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Aparecen grietas en el parque deportivo de San Nicolás a los seis meses de su estreno

El hundimiento del terreno preocupa a los vecinos - La Concejalía de Urbanismo ha pedido un informe para averiguar la causa del fallo en la ejecución de la obra

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Nuevo parque deportivo del barrio de San Nicolás

Apenas se cumplen seis meses de la inauguración del parque deportivo de San Nicolás, pero el recinto, situado sobre los antiguos bancales agrícolas que había entre la calle Álamo y la prolongación de la calle Primero de Mayo, ya tiene grietas en su extremo sur, junto a uno de los muros de contención, al lado de la cancha donde los niños y jóvenes suelen jugar al fútbol y al baloncesto. Los vecinos de la zona avisaron al Ayuntamiento y han expresado su preocupación porque una parte del pavimento del parque, que abrió sus puertas a finales del pasado mes de agosto, ha comenzado a ceder, en la zona más pegada al muro exterior del extremo sur.

El pequeño hundimiento se nota sobre todo donde están instaladas las rejillas de aguas pluviales, donde el terreno ha cedido porque las rejillas aparecen separadas del resto del pavimento. En algunas zonas, el hueco formado tiene un ancho de dos centímetros.

Operarios del Ayuntamiento vallaron la zona hace algo más de una semana y abrieron una pequeña zanja, pero no han vuelto más, denuncia Diana Cruz, una de las vecinas que vive en las inmediaciones.

Fuentes de la Concejalía de Urbanismo confirman que existe un "pequeño hundimiento en una de las canaletas, pegadas al muro exterior", aunque aseguran que el incidente "no reviste gravedad".

"La gente", garantizan, "puede seguir utilizando las canchas. Han hecho una cata y se ha pedido un informe para ver qué ha pasado exactamente, saber qué es lo que hay que arreglar" y "las causas" del deterioro del terreno. Añaden que el Ayuntamiento "no asumirá en ningún caso" el arreglo de los defectos de la obra.

El acondicionamiento y equipamiento del parque se realizó en dos fases y supuso una inversión total de 1,69 millones de euros, financiado por el Fondo de Desarrollo de Canarias.

La primera fase se adjudicó el 26 de octubre de 2017 por 779.025 euros y la llevó a cabo la empresa Acciona. Esta fase consistió en la construcción de una escalera de acceso para salvar el desnivel de 14 metros que existe entre las calles Álamo y Bernardino Correa, así como la creación de tres muros de contención. Además de pintar un mural, imitando las casas del barrio en la parte exterior de uno de los muros de contención, la empresa instaló el alumbrado público y las redes de aguas pluviales y de riego.

La segunda fase se adjudicó en septiembre de 2018 a la empresa Satocan por 911.581 euros y consistió en la construcción y equipamiento del área de esparcimiento.

Diana Cruz señala que los vecinos se están poniendo nerviosos porque desde el Ayuntamiento no se les ha informado de nada. "Estamos preocupados porque los operarios "vinieron hace más de una semana, hicieron una pequeña obra, trajeron una máquina, estuvieron ahí un mediodía y no han vuelto más. Pusieron una valla y no sabemos nada más. Está construido sobre risco, pero tememos que haya un problema de cimentación por la aparición de las grietas", explica Cruz.

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