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CRISIS DEL CORONAVIRUS La solidaridad salva a los más vulnerables

Tocando a la puerta del banco

Casi 6.000 personas golpeadas por la crisis sanitaria acuden al Banco de Alimentos en busca de comida

Un grupo de voluntarios coloca unas cajas de plátanos llegadas a los almacenes centrales del Banco de Alimentos en Mercalaspalmas.

Un grupo de voluntarios coloca unas cajas de plátanos llegadas a los almacenes centrales del Banco de Alimentos en Mercalaspalmas. YAIZA SOCORRO

El número de personas que toca a las puertas del Banco de Alimentos se ha multiplicado. Además de las 20.000 personas empobrecidas que pueden matar el hambre desde hace tiempo gracias a la ayuda de esta entidad, cerca de 6.000 más han solicitado la ayuda del banco, desde que se desató la crisis sanitaria hace algo más de dos meses.

El gran número de voluntarios que tiene el Banco de Alimentos ha tenido que redoblar su esfuerzo para hacer frente al rápido crecimiento de las solicitudes de ayudas, que no ha parado por los graves efectos sociales y económicos que está teniendo la pandemia.

La afluencia de estas cerca de 6.000 familias golpeadas por la crisis supone un incremento de un 30% en el número total de personas atendidas, con respecto a la etapa anterior.

Así lo señala Pedro Llorca, el presidente de la entidad sin ánimo de lucro, quien destaca que todas las solicitudes de alimentos, que se distribuyen a través de una red formada por 130 unidades de reparto, "han sido atendidas", después de la correspondiente valoración por los trabajadores sociales.

La ONG está pudiendo dar respuesta al crecimiento de las peticiones de ayudas gracias a la solidaridad de particulares y empresas, tanto con dinero en metálico como en forma de alimentos, aunque también recibe subvenciones anuales de las administraciones públicas, que en esta ocasión han realizado aportaciones extras. El número de voluntarios, destaca Llorca, también se ha incrementado, ya que muchas personas afectadas por ERTE se han ofrecido para ayudar.

Solidaridad

"La sociedad se ha volcado, no solo con donaciones de comida sino con dinero en metálico. Estamos muy contentos con la respuesta de la sociedad", sostiene agradecido Pedro Llorca, quien destaca, por solo citar un ejemplo, el gesto solidario del personal del Hospital Negrín, que ha donado 1.500 kilos de comida, tras hacer una recogida en el centro sanitario.

"Es algo digno de resaltar y me parece heroico, que con la situación que están viviendo con la pandemia, todavía tengan el ánimo y el entusiasmo de ponerse a recoger alimentos a favor de las personas desfavorecidas. Tiene muchísimo mérito", subraya.

En cualquier caso, aclara que han sido muchísimos los colectivos y empresas que han acudido al Banco de Alimentos a donar comida, lo que ha permitido a la ONG ir dando respuesta a la avalancha de peticiones. "Sigue creciendo el número de beneficiarios, pero nosotros seguimos trabajando con normalidad", sostiene. En épocas normales el reparto se hace una vez al mes a cada una de las 130 entidades que se encargan a su vez de distribuir los alimentos a la gente, salvo que "estén agobiados", en cuyo caso "los atendemos si podemos. Y luego cuando nos llegan productos que tienen un recorrido más corto de lo habitual, pues también los llamamos".

La entidad recibió una auténtica avalancha de donaciones de comida cuando cerraron los hoteles en el Sur. Una decena de hoteles realiza entregas periódicas al banco durante todo el año y con el cierre obligado por el confinamiento todos los productos que tenían en sus neveras fueron a parar al almacén de la ONG, en Mercalaspalmas.

"Tras el cierre de los hoteles tuvimos un auténtico tsunami de comida y muchos alimentos congelados y refrigerados. La distribución de estos productos es bastante complicada porque no se puede romper la cadena de frío", explica Llorca que añade que aún así, se pudo llevar a efecto el reparto. Añade que el Cabildo está también colaborando para dotar al banco de productos frescos y echar una mano al mismo tiempo a los agricultores y ganaderos afectados por el cierre de hoteles y restaurantes.

"El Cabildo está comprando la producción excedente de los agricultores y los está repartiendo a la Cruz Roja, Cáritas, el Banco de Alimentos y otras dos ONG. Nos está dando coles, queso semicurado o fresco y leche fresca", productos todos ellos que ayudan a enriquecer y diversificar la dieta de los beneficiarios.

También han recibido donaciones extras de empresarios como La Isleña, o supermercados como Carrefour y Mercadona, según anuncia la propia entidad en su página de facebook.

"Ahora mismo estamos recibiendo fruta de Mercalapalmas, ayer nos entraron montañas de sandía o piña tropical que antes de la pandemia iban a los hoteles" de la isla. La entidad no solo reparte alimentos no perecederos. A lo largo de todo el año se compran productos frescos, como papas, cebollas, zanahorias, huevos, carne y pescado congelado.

El presidente del banco resalta asimismo el gesto que ha tenido el Club de Baloncesto Gran Canaria que, en colaboración con Bankia, ha recaudado ya más de 10.000 euros, a través de la campaña de recogida virtual que se organizó sobre la marcha, tras ver la imposibilidad de llevar a cabo la que estaba prevista por la suspensión de los partidos.

Llorca señala que a veces se producen situaciones "incómodas" con algunas personas que piensan que por llamar al Banco de Alimentos "va a conseguir antes los alimentos. Los requisitos son los mismos de siempre y tenemos que derivarlos a los ayuntamientos correspondientes".

El principal problema que sufren las unidades de reparto, que son los que distribuyen los alimentos entre los solicitantes, es el transporte y la avanzada edad de los voluntarios, que les dificulta muchas veces descargar los paquetes.

"Pero afortunadamente están ahí. Ellos son los que están a pie de calle, porque nosotros somos la cara oculta de la luna. El beneficiario a nosotros no nos conoce, los que viven más de cerca y piel con piel son las entidades que están en los barrios. Ellos son los que tienen una información mucho más amplia y saben mejor que nadie quien lo está pasando mal", resalta.

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