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Urbanismo se planta ante los retrasos de Tecyr y rescata la pasarela del Puerto

La constructora mantiene desde hace meses un conflicto con la subcontrata que fabrica e instala las piezas

Estado actual de las obras de construcción de la pasarela Onda Atlántica.

Estado actual de las obras de construcción de la pasarela Onda Atlántica. JOSÉ CARLOS GUERRA

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha decidido plantarse ante los retrasos en las obras de algunos de sus proyectos más emblemáticas y rescatará los trabajos para levantar la pasarela Onda Atlántica. El consistorio concluirá su construcción sin tener que recurrir a Tecyr, compañía que resultó adjudicataria del proyecto hace ya dos años y que desde entonces ha acumulado retrasos y problemas relacionados con la ejecución de la infraestructura.

El contrato entre el consistorio y la constructora venció a finales del año pasado, por lo que el área de Urbanismo busca ahora fórmulas para rematar un proyecto cuya ejecución material acumula ya casi dos años a pesar de que no debía haber superado los seis meses. Esta es, además, la tercera obra adjudicada a Tecyr que el Ayuntamiento tiene que rescatar en los últimos tiempos, tras la de la peatonalización de Luis Morote en abril de 2019 y la adaptación de la avenida José Mesa y López a la MetroGuagua, ocurrida la semana pasada.

Los retrasos que han provocado el rescate de la obra tienen su origen en un conflicto entre Tecyr y Metalúrgica del Guadalquivir (Megusa), compañía encargada de la fabricación y ensamblaje de las piezas que componen la pasarela. "La relación entre ellos está rota", indican fuentes de Urbanismo. De hecho, la constructora incautó los avales a su subcontrata por lo que considera un incumplimiento de contrato, tras lo cual la metalúrgica decidió bloquear el traslado desde su sede sevillana hasta Gran Canaria de las piezas que todavía faltan.

Esta situación encendió las alarmas en el consistorio, "porque Tecyr no podía cumplir el contrato" debido a dos factores. Por un lado, su conflicto con la subcontrata, que impedía moverlas piezas; por otro, la dificultad para encontrar otra firma capaz de replicar una estructura ya construida en el taller de Megusa. A pesar de las dudas que existían acerca de la viabilidad del proyecto en manos de la adjudicataria, antes de ejecutar el rescate aún resultó necesario esperar hasta que la obra -en absoluta inactividad desde septiembre de 2019, después de la colocación de las piezas que sobrevuelan la Avenida Marítima- superara en un tercio el plazo que tenía previsto para su ejecución inicial.

El objetivo de este rescate es "terminar lo que Tecyr es incapaz" y lograrlo "sin incrementos de costes, porque no somos responsables de los retrasos", agregan las mismas fuentes. Para ello, el consistorio ya negocia directamente con Megusa con el objetivo de que sean ellos quienes se encarguen de trasladar las piezas hasta Las Palmas de Gran Canaria y engarzarlas con el resto. "Es la opción más rápida, que quien los fabrica y transporta nos las suministre". En las instalaciones sevillanas de la metalúrgica permanecen todavía tres piezas de la pasarela: las dos que deben ir situadas sobre la avenida de los Consignatarios -la zona más cercana al muelle Sanapú- y el estribo que hará las veces de enlace entre la parte aérea y la obra en tierra. Desde el área de Urbanismo se asegura que ya existe un principio de acuerdo con la metalúrgica que permitirá desbloquear la situación a lo largo de las próximas semanas. "Esperamos que esos dos tramos [los que discurren sobre la avenida de los Consignatarios] estén a mediados de marzo", añaden desde Urbanismo.

Tras la instalación de esas dos piezas y del estribo aún habrá que rematar otros detalles como las barandillas, el pavimento o la iluminación. Para esta otra fase se iniciará una nueva licitación, de modo similar a lo ya ocurrido en la peatonalización de Luis Morote. En cualquier caso, desde el consistorio no se aventuran a fijar nuevos plazos de conclusión de la pasarela.

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