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542 aniversario de la fundación de la ciudad | San Juan en Las Canteras

Una garbanzada digna de reyes

La tasca donde los monarcas se pararon a probar un poco de jamón recupera la normalidad un día después - Los incondicionales de la playa, fieles al día de San Juan

Isaura Morales sabía que el martes iba a ser un día ajetreado para ella, pero no podía imaginar lo que le esperaba poco después de empezar a trabajar. El negocio del que es encargada, la tasca Don Jamón de Las Palmas de Gran Canaria, abría sus puertas por primera vez tras tres meses cerrado por la pandemia del coronavirus y el trabajo para poner todo en marcha de nuevo en una jamonería es laborioso. Ya había pasado el mediodía y allí estaba ella cortando con cuidado lonchas de una paleta de bellota cuando la casualidad quiso que los reyes de España, de paseo por la playa de Las Canteras durante un viaje relámpago al Archipiélago, pasaran por delante de su establecimiento. El resto ya forma parte del anecdotario de esta visita real gracias a un vídeo grabado por Esther Martín, su amiga desde la infancia, que en aquel momento se estaba tomando algo en el establecimiento y animó a la pareja real a acercarse a la barra para probar un poco de jamón.

"Mi amiga estaba aquí consumiendo, le dijeron que venían los reyes y empezó a grabarlo", recordaba ayer Isaura mientras continuaba atendiendo a sus clientes. La encargada de Don Jamón tenía demasiado trabajo el martes detrás de la barra como para fijarse en lo que en ese momento ocurría en la calle, así que seguía a lo suyo cuchillo en mano. "Yo pensaba verles pasar mientras cortaba jamón, pero no fue así, de repente Esther me dice 'córtale jamón al rey' y me dio nervios", reconocía un día después. Por eso en el vídeo se escucha a su amiga aconsejándole en un momento determinado que no se corte. No se refería a la precaución necesaria para manejar el cuchillo jamonero: "¡Que no me corte de vergüenza!", rememoraba ayer Isaura entre risas.

Las imágenes de los monarcas que grabó su amiga Esther han sido escrutadas hasta el más mínimo detalle por los habituales observadores de los gestos en la pareja real, aunque Isaura, que fue testigo directa de la escena que acabó volviéndose viral, ofrecía ayer una versión muy diferente de la que se extendió en un primer momento: "Fue muy importante el momento 'apóyate en la mesa': ella se lo dijo en plan 'disfruta', no manejándolo para decir cómo tiene que hacer las cosas ni nada", según la encargada.

El ibérico que probaron los reyes -"Nosotros estamos enfocados en el jamón, es imposible que yo le ponga un sancocho", aclaraba Isaura- es el producto estrella del local, aunque también ofrecen otros platos como carrilleras o garbanzada. De hecho, la encargada ya está planeando usar el hueso del jamón que sirvió a los monarcas para elaborar "una garbanzada del rey". Don Jamón abrió sus puertas por primera vez hace tres años y ahora, tras la pandemia, funciona con un sistema de lista de espera ante la limitación de aforo. Las dimensiones del local son reducidas y en el exterior solo cuenta con dos pequeñas mesas, una de ellas -la misma a la que se acercaron los monarcas- pegada a la ventana que da a la calle Tenerife, por lo que lleva tiempo a la espera de la autorización para instalar una terraza. "Ya lo dije esta mañana en Antena 3, en la Televisión Canaria y hasta en Sálvame: por favor, al Ayuntamiento, que nos dejen la terracita", imploraba ayer. Su padre, Miguel, que poco antes se había acercado al bar -el día anterior llegó tarde para ver a los reyes- asentía a su lado con la cabeza.

Incondicionales de la arena

El local de la esquina de las calles Tenerife y Los Gofiones estaba ayer concurrido a la hora de comer, una imagen que contrastaba con la tranquilidad de la playa. A pesar de la jornada festiva, la panza de burro que cubre la ciudad desde el día en que arrancó el verano echó para atrás a muchos. En la arena, donde algunas gotas de lluvia dispersa refrescaban de vez en cuando el ambiente, solo estaban los más incondicionales de Las Canteras, aquellos para los que el salitre es el auténtico aroma de la vida.

Cerca de La Puntilla tenían montado su cuartel general Domingo Lorenzo, Mary Rodríguez, Jesús Noda, Choni Lorenzo, Juani Vizcaíno y Leandro González. En la mesa tenían fruta, bocadillos de pata, alguna que otra cerveza -también sin alcohol "para los chóferes"- y una botella de vino dulce para alegrar la tarde mientras disfrutaban del día festivo en un lugar que conocen de toda la vida: "Nosotros somos isleteros y nos hemos criado en la playa, disfrutamos cuando la vemos así", explicaba Choni señalando los grandes espacios que había entre los grupos.

El de ayer fue un día de San Juan atípico, después de una noche en la que el acceso a la playa estuvo prohibido para evitar aglomeraciones en una velada que otros años solía reunir a decenas de miles de personas. Tras ellas quedaban en cada ocasión miles de kilos de residuos -más de 11 toneladas solo el año pasado- que los servicios de limpieza municipales se tenían que encargar de recoger, por lo los más asiduos a la playa se alegraban ayer de verla tan limpia. "No hubo porquería en el mar, no hubo conjuros tontos que no llevan a nada, no hubo brujas volando con escoba... hubo tranquilidad total, los pescaditos tranquilitos y la arena limpita", consideraba Choni. "¡Y sin la bulla del escenario que viene a lucir palmito gente que no conoce ni la fiesta", añadía Juani a su lado.

El estado en el que solía quedar la playa tras la noche de San Juan era un comentario común entre quienes ayer comparaban otros años con este 2020. Sobre todo, el agua, donde permanecen muchos objetos usados en los rituales de la velada. "El día siguiente cuando vienes está un poco sucia, la gente no es consciente y tira fruta y flores, tiran muchas cosas, pero el agua hoy estaba fantástica", aseguraba Teresa Cruz justo después de darse un baño.

Esta otra incondicional de Las Canteras había llegado a la playa pronto, en torno a las diez de la mañana, para aprovechar al máximo el día festivo: "Fui la primera, planté la sombrilla y me tumbé aquí". Después llegaron sus hermanas y sus sobrinas para quedarse todo el día en la arena pertrechadas con bocadillos, galletas de cereales, frutos secos, agua y cerveza con limón. Por delante tenían una tarde que acabó regalándoles algunos tímidos huecos azules en el cielo de Las Canteras, una playa casi vacía -a lo que ayudó la bajada de la marea, que aumentó el espacio disponible- que los auténticos reyes de estos arenales disfrutaron como nunca. Los fuegos artificiales y los conciertos para el resto tendrán que esperar al menos hasta el 24 de junio de 2021.

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