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La pandemia agudiza la crisis de la calle León y Castillo ya con 15 locales cerrados

La gerente de la asociación de empresarios sostiene que los comerciantes están preocupados por la Covid-19 y denuncia que la zona "tiene problemas de desidia"

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Negocios en la calle León y Castillo

Al menos una quincena de locales permanecen cerrados en la calle León y Castillo en el tramo que va desde Bravo Murillo hasta el Túnel de Julio Luengo. Algunos comerciantes han tenido que cerrar sus puertas producto de la pandemia mientras que otros tuvieron que hacerlo antes debido a la situación de "desidia" en la que ha estado sumergido el sector.

Una nueva asociación se ha levantado con el fin de "sacar adelante" la zona comercial, así lo ha expuesto a LA PROVINCIA / DLP la gerente de la Asociación de Empresarios de la Zona Comercial Abierta León y Castillo (Aeleyca), María Torres. Un proceso que se inició el noviembre del 2019 pero se vio dilatado producto del covid-19, sin embargo, logró constituirse el pasado mes de febrero gracias a que varios empresarios decidieron "unir fuerzas" y apostar por la mejora, el desarrollo y el crecimiento.

Actualmente en el tramo que abarca la asociación hay al menos quince locales en venta o alquiler, aunque la asociación no tiene datos por el corto tiempo de actuación que han tenido, si destacan que debido a la pandemia los empresarios "se encuentran en números rojos" y "muchos de ellos no aguantarían otro confinamiento". "Hay unos que si cierran de nuevo, no volverán a abrir porque a penas han comenzado a sacar a su personal de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE)", resalta Torres. "Los pocos restaurantes que se han mantenido han sido los que prestan servicio a domicilio, otros como el Restaurante Hermanos García aprovecharon este tiempo para lleva a cabo reformas a su local. Todos están a la incertidumbre por la normativa que va cambiando de forma constante", enfatiza la gerente de Aeleyca.

Torres también señala que desde el Gobierno local hay retrasos a la hora de aprobar modificaciones que beneficiarían a los comerciantes de León y Castillo. "Algunos han pedido permisos para instalar una barra despachar fácil y rápidamente, otros piden terraza, pero la burocracia va tan lenta que desde que lo piden al Ayuntamiento y reciben respuestas pasa mucho tiempo. Todo esto hace que los empresarios tengan incertidumbre y no sepan qué hacer".

La asociación planea también solicitar al Ayuntamiento capitalino descuentos en aparcamientos para los clientes de la zona. "Ya nos presentamos al Consistorio y al Cabildo de Gran Canaria para que nos incluyan en el Plan Director Insular de Zonas Comerciales Abiertas, participamos en dichas reuniones tratando de formar equipo con el resto", apunta la Gerente de Aeleyca, "no podemos acceder a subvención porque necesitamos un año de antigüedad pero por ahora queremos expandirnos, que la gente nos conozca y ya contratar personal el año próximo para organizar campañas como las de Navidad", comenta Torres.

Otro que lamenta la "desidia" de la calle comercial es el asociado y dueño de la Óptica Giner, Alberto Giner. El comerciante que tiene 43 años en el lugar asevera la zona "cada vez está más deprimida, con más locales vacíos en los que hay letreros de se vende o se alquila y no sólo durante, sino antes del covid, a raíz del carril bici". "A esto se suma que el Ayuntamiento en su afán recaudatorio, por medio de Sagulpa, en vez de ayudar a los comerciantes a propiciar aparcamiento a los clientes aunque sea en un periodo corto de tiempo, lo que hace es poner zonas verdes y azules donde hay que pagar hasta los sábados", cuenta Giner. "Mientras en el resto de zonas se promueve el aparcamiento para compras, en esta se castiga al cliente", denuncia y además, reseña que desde que estableció su negocio "ningún representante del Consistorio, ni de derecha ni de izquierda, se han preocupado por preguntar a los comerciantes las necesidades del sector".

Por su parte, Andrea Pariboni dueño del Restaurante Tres Jolié, afirma que se ha logrado mantener gracias al servicio de comida a domicilio. "En junio con la apertura de la terraza hemos tenido un poco más de movimiento pero no hemos llegado ni al 50% de lo que facturábamos antes del confinamiento", informa con preocupación. "Hemos tenido que recortar el personal, tenerlos en ERTE, estamos luchando con propuestas nuevas pero la gente todavía está muy asustada", destaca a la vez que pide al Consistorio que se siga habilitando la calle para los peatones los domingos como venía haciendo los meses anteriores ya que "se transformó en el día mas importante de la semana", finaliza Pariboni.

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