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Sin rastro de guaguas en el paseo de Chil

La empresa municipal de transportes afirma que no existe "demanda ciudadana" l El Ayuntamiento promete nuevas líneas por la zona tras las quejas por el carril bici

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Carril bici en la Avenida Marítima y Paseo de Chil

No existe servicio de guaguas municipales en el paseo de Chil entre el parque Rubió y la avenida Primero de Mayo, lo que deja sin transporte público al tramo que va desde el número uno hasta el número 195 de la calle. Desde Guaguas Municipales afirman que se trata de un intervalo que no concentra la densidad de población suficiente para establecer una línea y añaden que los estudios realizados hasta ahora y la falta de recursos constituyen la razón principal de esta "discriminación". No es una zona de la ciudad con el "suficiente tráfico de usuarios", apuntan.

Esta situación enfada a los vecinos que residen en este tramo de la vía y que el pasado viernes trasladaron al pleno del Ayuntamiento capitalino las quejas por la falta de aparcamiento tras la implantación del carril bici incluido en la nueva red ciclista de la ciudad. José Eduardo Ramírez, concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aseguró en este último encuentro que "podría negociar" la implantación de una línea de Guaguas cómo solución adicional a las quejas de los residentes de la zona.

En el paseo de Chil únicamente existen tres paradas en sentido Primero de Mayo hacia la plaza de España y la parada más cercana a la que pueden recurrir estos vecino se encuentra en el parque Rubió. Esta estación constituye uno de los doce puntos del recorrido de la línea 10, un servicio express entre el Teatro y el Hospital Negrín, que nació para ser una conexión directa entre el Hospital y la zona Triana. Las posibilidades de los vecinos se reducen los sábados, domingos y festivos ya que el servicio no circula esos días.

La empresa de Guaguas afirma que la existencia de líneas en esta zona no "ha sido una reclamación ciudadana" hasta ahora y que la estrechez del carril complica la circulación de sus vehículo y la realización de las distintas paradas "sin colapsar el tráfico de la calle". Tras el proyecto de la MetroGuagua, que circulará por la calle Pío XII (paralela a la vía en conflicto), aseguran que la política es instar a los vehículos privados a que circulen por el paseo de Chil para no colapsar dos vías importantes de la ciudad y destacan que sería ilógico implantar más servicios en esa vía, cuyo principal objetivo es "fomentar la fluidez del tráfico".

La falta de lo que ellos llaman "centros atractores de afluencia" cómo hospitales, centros médicos o oficinas, tambien es uno de los desencadenantes de la falta de servicios existentes.

Desde la empresa municipal de transporte aseguran que "los recursos son limitados" y que la "rentabilidad social" es indispensable para la oferta del servicio.

A pesar de todo esto, la compañía afirma que la dinámica social es la que finalmente establece la implantación o no de nuevas líneas o la prolongación de las ya existentes, por lo que reconocen que la afirmación del concejal tras las quejas de los vecinos puede desencadenar un futuro proyecto si los técnicos de Guaguas lo vieran viable y existiera la demanda de los vecinos.

Alejandra Arena, residente en la zona desde hace más de un año, afirma que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria les ha dejado "fuera de la ciudad", sabiendo que es un barrio con poca concurrencia de "supermercados y otros servicios". Alejandra asegura que con estas condiciones la visita de sus padres resulta "muy complicada", debido a que "son personas mayores a las que caminar desde la parada más cercana les resulta imposible". Señala, además, que en cualquier proyecto lo primero es analizar las necesidades y las carencias de la zona y que en este caso "el Ayuntamiento ha quitado y no ha dado", refiriéndose a la falta de transportes públicos.

La empresa municipal asegura que con la implantación de la MetroGuagua aparecerán otras posibilidades para los vecinos de la zona. El proyecto recoge la opción de conectar la calle Emilio Ley y Altavista con ascensores verticales, iniciativa que facilitaría a los residentes el acceso a las vías por las que circulará el nuevo proyecto. Sólo seis meses antes de su implantación en el año 2021 la empresa dará a conocer la restructuración del resto de líneas ya existentes, que podrían ofrecer una mayor cobertura al paseo de Chil.

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