Alterado y sin camisa. Así apareció en el muelle de La Esfinge uno de los tres náufragos rescatados por el Helimer 202, tras el accidente entre su pontona y el barco de Naviera Armas Alborán, en el norte de la Isla, a la altura de la costa de Arucas. El hombre, que no sufrió ningún daño tras la colisión, se bajó del helicóptero de rescate en el Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín, cogió un taxi y atravesó la ciudad hasta el Puerto de La Luz para pedir cuentas al capitán por haber arrollado su pequeña embarcación, poniendo en peligro su vida y la de los otros dos tripulantes que le acompañaban a bordo del Trames Uno.

Un ferri de Armas choca contra una pontona

La víctima del suceso logró atravesar los controles de seguridad, aún no se sabe bien cómo, y se acercó al fast-ferri, que ya se encontraba atracado en el muelle Nelson Mandela y con una vía de agua en el casco por el impacto. Una vez allí, a punto estuvo de acceder al buque con un visible estado de indignación y nervios por los acontecimientos vividos a primera hora de la tarde.

Así llegó el 'Alborán' al Puerto

Un grupo de agentes de la Guardia Civil y la Policía Portuaria se vieron obligados a cortarle el paso y disuadirle de sus intenciones de entrar a encararse con el máximo responsable al mando de la nave rápida de Armas. Posteriormente, fue trasladado de nuevo al centro hospitalario, donde recibió atención médica.

Pasajeros en el interior del 'Alborán' tras el accidente

Los pasillos del Negrín eran ayer un ir y venir de noticias. Pronto corrió el rumor entre los empleados del Hospital de que uno de los náufragos había desaparecido en un taxi. A mitad de la tarde, aún nadie sabía hacia dónde se había desplazado el hombre, al que no le había dado tiempo ni de atravesar las puertas del centro, donde sus dos compañeros eran tratados por los sanitarios. Uno de ellos presentaba una herida en una pierna de carácter leve y el otro sufría hipotermia sin mayores complicaciones para su salud.

Dos pasajeros explican cómo vivieron el accidente

Los medios de comunicación se agolpaban en la puerta cuando apareció la Guardia Civil y preguntó por las tres víctimas. Fuentes del Hospital en ningún momento señalaron que uno de los afectados no se encontrara dentro de sus instalaciones.

Una vez dentro, los agentes tomaron declaración a los náufragos durante alrededor de treinta minutos, con el fin de dilucidar lo que ocurrió, aunque será la Comisión de Investigación de Incidentes y Accidente Marítimos la que se encargará de las pesquisas.