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La Paterna, a la espera del pipican

Los vecinos ven con buenos ojos el nuevo parque y esperan que acaben con la suciedad de la zona

Vista general de cómo está ahora el solar de La Paterna que acogerá un parque.

Vista general de cómo está ahora el solar de La Paterna que acogerá un parque. YAIZA SOCORRO

Entre la Carretera del Norte y la cochera de Global se suceden los escombros y la basura. Lugar predilecto para llevar a los perros a hacer sus necesidades. Los vecinos de La Paterna han recibido de muy buen grado que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria construya un parque urbano en esta parcela. Según comenta la mayoría, llevaban años promitiéndoles un proyecto similar, alguno asegura que se llegó a hablar hasta de una "ciudad deportiva". Lo cierto es que Urbanismo ha sacado a licitación la construcción del nuevo espacio, el cual contará con zona de juegos infantiles, cafetería, aseos, bancos, zonas arboladas y áreas deportivas y biosaludables.

"Con el calor no puedo abrir las ventanas por los bichos, aunque lo peor fue cuando un día estábamos en el salón y de pronto vimos la palmera en llamas por la ventana". Desiré Duchement compró hace diez años un piso con vistas en La Paterna. La promotora les aseguró que tendrían un parque en la trasera del edificio, un espacio ideal para llevar a sus hijos. Lo cierto es que desde entonces ha tenido que vivir día a día con una panorámica muy distinta, un mar de escombros, suciedad y abandono.

La palmera que hay justo detrás de su casa se ha incendiado en, al menos, tres ocasiones, asegura. El lugar es punto habitual de drogadicción y vandalismo. "Encima, todo el mundo lleva allí a los perros para hacer sus necesidades y nadie recoge las cacas", resalta Duchement. El Ayuntamiento podría solucionar este último inconveniente con el pipican que incluirá el futuro parque.

Antonia Gil pasea cada mañana por su barrio junto a su madre. "Lo único que hay son las calles, porque los parques están muy lejos para la gente mayor", apunta, no obstante, el más cercano se encuentra en Casablanca III. Por este motivo ve con muy buenos ojos este proyecto. "Hace falta que después lo cuiden", añade su madre, Antonia Nuez. "Aquello lo dejaron a medias cuando hicieron el puente a Casablanca III y así se quedó, es de vergüenza porque ese camino lo usa mucha gente", recalca Gil. "Lo peor son las cacas de los perros", repite su madre.

El camino a través de este solar es muy transitado por los vecinos de La Paterna para ir al Centro Comercial La Ballena, bien para comprar o bien para coger una guagua. También son muchos padres quienes llevan a sus hijos al colegio Atlántida y pasan por este solar a diario para ir y venir. "A cierta hora el camino es inseguro, te quedas como escondida, imagínate que me salga un perro peligroso", apunta Araceli Trujillo. "Procuro no pasar sola", continua.

Nohah García es de Casablanca III pero viene a menudo a La Paterna con sus amigos por estar allí el cajero más cercano de su entidad bancaria. "No hay zonas de ocio y esparcimiento para los jóvenes", resalta. "Esto podría servir para preservar el barrio, ayudar al medio ambiente", añade.

Los amigos que le acompañan piensan parecido. Ven imprescindible crear nuevas áreas verdes en la capital grancanaria. "Hace falta más opciones para divertirnos, podrían poner unos asaderos, unas mesas, algo así para no tener que salir de la ciudad", sugiere Giovanni Rodríguez, quien ha pasado mucho por los terrenos para ir a La Ballena desde la casa de su abuela.

"Me parece genial, a ver si limpian así todo ese foco de infecciones", repite, como otros vecinos, Lidia Sánchez. "Eso sí, lo que hace falta es que terminen la obra antes de que mis hijas se hagan mayores", afirma, entre risas. No obstante, llegó hace más de diez años al barrio, al mismo edificio que Desiré Duchement, y sigue "a la espera" de esas zonas verdes que le aseguró la inmobiliaria que estaban proyectadas.

Junto al mayor supermercado del barrio José Zamora tiene un puesto de la Once. Vive en Los Tarahales pero desde hace seis meses las calles de La Paterna es su lugar de trabajo. "Siempre es bueno que hagan parques, el más cercano que tenemos es el Juan Pablo II y ahora tendremos más opciones para pasear los domingos", recalca Zamora. Precisamente, el nuevo parque linda en gran medida con la antigua Carretera del Norte, la cual cruza Los Tarahales, por lo que los vecinos de este barrio también podrán hacer uso y disfrute del mismo.

Del supermercado, cargada de bolsas, sale Teresa Suárez; acude muy a menudo a comprar aquí después de trabajar, aunque viva en el cercano Lomo de La Cruz. "Es bueno para los niños, lo que hay ahora está hecho una porquería", señala Suárez. "Que hagan algo que valga la pena", insiste. "Ahora mismo solo hay un sitio pequeño con remos, pero está ya viejo, es de cuando hicieron el barrio", aporta Trujillo a la conversación.

"Han tardado mucho, eso es un foco de delincuencia, ahí hacen de todo lo que te imaginas", resalta por su parte Alberto Ginesta. "El pipican va a ir genial para los perros, porque ahora los llevan a donde les parece, sin control", añade. Este veterano vecino del barrio destaca que el mayor problema es la cantidad de personas que hasta pernoctan en las construcciones abandonadas junto al solar.

El nuevo parque que ha sacado a licitación el Ayuntamiento prevé completar una calle que estaba pendiente de una expropiación desde hace más de una década. Esta permitirá conectar La Paterna con la rotonda de La Ballena. Además, devolverá la actividad deportiva al barrio, pues junto al solar hay una serie de canchas de tenis que llevan abandonadas más de 20 años, tal y como aseguraron varios vecinos. Allí es donde se encuentra el principal foco de infecciones e inseguridad que denuncian los vecinos.

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