Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sin refugio para los 'skaters'

El renovado parque de patinaje de Santa Catalina no es del gusto de los monopatinadores más veteranos l El espacio se inauguró hace un mes

17

Skate Park de Santa Catalina

Poco más de un mes después de que el renovado parque de patinaje de Santa Catalina fuera reinaugurado al público por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tras una intensa remodelación, algunos skaters veteranos lamentan que se ha perdido una gran oportunidad para hacerlo bien y convertirlo en un referente del archipiélago e incluso a nivel nacional. A pesar de que fue un proyecto participativo en el que se contó con la opinión de algunos monopatinadores, estos no han quedado del todo conformes con el trabajo realizado. Creen que ha podido ser falta de entendimiento entre ambas partes o querer terminarlo rápido porque ya se estaban atrasando en los plazos. El resultado, en definitiva, ha sido que los amantes del monopatín se han quedado sin su "Refugio", como conocen popularmente a este espacio.

Uno de los asiduos a este skate park es Jorge, que lleva muchos años practicando su pasión en Santa Catalina. Asegura que el anterior, que fue creado hace alrededor de 20 años, era "mucho mejor" que su nueva versión, y que solo era necesario variar algunos detalles y renovar la superficie, sin necesidad de construir lo que considera un "fracaso absoluto". "La pintura es un fracaso, se descascarilla rápido y ahora se queda todo limado, sin impulso... Para que un patinador pueda coger velocidad y volar, tipo rampa, le han cortado. Lo único que han hecho son tres cajones y dos barandillas", explica mientras muestra gráficamente a qué se refiere lanzándose por el bowl, una oquedad en el suelo para poder coger impulso y hacer trucos aéreos con el monopatín.

Por otro lado, su compañero de aventuras, José, estaba pertrechado con casco, rodilleras, muñequeras y coderas "porque a este parque no se puede ir de otra forma". Lamenta que en otras islas con menos recursos, como Fuerteventura o Lanzarote, se han llevado a cabo "proyectos mucho mejores" que este, y que es una pena que una isla como Gran Canaria no pueda "hacerlo mejor".

Incluso ambos están de acuerdo en afirmar que el skate park que se ha construido en Gáldar este mismo año está mejor pensado que "El Refugio". "La empresa que lo construyó en Gáldar lo hizo mil veces mejor, tiene curvas como deberían ser, para coger impulso como debería ser, la rampa para tú poder volar, hacer aéreos... Está perfecto, aquí nada, se frena todo, te limita llegar arriba porque coges poca velocidad, las brechas que han dejado...", apuntaron.

Mientras Jorge y José explicaban su visión del nuevo espacio, unos jóvenes decidieron idear una forma para hacer más emocionante la tarde, y colocaron una valla de plástico al final de una de las paredes curvas del bowl para hacer piruetas en el aire y coger, de paso, mayor velocidad en su superficie resbaladiza. El resultado fue una colección de intentos de acrobacias que se quedaban a la mitad por falta de impulso o por excesiva velocidad, o que pudieron haber acabado mucho peor, con alguna lesión importante.

En diálogo con el Consistorio

De hecho, en lo que lleva reinaugurado el parque, al menos dos personas han sufrido las consecuencias de la falta de calidad de los acabados, según Jorge. Uno de ellos tuvo una fractura de tobillo, mientras que el otro sufrió una rotura de cadera que le ha dejado sentado en una silla de ruedas por una buena temporada. "Lo abrieron hace un mes y pico, o sea nada, y ya se está descascarillando todo", indica el monopatinador. El suelo del bowl es uno de los que más afectado se ve, con la pintura levantada en muchos tramos y con grietas en el firme que, según los usuarios fieles, llevan ahí desde su inauguración.

Algunos de los skaters han mantenido reuniones con el concejal delegado de Deportes del Ayuntamiento capitalino, Aridany Romero, para explicarles la situación y tendrán un tercer encuentro el próximo lunes, en el que participarán el propio Jorge y su compañero Francis Barrera. En él, quieren exponerle al edil los problemas que han visto en el proyecto y le comentarán los elementos que debería introducir para hacer del espacio un lugar apto para que los profesionales y los "chavales que se están iniciando en esto" puedan desarrollarse y mejorar.

Uno de los monopatinadores que participaron en las reuniones para plantear el nuevo skate park fue Dani Monzón, al que muchos consideran una leyenda del deporte de la tabla en la Isla. Según sus compañeros, es una de las personas que más activas se han mostrado estos meses para lograr un lugar que pueda agradar a todos. "Dani se está moviendo para que arreglen este bowl, por ejemplo, y para que se tomen medidas con él, está muy involucrado con el proyecto", aseguró José.

Ambos reconocen que un buen skate park en Santa Catalina puede ser un motor económico para la ciudad ya que, por la zona en la que se encuentra, tiene capacidad para atraer turismo. "Hay mucha gente que viaja en busca de nuevos lugares en los que hacer skate, y teniendo en cuenta que el año que viene va a ser deporte olímpico, deberíamos fomentar su práctica en la ciudad", destacó Jorge. Además, para José un buen lugar para patinar podría granjearle beneficios directos al Consistorio ya que podría proyectar un espacio en el que haya aparcamientos de pago, una cafetería e incluso guardarropas o vestuarios donde poder cambiarse. Todo ello sería liquidez para las arcas públicas, asevera para luego recordar que otras ciudades europeas ya lo hacen.

También insiste en el centro de skate que se abrió en Lanzarote con el apoyo de la inversión privada y que se ha convertido en un referente regional. Dentro de una nave, se construyeron diferentes elementos de un parque de patinaje para que los jóvenes pudieran tomar clases y los más veteranos seguir perfeccionando sus habilidades o, simplemente, disfrutar de todo un día dedicado a su pasión. José reconoce que algo así podría hacerse también en Gran Canaria, siempre y cuando haya el impulso suficiente para ello, tanto desde el ámbito público como desde el privado, y él mismo se ofreció a ayudar en lo que pudiera ya que tiene experiencia construyendo rampas y half pipes.

Pero no todos piensan que el cambio fue a peor. Los más jóvenes, como David y Keane, opinan que el nuevo skate park sigue teniendo la esencia del anterior, pero con una mayor extensión en la que poder practicar. "Es el mejor que hay ahora mismo en la ciudad, y al ampliarlo dan más cabida a practicar el skate", aplaude David.

Compartir el artículo

stats