Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Francia condena por contaminación a un crucero habitual de Gran Canaria

El capitán y la naviera del 'Azura' deben hacer frente a una sanción de 100.000 euros

Francia condena por contaminación  a un crucero habitual de Gran Canaria

Francia condena por contaminación a un crucero habitual de Gran Canaria

El capitán del Azura, un crucero de P&O Cruises que en las últimas temporadas ha realizado varias escalas en el AzuraPuerto de La LuzEvans Hoyt, para el que la Fiscalía solicitaba un año de cárcel y la imposición de una multa de 200.000 euros, deberá compensar finalmente a la ciudad con 100.000 euros. El tribunal ha dictado que el grupo Carnival, armador del buque, deberá hacerse cargo del 80% de esa sanción, aunque la naviera ya ha anunciado su intención de recurrir la sentencia.

Los hechos se remontan al 28 de marzo de este año, cuando el Azura, un coloso de 290 metros y 115 055 toneladas de registro bruto, realizó una escala en el principal puerto francés expulsando al aire residuos de la combustión que con un 1,68% de azufre, por encima del límite de 1,5%. El barco procedía de Barcelona, donde el día anterior había realizado un repostaje con un contenido de azufre del 1,75%, según indica el diario Le Monde.

La clave del uso de este combustible está en su precio. El mismo diario francés sitúa su coste por tonelada en 329 euros, muy por debajo de la cuantía -540 euros- de otro con una presencia menor de azufre. Tomando estos precios como referencia, el ahorro en las 900 toneladas cargadas en Barcelona fue de unos 200.000 euros para la naviera. Esto llevó a que durante el juicio el fiscal encargado del caso acusara a Carnival de "ahorrar dinero a costa de despreciar los pulmones de todos en un contexto de gran contaminación del aire causada en parte por los cruceros".

La sentencia del Azura ha tenido una gran repercusión en Marsella, puerto que compite con el de Barcelona por alzarse con el primer puesto del creciente mercado europeo de cruceros. Solo durante este año están previstas 530 escalas de este tipo de buques en la capital de la Provenza, más del doble que en Gran Canaria, y de cara a 2020 estiman unos dos millones de pasajeros, lo que ha llevado a la federación francesa de asociaciones ecologistas -que ejerció la acusación popular durante el proceso contra el Azura- a reclamar el establecimiento de unos niveles de azufre más restrictivos en la cuenca mediterránea.

En la actualidad, las únicas zonas europeas de control de emisiones (ECA) de óxidos de azufre delimitadas por la Organización Marítima Internacional (OMI) están situadas en el Mar del Norte y el Báltico. En estos espacios las emisiones de este agente contaminante están limitadas desde 2015 al 0,1% y desde Francia se exige la ampliación de estas limitaciones a la cuenca mediterránea.

Las restricciones a las emisiones contaminantes no son tan estrictas en Canarias, donde de acuerdo con fuentes del sector existe una disposición transitoria que permite niveles más elevados. Esta situación, aseguran, se debe a las características de los barcos de transporte regular de pasajeros que operan entre las Islas.

En la actualidad no existen sistemas de medición de la calidad del aire en el interior del Puerto de La Luz y las únicas estimaciones sobre emisiones contaminantes parten de modelos matemáticos que combinan datos sobre las características del Puerto, su régimen de vientos, los barcos que realizan escalas en él y el combustible que les es suministrado en Gran Canaria. La Autoridad Portuaria ya ha iniciado un procedimiento para instalar una cabina en la azotea de su sede con la que dispondrá de datos reales sobre la polución generada tanto por los buques como por las distintas industrias presentes en el recinto.

Compartir el artículo

stats