo solo espero que sean buenas, de calidad y variadas porque muchas de las que han puesto en el parque del Estadio Insular están repetidas", apunta Juanjo Leibar Lanzagorta en alusión a los nuevos dispositivos que se colocarán en la zona de acondicionamiento físico que ganará unos cien metros más de longitud, tal y como apuntó el edil, así como contará también con pavimento de amortiguación acorde al normativa de seguridad. A sus 63 años no aparentados, según confiesa, gracias al deporte que hace a menudo, hace cinco que practica ejercicio en el Romano por lo que también ha sido testigo de cómo se ha deteriorado la zona. "Como las dejaron de arreglar quitaron la elíptica y otra para hacer pectorales, así que yo recuerde. Por eso espero que las nuevas tengan un buen mantenimiento, aunque sea echándoles un poco de grasa", señala quien va por las mañana a este espacio público en el que las tardes son "más para los jóvenes".

Y en lo que al estado de los dispositivos que actualmente hay repartidos por el parque se refiere, Julio Abadín Vigil tiene una opinión muy positiva. "Se ven bastante cuidados", comenta tras un año de usarlos de manera continua semanalmente desde que se mudó de Bruselas (Bélgica) al barrio de Arenales de la capital de cuya gente asegura haberse enamorado. Su buena percepción se debe también a que en la ciudad belga no pudo disfrutar de parques similares ya que "son muy pocos porque allí hay mucha delincuencia y no respetan las cosas". Eso sí, a pesar de estar encantado con la zona de acondicionamiento físico, le gustaría que hubiese alguna máquina "estilo bicicleta" cuando se efectúen los cambios que también pasan por la instalación de nuevas señales y carteles a lo largo de todo el enclave.

A otra usuaria fija del parque, Delimar Marisol Lazo, también le gustaría que pusieran más aparatos para los brazos cuando se lleve a cabo la renovación que le parece muy acertada dada la cantidad de gente que acude al parque para hacer deporte. Ella, sobre todo, va a correr, aunque con cierta frecuencia también utiliza los aparatos que, desde su punto de vista, también deberían tener más vigilancia para evitar que se produzcan destrozos, especialmente, aquellas noches en las que el Romano también se convierte en foco que botellones.

Sea como sea, con más o menos sugerencias, las personas preguntadas por este periódico aplauden los cambios previstos por el IMD para remozar una de las áreas públicas más transitadas de Las Palmas de Gran Canaria. Una remodelación que, una vez sea adjudicado el proyecto, tardará tan solo dos meses en ser una realidad.

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