Horas antes de la primera procesión de la Virgen del Carmen, los voluntarios de la parroquia daban ayer los últimos retoques a su venerada imagen. Al finalizar la misa, los costaleros la trasladaron cuidadosamente desde el altar, a donde bajó el pasado miércoles, y la colocaron en el trono en el que recorrerá las calles de La Isleta.

Serán nueve días de procesiones en lo que se conoce como el Rosario de la Aurora que congrega cada año a miles de personas venidas desde todos los puntos de la Isla. "Nos preocupamos para que todo esté perfecto para mañana [por hoy]. Nos gusta verla bonita y que todo el barrio la admire", dice Juansi, uno de los vestidores de la Virgen, mientras coloca su manto.

Y es que la devoción que suscita la Virgen del Carmen en La Isleta es difícil de explicar. Mayores y pequeños esperan durante un año entero para verla salir de su camarín y no pueden ocultar las lágrimas. "Me emociono cada año, no lo puedo evitar", reconoce Sofía, vecina de La Isleta que no quiso perderse la bajada de la Virgen ni la misa celebrada ayer por el nuevo párroco.

Este año se decorará el trono con las mismas flores que acompañaron a la Virgen en la bajada. "Las flores son prácticamente las mismas porque necesitamos que aguanten mucho. Para el día grande del 16 de julio la llenaremos de rosas blancas de tamaño mediano. Si algún vecino quiere colaborar y traer algunas, se lo agradecemos", adelanta Juansi.

Los fieles menos madrugadores (las nueve procesiones comienzan a las 5.00 horas) tendrán otras ocasiones para ver a la Virgen. Durante el mes que duran las fiestas los devotos disfrutarán de la procesión marítima, que se celebra el 24 de julio, a las 18.00 horas, y de la procesión terrestre, del próximo 31 de julio, a las 17.40 horas.

El Rosario de la Aurora comienza hoy con la primera procesión que recorrerá las calles Umiaga, Malfú, Fontanales, Benecharo, Tauro, Tabaiba, Anzofé, Andamana y Vacaguaré. Mientras que la de mañana pasará por las vías Umiaga, Malfú, Palmar, Roque Nublo, Trafalgar, Andamana, Alcorac, Angostura, Arauz, Osorio y Tamarán. Son pequeñas procesiones que no duran más de media hora, pero que reúnen a varias decenas de personas.

El último día del Rosario de la Aurora, el 16 de julio, la Virgen sale "aún más guapa" a la calle con nuevas flores y joyas regaladas por los vecinos. Además, para esta procesión y las otras dos grandes posteriores la imagen es trasladada a un trono mayor que es cargado por una treintena de costaleros.