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CRISIS DEL CORONAVIRUS Polémica en la gestión sanitaria

El centro de salud de Schamann suma 22 sanitarios positivos de Covid-19

Sanidad anuncia que todos los profesionales de Atención Primaria se someterán a las pruebas rápidas y PCR antes de la semana próxima

Fachada del centro de salud de Schamann.

Fachada del centro de salud de Schamann. LP / DLP

El escenario de malestar y divisiones internas que prevalece en la cúpula directiva de Atención Primaria y que propició a comienzos de esta semana la dimisión de su directora médica, Ana Bella Álvarez, por discrepancias con el gerente, Ricardo Redondas, entre otras renuncias de cargos intermedios, vuelve a situar en el centro del debate la gestión de la pandemia de la Covid-19 por parte de la consejería de Sanidad desde que se decretara la cuarentena.

En concreto, el elevado índice de contagios y de bajas entre el personal sanitario por la falta de equipos de protección y de pruebas, uno de los factores que detonara el cese de la consejera anterior, Teresa Cruz, junto con parte de su equipo, reaviva la crisis en el área de Sanidad del Gobierno de Canarias, que ayer anunció que todo el personal sanitario de Atención Primaria se someterá a test rápidos y PCR en el plazo de una semana a partir de hoy. Sin embargo, la situación ha sido "realmente dramática", tal como reflejan casos como el del centro de salud de Schamann, que hasta la fecha suma 22 casos de sanitarios positivos por coronavirus y cinco familias de este mismo personal contagiadas.

Así lo confirma un médico de Atención Primaria de este centro de salud, que prefiere permanecer en el anonimato, y que asegura que desde la dirección "se negaron a hacernos test pese a que había muchos índices de que el personal podía haberse contagiado, aunque no se manifestaran síntomas". "Aquí nos hemos ido apañando como dios nos ha dado a entender", responde acerca de la situación en su centro sanitario durante la pandemia.

En la primera semana de la cuarentena [a partir del 16 de marzo] se confirmaron cuatro casos positivos de coronavirus en el ambulatorio de Ciudad Alta, por lo que la administración sanitaria activó los protocolos en vigor y todos los trabajadores que prestaron sus servicios en el centro de salud durante la primera quincena de marzo fueron aislados en sus domicilios como medida de prevención, lo que se tradujo en alrededor de 50 profesionales en cuarentena, suplantados con personal de refuerzo.

A su reincorporación pasada esta cuarentena, "nosotros pedimos que nos hicieran test, pero como no quisieron, los compramos y nos los hicimos entre nosotros", revela el médico. "Lo que sucedió es que, efectivamente, salieron bastantes positivos asintomáticos de coronavirus dentro del personal del centro, con lo que una buena parte del centro de salud tuvo que volverse a casa, una vez más".

Al respecto de la decisión de autogestionarse por parte del personal del ambulatorio, apunta que "moralmente, nos sentimos obligados, teniendo en cuenta que no se puede trabajar con un compañero o compañera que esté contagiado, ni ese compañero o compañera puede atender a pacientes". "Nuestra actuación partió de una negación de la gerencia que es discutible y que raya lo ilegal, porque contraviene la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, entre otras muchas", manifiesta. A esto añade que, en materia de equipamiento de seguridad y prevención, en el centro de Ciudad Alta "digamos que hemos tenido una cosa parecida a los EPI [Equipos de Protección Individual]".

Con todo, este médico asegura que el personal del centro de Schamann ya se ha sometido tanto a test serológicos como de la PCR [acrónimo en inglés de Reacción en cadena de la polimerasa], si bien apunta que "muchos resultados no coinciden y varían según el test que hagas, pero ese es otro problema". Aun así, se muestra convencido de que la situación del centro de Schamann ha fundamentado la decisión de someter a pruebas a todo el personal de Atención Primaria.

"Nuestros casos positivos están en casa con una baja, pero cuando esto ha trascendido es cuando se han empezado a hacer test a los sanitarios; no sé si se pensaban hacer de todas formas, pero a mí me da la impresión de que, tal y como se ha movido esta historia, una parte importante ha sido por nosotros, porque ha sido verdaderamente dramático", concluye.

La situación del centro de salud de Schamann ha sido plasmada en una serie de cuentos titulada Crónicas de Wuhan, escrita por uno de los sanitarios y difundida a nivel interno a través de WhatsApp, que equipara la propagación en Wuhan, origen del brote de la pandemia, con la sufrida en el centro de salud de Schamann, que además tienen rima consonante. En estos relatos, que describen la situación desde una perspectiva crítica e irónica, los sanitarios se representan como monjes e incluyen pasajes como el siguiente: "Se había acreditado a un templo de la isla para hacer PCR, también se tenían noticias que se estaban haciendo análisis en otros templos cercanos, a los monjes les gustaría creer que cabe la posibilidad de que hayan tenido algo que ver en eso".

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