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Deambular entre libros canarios

La librería del Cabildo celebra sus 25 años de existencia con una reforma moderna, diseñada por el interiorista Óscar Rodríguez Vila

Interior de la librería del Cabildo de Gran Canaria, que abre hoy sus puertas.

Interior de la librería del Cabildo de Gran Canaria, que abre hoy sus puertas.

La librería del Cabildo de Gran Canaria reabre hoy sus puertas con una imagen renovada, tras una interesante y moderna reforma que invita a devorar libros, diseñada por el interiorista Óscar Rodríguez Vila. El establecimiento, que cumple medio siglo de existencia, está dedicado íntegramente a la venta de volúmenes sobre temáticas de la Isla, y del Archipiélago, en general, por lo que supone un referente importante para los lectores interesados en conocer Canarias. Su reapertura supone una buena noticia para la cultura canaria, uno de los sectores económicos más castigados por la pandemia del coronavirus.

El espacio cultural no solo luce nueva fachada, de un rojo intenso que llama la atención entre el resto de viviendas de la calle Cano, sino que es más luminoso y diáfano en su interior lo que permitirá ser utilizado para programar actividades culturales como presentaciones de libros, recitales de poesía o talleres para niños, entre otros actos. Así lo indicó ayer la consejera de Cultura del Cabildo de Gran Canaria Guacimara Medina Pérez, durante la reinauguración de la librería, dependiente del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM).

La fachada, de color rojo, impacta al paseante en la calle Cano, donde se ubica la librería

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Medina destacó el trabajo del interiorista Óscar Rodríguez Vila por “ofrecer un resultado distinto” a una habitual reforma, tanto en estética como en funcionalidad, y fomentar así la lectura entre los ciudadanos y acoger actividades culturales. La reforma del establecimiento ha supuesto una inversión de 45.000 euros.

Conectar con la gente e invitarla a entrar. Eso es lo que quería el interiorista Óscar Rodríguez Vila, aprovechando que la librería se ubica en una de las zonas más transitadas de la ciudad por su actividad comercial y por ser parte del casco histórico de la ciudad como es el barrio de Triana.

“Quería potenciar lo que tenía: su ubicación y el espacio, que estaba muy solapado pese a tener fachada a dos calles y una doble altura”, explicó ayer el diseñador durante el acto de presentación, y romper así el mensaje de “no invita a entrar” que le transmitieron las personas con las que habló previamente a la reforma. El diseñador lo ha logrado gracias a los grandes ventanales, que permiten casi atrapar los libros desde la propia calle.

La librería, pionera en el sector editorial al estar especializada también en autores canarios, se encuentra en la parte baja de un inmueble que albergó la antigua Sección Femenina, la organización diseñada dentro de la Falange Española y que luego asumió después el Franquismo para adoctrinar a las mujeres en el Movimiento nacional y formarlas en materia religiosa, labores del hogar y asistencia social (1937 y 1977), y que supuso en realidad abocar a las féminas a un segundo plano dentro del contexto social de la época, dedicadas plenamente al marido y a la maternidad además de a la asistencia social con la famosa “canastilla” que todo mujer debía de realizar al cumplir los 18 años a imagen y semejanza del servicio militar que había para los hombres. Cumplir con la Sección Femenina era cumplir con el Estado lo que daba pase para la obtención de empleo y otras solicitudes administrativas.

Curiosamente, en el fondo documental de la Sección Femenina, y que hoy se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas, no figura ningún libro, aunque puede que estén perdidos o en otros archivos históricos, sino solo los llamados de registro, y otros papeles como circulares, solicitudes, correspondencia, partes, memorias, programas de actos; entre otros documentos rescatados de la calle Cano en 1990, cuando el edificio fue transferido un año más tarde al Cabildo de Gran Canaria por la Junta de Canarias, institución previa a la autonomía de Canarias, después de que lo hubiera recibido de manos del Estado español en 1982 tras la distribución de los bienes del Movimiento Nacional a sus propietarios o instituciones democráticas para un nuevo uso.

El establecimiento incorporará una programación cultural a su actividad

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Es lo que se desprende del “Inventario del Fondo Documental de la Sección Femenina de Las Palmas”, una comunicación escrita por María del Carmen Naranjo Santana (2005), donde se especifica el contenido de los papeles que están en el Archivo Histórico.

Entre las curiosidades de ese inventario figura un dietario de cocina especificando cantidades, productos y precios de los mismos.

El edificio, en línea con algunas casas señoriales que se construyeron en la calle y en otras adyacentes a Triana a finales del siglo XIX y principios del XX, se levantó sobre una antigua cuadra de ganado. El inmueble da a la calle Cano y a la calle Travieso, en uno de los rincones mas bellos del casco viejo.

El inmueble fue posteriormente rehabilitado por el Cabildo de Gran Canaria por más de 18.000 euros para uso propio y durante años albergó distintos departamentos de Cultura de la propia institución como Patrimonio Histórico Artístico Insular o el departamento de Ediciones, entre otros.

También fue sede de la Dirección General de Juventud hasta que en 1995 se inauguró en su planta baja la librería, siendo entonces consejero de Cultura Gonzalo Angulo, lo que fue una revolución para la época dado que no había nada similar en el Archipiélago. Su inauguración tuvo lugar el 18 de abril.

Fue precisamente el responsable del departamento de Ediciones del Cabildo grancanario, Jesús Bombín, el que animó a fundar la librería dado su interés porque la institución regional se convirtiera en un importante difusor de la cultura con sus propias ediciones.

El primer librero del establecimiento fue Pedro Schlueter, fundador de la desaparecida librería Larra en la calle Constantino en los años 80, que ayer precisamente participó en una mesa redonda en streaming junto a otras personalidades del mundo cultural y político relacionados con este espacio cultural, que durante días mantiene una programación especial para celebrar este medio siglo de vida.

El espacio está ubicado en un inmueble que fue sede de la Sección Femenina

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El próximo día 21, se celebrará un recita poético con las escritoras Berbel, Acerina Cruz, Macarena Nieves Cáceres , Pablo Alemán y Eduvigis Hernández, como moderadora, a las 18.30 horas por el mismo sistema virtual. Y, el día 22, será la especialista en Benito Pérez Galdós, Yolanda Arencibia, acompañada por Jonathan Allen, quien presente su libro ‘Galdós. Una biografía’.

El resto de la programación puede consultarse en la página web de la librería, donde también se encuentran las últimas adquisiciones para los lectores.

La reforma del local ha supuesto una mejora radical del espacio, más moderno y alegre ya que predomina un intenso color rojo en un montón de elementos internos y externos a modo de hilo conductor y de ruptura con la imagen que presentaba antes la librería.

Empezando por la fachada, que reclama al ciudadano a leer con frases escritas en relieve sobre los muros y sacadas de diversos libros canarios de distintos géneros literarios lo que indica la variedad de temáticas que se pueden encontrar en su interior. No traten de averiguar de quién se trata porque las frases a veces están entrecortadas al principio y al final para no resaltar a ningún escritor concreto.

Una inmensa palabra troquelada sobre la puerta que dice: “Descubre”, no deja duda de que hay que entrar. Una propuesta que impacta ya por su propio significado y que utiliza el diseñador como reclamo para invitar al paseante a colarse en su interior sin perder tiempo en otras distracciones.

Para que “entre y consuma producto literario” en un interior, recorra los diversos planos que hay en el establecimiento aprovechando la altura del local y “deambule entre libros”, perfectamente señalizados por temáticas, para elegir el que finalmente le atrape para la lectura.

Destacar los cubículos que hay en los escaparates, que a modo de escenario artístico, han permitido al diseñador evocar la figura de Benito Pérez Galdós, protagonista indiscutible de la Literatura canaria y de este 2020 al celebrarse el centenario de la muerte del escritor. Un espacio, que Óscar Rodríguez Vila, espera pueda ser utilizado por otros artistas de distintos géneros para generar contenidos relacionados con los libros o con la propia programación cultural que se realice en la librería, que pretende también usar la calle, cuando el coronavirus lo permita, para poner en contacto a los libros con la vida y que haya esa sinergía entre lector y librería.

El único habitáculo que ha quedado sin transformarse en esta reforma es el sótano, aunque se le han quitado las humedades que presentaba. De momento, se ha dejado diáfano para ser utilizado en un futuro como lugar de tertulias. El diseñador indicaba ayer que dada la situación de la pandemia no podría ser usado en estos momentos pero que se ha quedado preparado para poder decorarlo con algunos muebles y objetos para su uso.

El espacio era usado por los propios libreros, que ahora trabajarán de cara al público, en la parte más elevada de la librería, que alberga más de 5.000 libros, tanto de ediciones del propio Cabildo grancanario como de otras instituciones públicas, así como sellos privados.

Los libreros Javier García y Eduardo González mostraron durante la presentación de la reforma su satisfacción por el cambio y por la actividad cultural que se va a fomentar en el establecimiento, y que estará diseñada por el propio Cabildo. Javier García señaló que el espacio “estaba obsoleto” y que su modernización también ha influido para mejorar la comodidad a la hora de trabajar.

En cuanto a las preferencias de los lectores por la temática canaria, los libreros explicaron que preferentemente sale historia y narrativa, aunque también se venden otro tipo de libros ya que el establecimiento alberga todo tipo de contenidos y géneros que pueden despertar la curiosidad, como en cualquier otro local. “Los turistas suelen comprar libros de senderismo, y los colegios suelen hacer grandes compras”, añadió García sobre el tipo de público.En la otra página, interior de la librería del Cabildo de Gran Canaria, que abre hoy sus puertas. Sobre estas líneas, el diseñador Óscar Rodríguez Vila y la consejera de Cultura del gobierno insular, Guacimara Medina, ayer durante la presentación de la reforma, en la que predomina el color rojo en su interior y exterior. |

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