Suscríbete desde 1,50 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El nuevo edificio de Cano con Torres respeta la fachada del viejo caserón

El arquitecto Ancor Monzón diseña un inmueble moderno que conserva la portada del siglo XVII - Las obras comenzarán el próximo año, una vez retiren la valla que lo cubre

Recreación de cómo quedará el caserón de la calle Cano con Torres tras la remodelación del arquitecto Ancor Monzón.

Recreación de cómo quedará el caserón de la calle Cano con Torres tras la remodelación del arquitecto Ancor Monzón. MOBASHOWROOM

El caserón en la encrucijada de las calles Torres y Cano que se quemó en 2005 integrará la fachada original de esta última vía, que deberá ser reconstruida al estar protegida, en el nuevo edificio que lo sustituirá. El estudio de arquitectura e interiorismo Mobashowroom ha presentado una serie de recreaciones en sus redes sociales en las que muestra cómo quedará finalmente el inmueble, el cual albergará un local comercial en la planta baja y hasta cuatro viviendas repartidas en las dos superiores. El arquitecto Ancor Monzón será el encargado de transformar una edificación del siglo XVII que ha supuesto en las últimas décadas una herida abierta y un foco insalubre en el corazón del casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria.

Las obras de remodelación de esta parcela comenzarán previsiblemente a comienzos del año pasado, después de varios retrasos a causa de la actual situación de pandemia, según ha podido desvelar Monzón. Una iniciativa que viene después de que el consejo municipal de Patrimonio Histórico diera vía libre al proyecto presentado por la propiedad del inmueble en octubre del año pasado. Esta actuación cierra así un episodio repleto de turbulencias que se ha prolongado durante varias décadas. De hecho, el caserón está cubierto en su totalidad por una valla metálica desde hace 14 años, poco después del polémico incendio que sufrió en 2005, cuyos permisos de retirada están pendientes de solicitar.

"El nuevo inmueble intenta respetar la estética del casco histórico dando un punto de modernidad al entorno", señala Monzón. De esta manera, toda la parcela será demolida con la excepción de la fachada de la calle Cano, la cual tendrá que reconstruirse al encontrarse en muy mal estado. "Realmente, al estar vallada, no sabemos bien cómo está esa parte de la casa", indica. Pero, no obstante, el Plan Especial de Protección (PEP) de Vegueta-Triana obliga a conservarla por ser un claro ejemplo de la arquitectura canaria anterior a 1800.

El proyecto, según Monzón, tratará de "armonizar" el conjunto, "tal y como ha dictado la comisión de Patrimonio, pues tiene que ir en consonancia con las pautas que marca el PEP", indica el arquitecto, de tal manera que el edificio quede integrado en la zona.

La fachada de Cano tendrá que conservar sus elementos distintivos originales, especificados en el catálogo de Patrimonio. Por un lado un pequeño balcón que en estos momentos está prácticamente derruido y, por otro, una hilera de gárgolas de cañón que también en parte han desaparecido. Monzón aclara que las carpinterías deberán ser sustituidas, probablemente, en su totalidad, dado el mal estado en el que se encuentran.

El edificio contará con una planta más que el inmueble actual, por lo que sobresaldrá por encima de la parte reconstruida de Cano, tal y como se puede ver en la recreación, con un ligero retranqueo. Esta irá en consonancia con la nueva fachada de Torres, con un enfoscado y ventanas y puertas lacadas en blanco, detalla Monzón, en consonancia con la normativa vigente.

Ciertamente, el inmueble lleva en ruinas desde 1980. Mientras los antiguos dueños pretendían derribarlo en su totalidad, el Ayuntamiento avalaba su valor histórico. De hecho, es una de las pocas edificaciones del siglo XVII que se conservan en el barrio de Triana. Comenzó así un litigio entre Consistorio y propiedad que se alargó durante 27 años.

Lo cierto es que según ha comprobado el arquitecto la fachada de Torres está "prácticamente en el suelo" y la parcela se ha convertido en un foco de insalubridad en plena zona peatonal de Triana. El hueco entre el vallado metálico y los restos del inmueble actualmente está cubierto por todo tipo de desperdicios.

Monzón cuenta con experiencia en la rehabilitación de edificios históricos. Muy cerca de este inmueble está rehabilitando el palacete de la calle Remedios que próximamente se convertirá en un centro gastronómico. En Vegueta, reformó el actual hotel 21 Emblematic y en la calle Doctor Chil está transformando un edificio para albergar un alojamiento turístico de la cadena Cordial.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats