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CRISIS DEL CORONAVIRUS La ciudad se despereza

Goteo constante de lectores en las librerías de la capital

El sector editorial espera reactivar su economía en los comercios locales e independientes

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Desescalada en Canarias | Librerías de la capital en medio del confinamiento

Las historias de una novela clásica, romántica o fantástica tienen el don de sumergir al lector en un mundo más allá de su realidad. Precisamente por ese motivo los libros han sido una de las grandes vías de escape y distracción durante esta cuarentena. Desde que comenzara el estado de alarma hay quien ha devorado páginas y páginas de tinta impresa. Después de mes y medio con las persianas bajadas, las librerías de la capital grancanaria han vuelto a abrir, eso sí, con cita previa. La clientela no se ha hecho esperar y ha ido acercándose a los diferentes negocios en un goteo constante. El sector de editorial espera poder recuperar pérdidas y equilibrar la balanza mediante el impulso del comercio local e independiente.

"Nuestros clientes habituales están llamando bastante, la mayoría comenta que se les ha agotado la lectura que tenían en casa", señala Maite Alonso, dependienta en la librería Sinopsis, en la zona de Triana de la capital grancanaria. "La gente está deseando tener nuevas historias entre manos", indica tajante. A los pocos minutos sale por la puerta María Quiles cargada con cuatro libros camino de casa. "Tenía ganas de venir, porque ya no tenía nada más", apunta y eso que, según reconoce, una de las novelas que devoró durante esta cuarentena era "bien gordita".

En su caso, Quiles tiene mucho tiempo libre por delante, trabaja en hostelería, por lo que está bajo un ERTE desde el comienzo del estado de alarma. "Intenté comprar por Amazon, pero con los gastos de envío el precio se disparaba al doble del coste del libro y la cosa no está para eso", señala esta joven. Como ella, fueron muchos los clientes que a lo largo de toda la mañana de este martes, primer día de apertura de la librería, los que se acercaron hasta este establecimiento.

Por el momento, Sinopsis solo ha abierto uno de sus dos locales en la zona de Triana y sacado a una parte de su plantilla del ERTE, todo dependerá de cómo funcionen las ventas en los próximos días, señala Alonso. En este establecimiento aplican una serie de medidas de seguridad, principalmente distanciamiento social, desinfección de datáfonos al finalizar la compra y rigurosidad a la hora de concertar una cita previa. Es el caso de Ana Gómez, quien llamó unos días antes para solicitar varias sugerencias afines para regalar a su hija por su 12 cumpleaños. "Es su cumpleaños y estos días se ha enganchado más si cabe a la lectura, ha tenido que releer lo que ya tenía en casa", apunta.

Hay libreros como Alexis Quintana, quien lleva al frente de Urban Cómics desde hace 13 años, que no creían en un principio que el sistema de cita previa tuviera éxito. "Pero resulta que tengo pedidos hasta el jueves, por la mañana y por la tarde", apunta mientras termina de colocar sobre la mesa unos ejemplares de Conan, la sensación del momento entre los que buscan nuevas aventuras.

"Puse el anuncio en Facebook el sábado cuando vi que ya podía abrir y enseguida me llegaron montón de notificaciones ", señala. Además, Quintana también vende merchandising relacionado con el mundo del cómic y los superhéroes, por lo que entre tanto cachivache ha decidido tomar la iniciativa y renovar la tienda. "Me sugirieron que le sacara partido a los juegos de mesa y los puzzles que tengo, porque son un buen entretenimiento, y los puse en el escaparate", señala.

"A lo tonto se han ido llevando cosas y ayer [por el lunes] hice unos 150 euros de caja", señala entusiasmado por el buen arranque. Pero lo cierto es que sabe que esto puede ser el impulso de los primeros días tras un mes y medio cerrado, por lo que teme el futuro, "lo duro será el día a día después de estas primeras semanas". De momento, tanto en marzo como en abril recibió ayudas públicas para los autónomos para hacer frente a sus gastos y, además, el casero de su local, situado en Tomás Morales, le revirtió el pago de abril y el de mayo se lo redujo a la mitad, explica.

Son las primeras consecuencias de la crisis económica que comienza a llegar como consecuencia de la pandemia. En la librería Canaima, en la zona de Arenales de la capital grancanaria, todavía mantienen un ERTE parcial de su plantilla, pero esperan la reactivación poco a poco. El pasado 27 de abril decidieron comenzar con la venta telemática por internet. "No daba a basto, a final de semana se incorporó una de las chicas", señala Antonio Rivero, gerente del establecimiento. "Ayer [por el lunes] se incorporó otra y mañana [este miércoles] lo hará otra más, todo irá en función del volumen de trabajo que vayamos teniendo", explica el librero.

"Estamos muy contentos con la respuesta de la gente, estamos teniendo muchos pedidos", explica. Según Rivero, Canaima ha sido la segunda librería de España en acogerse a una iniciativa de todo el sector a nivel nacional para intentar mantenerlo a flote. "Los lectores compran un cheque regalo, por el importe que ellos estimen oportuno, y cuando abramos definitivamente podrán cambiarlo al 100% por el libro que quieran", señala. Una medida que viene a intentar ayudarles con gastos corrientes o el pago a las editoriales.

"El sector a nivel nacional está viendo que la salida a esta crisis debe pasar por las librerías independientes", señala Rivero. Y para ello, apunta, ya se habla a nivel estatal de facilidades, como la colaboración de pequeños comercios con entidades públicas culturales, como pueden ser las bibliotecas. Precisamente, hay quien ya ha acudido estos días a los establecimientos de la capital en busca de eso, de reactivar la economía local.

"Tenemos que estimular el comercio, ellos necesitan vender para poder hacer frente a los pagos y demás", señala Victoria Trujillo tras comprar un libro para su hijo adolescente en la librería Ferrera, también en Tomás Morales. En su caso, esta procuradora se hace a una idea de la situación por la que están pasando muchos establecimientos. "Soy autónoma y tengo que pagar el alquiler del despacho, una empleada", indica.

"Nosotros mantuvimos durante casi todo el estado de alarma el comercio online, pero abrimos el lunes y hemos tenido asistencia", señala Elisa Ferrera, a cargo de la librería. "Han venido clientes habituales, pero también han seguido los pedidos de gente de otros municipios", explica. Sobre el mostrador cuenta con dos grandes mamparas como medida protectora ante el virus. "Me recomendaron el fabricante en una farmacia", reconoce mientras coloca unos ejemplares de lo último de Almudena Grandes, "está pegando fuerte estos días". Los cuentos infantiles y material escolar son otro fuerte, y es que los más pequeños de la casa deben habituarse a leer a diario.

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