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La historia del 'topo' de La Isleta llega a los teatros de la mano de Delirium

La productora tinerfeña estrena en septiembre un montaje basado en los 33 años que Pedro Perdomo permaneció oculto durante la dictadura en dos viviendas de la capital

Pedro Perdomo Pérez, el topo de La Isleta.

Pedro Perdomo Pérez estuvo once años escondido dentro de un bidón enterrado en el suelo de la casa de su hermana, en el barrio de La Isleta, ocultándose de la policía franquista que le buscaba por ser miembro del Partido Socialista. Y veintidós años más los pasó también agazapado en un cubículo en la vivienda de otra de sus once hermanas en el mismo barrio de Las Palmas de Gran Canaria. Su historia, recogida en el texto Fábula del topo, el murciélago y la musaraña y escrito por el bisnieto de una de aquellas dos valientes mujeres, se ha convertido en una producción teatral que se estrena el 5 de septiembre en el municipio tinerfeño de Tacoronte de la mano de Delirium Teatro.

"En estos tiempos de confinamiento forzoso me parece que podemos comprender todos un poco mejor cómo tuvo que vivir Pedro esos treinta y trés años escondido", reflexiona sobre la experiencia padecida por el protagonista del montaje su director, Severiano García, responsable junto a Soraya González del Rosario de Delirium, productora que este año cumple 35 años de actividad.

Fábula del topo, el murciélago y la musaraña cuenta las vicisitudes que vivió junto a su familia Pedro Perdomo Pérez, miembro del Partido Socialista y vocal en la Casa del Pueblo de Las Palmas de Gran Canaria en los primeros momentos del golpe militar de 1936, donde se convierte primero en objetivo, luego en prófugo y, finalmente, en topo de la represión franquista. Tras 33 años escondido en La Isleta y amparado por una amnistía, resucita para el mundo en los albores de la Transición casi ciego y con serios problemas respiratorios debido a las décadas que pasó prácticamente sin ver la luz y sin respirar aire puro.

Pedro Perdomo Pérez era chófer de guaguas, tenía 30 años cuando comenzó su encierro y era natural de Haría (Lanzarote). El 18 de julio de 1936 se convirtió en topo para salvar su vida y el 22 de abril de 1969 recobró la libertad.

Las penosas vicisitudes del encierro del topo de La Isleta, la desazón de un hombre aislado dentro de una tierra geográfica e históricamente aislada, la tortura del tiempo que pasa sin sentido y se pierde en un silencio doméstico amordazado, la visión desde las lindes del miedo de los acontecimientos que marcan un tercio del siglo XX, el calvario existencial paliado apenas por el amor de la familia, el deseo filantrópico de redención final de tres décadas de exilio interior a través de la salvación de la memoria, la esperanza en un futuro en paz donde las heridas abiertas de la infamia puedan cauterizarse o la necesidad de volver a sentirse hombre común, corriente y libre vertebran esta producción teatral que se comenzó a gestar hace unos años durante un curso de escritura dramática organizado por la productora grancanaria 2RC Teatro en la isla de La Palma.

"Fueron ellos quienes nos hablaron por primera vez del relato escrito por Miguel Ángel Martínez Perera y desde el principio nos entusiasmó", recuerda Severiano García. El proyecto quedó grabado en su mente durante algunos años "hasta que en 2019 decidimos que era el momento de abordar este relato para estrenarlo en 2020, coincidiendo con el 35 aniversario de Delirium".

Aparte de considerar que la historia de Pedro Perdomo Pérez era una apuesta idónea y acorde a la filosofía de Delirium para celebrar la trayectoria de la compañía, Seve García y su equipo entendían que la situación social y política actual, con el auge de los partidos de extrema derecha, convertía casi en obligación rememorar el papel de los hombres y mujeres represaliados simplemente por sus ideas, "porque como Pedro ha habido muchos otros en Canarias y fuera de nuestras Islas, y es importante que no los olvidemos", insisten desde la productora.

La "verdad" que desprende el texto escrito por Miguel Angel Martínez enamoró a Severiano García. "Se aprecia que sabe de lo que habla y se aprecia que lo ha vivido. Cuando algo le toca de cerca al autor se nota incluso en la escritura", añade sobre el relato de Martínez, que se nutre en muchos casos de los recuerdos que su abuela Dolores, hija de la hermana de Pedro, le contaba al ahora profesor de Literatura de 46 años que, además, indagó en los textos escritos sobre su familiar y, además, se permitió la licencia de incluir sus vivencias como hijo de la Transición y testigo del fallido golpe de Estado del 23-F. De hecho, Fábula del topo, el murciélago y la musaraña abarca hasta la exhumación del dictador Francisco Franco en 2019.

El espectáculo tiene, por tanto, "la voz propia del hombre-topo en interlocución con las mujeres que lo protegieron, un polifónico universo femenino que prolonga los ecos para que salven el vacío y lleguen a nuestros días".

La obra sube a las tablas el cinco y el seis de septiembre (estaba prevista estrenar en abril pero se aplazó por la alerta sanitaria) en la localidad tinerfeña de Tacoronte y luego llega al Teatro Guimerá, en Santa Cruz de Tenerife, y el Teatro Leal, en La Laguna. La intención de Delirium es traer a Gran Canaria también la historia de uno de sus personajes más desconocidos.

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