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CRISIS DEL CORONAVIRUS La cuarentena no puede con el sexo

Los consoladores han volado

La venta de masturbadores masculinos y femeninos aumenta con el confinamiento

José Pérez, dueño de la tienda Secret Heart de Siete Palmas.

José Pérez, dueño de la tienda Secret Heart de Siete Palmas. ANDRÉS CRUZ

Las ventas de juguetes eróticos, sobre todo masturbadores masculinos y femeninos, se han disparado durante el confinamiento, y también, aunque en menor medida, todo el inventario de artefactos eróticos inventados para aumentar el placer sexual. El famoso succionador Satisfyer continúa, pese al boom del pasado año, entre los juguetes sexuales más vendidos durante el confinamiento en la tienda Secret Heart de Siete Palmas, según asegura el dueño, José Pérez. Su negocio, recién reabierto en la fase 1, no se resintió mucho del cierre impuesto por el confinamiento porque las ventas por internet crecieron.

El sexo se sigue practicando durante el confinamiento y los que no tienen pareja o la tienen lejos buscan juguetes eróticos, ven porno o practican sexo virtual o telemático para divertirse. También han recurrido mucho a los juguetes sexuales los que llevan muchos años viviendo en pareja y buscan estímulos externos para calentar la relación.

"La gente que no tiene pareja tiene un poquito más de miedo a relacionarse con otra gente por el contagio. A mí me ha venido bien porque estoy vendiendo más. He vendido de todo. El famoso succionador de clítoris se vende por un tubo, sigue solicitándose mucho todavía, pese a que hace tiempo que salió, y la venta de masturbadores para los chicos también se ha disparado".

Otros productos cuya salida ha aumentado son las cápsulas que estimulan la exitación sexual de los hombres . "Las pastillas afrodisíacas se están vendiendo mucho. Llaman muchos hombres que me dicen que están casados desde hace más de 20 años y que antes no había problema porque no se veían nunca, pero ahora tienen que estar todo el día juntos. Los dos primeros días muy bien en la cama, pero a la semana están aburridos y vienen en busca de algo que les ayude".

La psicóloga y sexóloga Natalia Rodríguez señala que la situación de confinamiento y el miedo por la pandemia está afectando de manera muy diferente a la práctica del sexo, tanto en función de la forma de ser de cada persona como de las circunstancias que vivan. "Hay personas en las que se despierta un mayor apetito sexual como medio de paliar todas esas emociones" que les genera la incertidumbre relacionada con la pandemia o su situación laboral, "y tratan de llevar la descarga emocional que no saben hacer de otra manera a través de una relación sexual". Y a otros les ocurre todo lo contrario. Y en las relaciones de pareja, explica, ocurre otro tanto de lo mismo. Las que tienen una buena relación "están tratando de buscar juegos, de divertirse, de incluir la sexualidad dentro de su dinámica dentro del confinamiento" y salen fortalecidas , pero las que "ya venían tocaditas, salen más tocadas todavía". No hay juguete erótico capaz de arreglar algo que no funciona.

Raquel Rodríguez ha registrado un aumento de las consultas por disfunciones eréctiles, desde que se inició el confinamiento. "Han podido aumentar un 60%. Hay muchos casos de parejas que antes no se relacionaban y, desde la angustia que está generando el confinamiento, a la hora de acercarse a la pareja se produce mucha ansiedad y uno de los efectos de la ansiedad es la disfunción eréctil. Todas las emociones que esta situación produce también afectan a la sexualidad, porque el sexo es un medio de descarga emocional". "Hay mucha gente", añade, "que a pesar de convivir y dormir en la misma cama, está empezando a sentir fobia a la sexualidad, a tener contacto sexual con su propia pareja".

Y es que a su juicio, las recomendaciones que se están haciendo de "tener sexo sin besos y sin caricias es algo que, especialmente en la mujer, genera relaciones muy dañinas". Rodríguez considera especialmente preocupante el aumento de la violencia que se está produciendo durante el confinamiento.

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