El concejal Javier Doreste se defendió ayer de las críticas del Partido Popular, que pidió al alcalde Augusto Hidalgo su cese al frente de Urbanismo y Vivienda, echándole en cara algunas de las irregularidades urbanísticas cometidas durante mandatos del PP como el Canódromo, la Biblioteca pública o la más reciente, que obliga a derribar una planta en una urbanización de dúplex en La Minilla, porque se concedió una licencia con más altura de la permitida en la zona.

Doreste recurrió al socorrido "Y tú más" para defender su gestión o, mejor dicho, la gestión de la empresa municipal Geursa. La petición del PP para reprobar a Doreste, respaldada por Ciudadanos y Coalición Canaria-Unidos por Gran Canaria, fue rechazada por los votos del tripartito.

La portavoz del PP, Pepa Luzardo, reclamó el cese del responsable de Urbanismo por su "incapacidad manifiesta para dirigir un área tan importante. No hay ni una sola obra que se ejecute en tiempo y forma. Se tarda hasta dos años en conceder una licencia". Se refirió también a la paralización de la obra de un edificio de la reposición de Tamaraceite por los retrasos en los pagos a la empresa constructora y la demora en el inicio de la reconstrucción de Las Rehoyas, así como a la "deuda de 650.000 euros a la empresa Reyes Almeida".

"No tenga vértigo", pidió al alcalde Augusto Hidalgo, "no pasa nada por tener un gobierno de 14 concejales. Le pido que tome las riendas de la situación y quite ese lastre".

El portavoz de CC-UxGC, Francis Candil, expresó su preocupación por el enfrentamiento de Doreste con los empresarios y también con los "400 vecinos de Las Rehoyas que se han visto inmersos en una plan de reposición que ni han pedido ni quieren". Por su parte, Beatriz Correas, portavoz de Ciudadanos, criticó la "mala gestión" en el servicio de Urbanismo y "los perjuicios a la ciudad" de las obras de la MetroGuagua.

"Agradezco que no me echen la culpa ni del Coronavirus, ni de la calima ni de la muerte de Manolete", ironizó Doreste, que calificó de "mentiras" las críticas. "Hemos licitado 225 obras a través de Geursa por más de 143 millones, ejecutadas por 99 empresas diferentes", una cifra que se eleva a 300 si se suman las licitadas por el Ayuntamiento.

Geursa, añadió, sólo ha incoado once expedientes en relación con otras tantas actuaciones, de los cuales sólo tres han sido sancionadores. "Eso significa que los controles funcionan", afirmó. Destacó que el endeudamiento de Geursa se ha reducido de 4,6 millones en 2015 a 670.000 euros en 2018. El periodo medio de pago, resaltó, está en 55 días. "En 2014 se tardaba 160 días en pagar a las empresas. Es indudable que hemos cometido errores, pero la gestión es mejor que en años anteriores", concluyó el concejal, quien consideró que detrás de las críticas a su gestión hay "una batalla ideológica. Ustedes niegan la igualdad. Nuestra gestión es impecable. No hemos recibido ni una sola denuncia".