Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un vergel de tapas duras

Un libro coordinado por la arquitecta Flora Pescador explora la riqueza de los jardines de Las Palmas | La obra reivindica el diseño de estos espacios como arte

Un vergel de tapas duras

Un vergel de tapas duras

“Los jardines son los representantes más exquisitos de la naturaleza”. Esta frase, pronunciada por la arquitecta Flora Pescador, resume uno de los argumentos del libro Jardines de Canarias, provincia de Las Palmas, editado por la Real Academia de Bellas Artes San Miguel Arcángel y el Cabildo de Gran Canaria. La obra, dirigida por la propia Pescador, explora la belleza y el valor patrimonial de estos espacios en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, y reivindica su diseño como una manifestación artística. “No son huertos, se busca la belleza, tienen una intencionalidad estética”, señala la paisajista, que lleva años documentándose sobre esta materia.

Sin embargo, el germen de esta publicación fueron unas jornadas organizadas por la Real Academia de Bellas Artes en 2017, en la Fundación Martín Chirino. En este seminario, además de las charlas, hubo una exposición con imágenes del fotógrafo Ángel Luis Aldai que se pueden disfrutar en el volumen que ahora ve la luz, además de otras del archivo Rojas-Hernández, de Luis Casals, de Jin Taira, de Vicente Mirallave y también de Flora Pescador. Junto a este material, aparecen 36 artículos de expertos y colaboradores como Evelyn Alonso, José Antonio Sosa, Jin Taira, Daniel Montesdeoca, Santos Cirujano, Marta Chirino, David Bramwell, Juli Caujapé, Ulises Medina, Pepe Dámaso, y Vicente Mirallave y Flora Pescador. El libro es el resultado de aquel encuentro y será presentado el martes 24 de este mes en el patio del Cabildo insular.

“Los jardines son los representantes más exquisitos de la naturaleza”, afirma Pescador

decoration

“Hoy en día es necesario pensar en la necesidad de guardar una relación armónica con la naturaleza”, explica la arquitecta, también vicepresidenta segunda de la Academia. En esa comunión con lo natural, los jardines son una manifestación capital, casi un camino hacia la paz con el medio ambiente. “No son expresiones utilitarias, siempre van más allá”, agrega Pescador.

Estos espacios verdes “con intención estética” forman parte de la idiosincracia del Archipiélago desde sus primeras referencias históricas. “El concepto de las Islas como el Jardín de las Hespérides, como los Campos Elíseos tiene que ver con los jardines, y eso queríamos reivindicarlo en este libro”. En Canarias ha habido una extensa cultura de jardín, “en muchas tradiciones como la española, la portuguesa, la inglesa y la francesa. Somos un crisol de todas estas sensibilidades y tenemos interesantes ejemplos de ellas”, agrega.

La directora de la publicación señala que, además, esas corrientes conviven y se enlazan con “una vegetación endémica riquísima, pero también con la que nos llega de los itinerarios con América. Esa relación con el continente americano nos ha dejado un muestrario de vegetación exótica como las jacarandas o las magnolias, que se unen en los jardines con nuestras palmeras”, resume. “Es una cultura especial, un lugar de máxima adaptación de especies foráneas, y eso se ve en nuestros jardines históricos”, agrega.

Y es, precisamente, en los jardines históricos en los que se centra la publicación. “No están todos, pero es un inicio. Aún nos falta muchísimo que hablar de este tema”, aclara. El periodo que abarca va desde después de la llegada de los conquistadores europeos, teniendo en cuenta algunas culturas que se mantienen, hasta los inicios del turismo del siglo pasado. “Es un tramo amplio y muy interesante”, considera la paisajista. En muchos casos, estos espacios tienen que ver con la Ilustración, con “la necesidad de conocer plantas de otros países. Y esa intención queda expuesta y representada en muchos jardines. El Huerto de las Flores (Agaete), por ejemplo, mantiene una idea inicial de un lugar casi de exposición, pero eso se mezcla con otras cuestiones que se inician mucho más tarde, con la idea del turismo, donde hay un grandísimo interés por urbanizaciones muy verdes, como las que se dan en el sur de Gran Canaria”. En ese contexto, hay ejemplos como el de “Carlos Suárez, que marca una pauta junto a Manuel de la Peña y Ulises Medina, con la consecución de urbanizaciones con mucha vegetación. La zona de Rocas Rojas (San Agustín), por ejemplo, es un exponente de esos lugares muy bonitos que ahora se pueden disfrutar, debido al gran porte de sus árboles”.

En este itinerario que recorre el libro desde la Ilustración al turismo, aparecen, además de Carlos Suárez, personajes como Rubió Tudurí, que dejó su huella, sobre todo, en Las Palmas de Gran Canaria; o Néstor Martín Fernández de La Torre, con la construcción de la idea de las Islas Afortunadas; o César Manrique, que crea unos jardines que unen lo exótico con lo canario, en el contexto de su particular idea del paisaje.

El volumen recorre las tradiciones española, inglesa, portuguesa y francesa en las islas

decoration

Pescador habla con pasión de quienes “pasaron por aquí” y nos dejaron su idea de jardín, pero no puede evitar que su tono se apague cuando se refiere al desigual cuidado que las administraciones han tenido con este valioso patrimonio, que, en algunos casos, no se ha conservado como es debido o, directamente, se ha borrado del paisaje.Los jardines son una manifestación artística, un elemento fundamental del paisaje transformado y la puerta a la comunión con la naturaleza. En la imagen superior, el Jardín Botánico Viera y Clavijo, en Las Palmas de Gran Canaria. A la izquierda de estas líneas, el Huerto de las Flores de Agaete. Ambas fotografías se pueden disfrutar en el libro ‘Jardines de Canarias, provincia de Las Palmas’. |

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats