Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Aulas con tubos de escape

El instituto Cruz de Piedra imparte un taller de mecánica para ciclomotores y motocicletas con gran salida profesional l Setenta chicos se forman en este curso en el sector

13

Taller de motocicletas en el IES Cruz de Piedra

La industria automovilística es uno de los sectores que más se está transformando en la actualidad con el problema de las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. Y prueba de ello es el impulso del coche eléctrico. El mercado laboral busca profesionales especializados y los institutos de formación profesional que imparten automoción se actualizan para ello. El instituto Cruz de Piedra, que imparte la familia de Transporte y Mantenimiento de Vehículos además de las de Administración y Gestión, Comercio y Marketing e Imagen Personal, puso en marcha hace dos años un taller de mecánica para ciclomotores y motocicletas. Tras el éxito, ha solicitado este a Educación un taller especializado en movilidad eléctrica dado el auge que se ha experimentado en coches, bicicletas. motos y patinetes con esta alimentación para el próximo curso.

El objetivo del centro es acercar las enseñanza al mundo laboral y, de este modo, que las empresas del sector busquen en ellos profesionales, pero también mantener el interés de los jóvenes en el estudio con propuestas atractivas para ellos como las motos. Setenta estudiantes del ciclo medio de Electromecánica de vehículos y del ciclo superior de Automoción han conocido los secretos de estos vehículos durante dos años.

Distintas empresas como Tifón Motor, representante de Kawasaki y Vespa, Hatobito Honda y Suzuki se han interesado por el proyecto y colaboran con el centro dando charlas y permitiendo que los alumnos hagan prácticas en sus talleres.

El profesor Fernando Cuenca Hernández, coordinador del taller, explica que el mundo de las motos "apasiona a los jóvenes" y, aunque todo lo relacionado con el vehículo de dos ruedas ya estaba en el currículum académico, el taller lo que ha permitido ha sido ampliar y profundizar en este campo, que tiene un gran futuro profesional dado el cambio que se está experimentando en la movilidad y porque hay saturación de mecánicos de coches. "Se le ha dado siempre más importancia al mundo del automóvil que al de las motos, aunque la tendencia ahora está cambiando, y había una carencia de profesionales; fue por ello que presenté este proyecto. También como una medida para frenar el fracaso escolar porque al alumnado hay que motivarlo para mantenerlo en el centro", recalca.

El taller de innovación fue solicitado por el centro a la consejería de Educación a través del proyecto Enlaza, que busca mejorar la empleabilidad y el espíritu empresarial. Para ello, hubo que presentar un material didáctico y un presupuesto.

Tras la aprobación del proyecto, Educación les montó el taller de mecánica con cuatro motos Honda, una Suzuki y diversas herramientas para trabajo- que ha permitido que los chicos aprendan con equipos de última generación y que se queda en el instituto ya que el taller continúa como proyecto de centro. La inversión total ha sido de cerca de 18.000 euros.

Cuenca Hernández señala que el taller "ha sido un éxito" entre los jóvenes, que incluso traían sus motos para arreglarlas, y lo más importante: que las empresas del sector se han interesado en la iniciativa.

"Algún joven ya tiene incluso su local propio de reparación; que es incluso lo que se busca en formación profesional, que los chicos puedan emprender por su cuenta", remarca el docente, cuyo material didáctico servirá ahora de base para los otros siete institutos que imparten automoción y que quieran implantar el taller.

El joven Aitor Rodríguez, que hace prácticas en Honda Canarias, cuenta que a él le gustaban las motos pero que tenía pocas posibilidades de verlas en el centro, salvo en cursos con Femepa u otras instituciones, "que algunos no nos podiamos permitir pagar". "Gracias al taller, vinieron algunas empresas como Honda a explicarnos que había pocos profesionales en el sector y eso me motivó más", puntualiza el joven, contento con las prácticas "porque veo muchas motos al día", así como con el aprendizaje que está recibiendo en la empresa.

Los estudiantes de primero de automoción que participan en el taller destacan que su interés por las motos fue lo que les atrajo para entrar en el mismo. El que hubiera vehículos nuevos fue para ellos "una sorpresa" y una motivación; también por la salida profesional. Ahora solo esperan finalizar el segundo curso para trabajar o montar su propio negocio.

Compartir el artículo

stats