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La solidaridad atraviesa el Atlántico

El ‘Eden Blue’, que participa en la regata ARC que comienza hoy, cruza el océano para recaudar fondos destinados a una organización que ayuda a jóvenes en exclusión

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La bahía de Las Palmas de Gran Canaria vive este domingo uno de sus grandes días. La regata Altantic Rally for Cruisers (ARC), que desde 1986 une la capital con el Caribe, comienza su trigésima quinta edición con 54 veleros -el número de participantes se ha visto limitado por la pandemia- que zarparán rumbo a la isla de Santa Lucía en un viaje que durará unas tres semanas. Atrás quedan los días frenéticos de preparación en la ciudad y comienza una travesía oceánica que en casos como los de la tripulación del catamarán Eden Blue suma a la aventura atlántica un propósito solidario.

“Nuestro proyecto tiene un aspecto social de recaudación de fondos para una organización que ayuda a jóvenes en extrema pobreza y exclusión, pero también queremos aumentar la conciencia pública sobre la presencia de plásticos en los océanos promoviendo una alternativa”, explica el francés Patrice Charbon, que forma parte de la tripulación junto a Jean-Luc Vildé, Pierre Bourjade y Olivier e Isabelle Charriaud. Los cinco, amigos desde que se conocieron una década atrás mientras todos trabajaban en Singapur, se proponen recaudar 10 euros por cada milla náutica de navegación que irán destinados a la fundación Life Project 4 Youth (LP4Y), una organización presente en más de una decena de países con programas de integración social.

“La fundación fue creada hace 10 años”, detalla Charbon, “y su objetivo es dar una oportunidad a estos jóvenes adultos ayudándoles para que puedan tener un trabajo y hacer algo con sus vidas”. En sus centros reciben una extensa formación que se prolonga hasta nueve meses y que incluye idiomas, asignaturas de gestión o de habilidades informáticas, agrega Vildé, que hace hincapié en las condiciones de vida de las personas a las que apoya LP4Y: “Estos jóvenes provienen de barrios marginales, no tienen familia y viven el día a día”.

La tripulación del Eden Blue espera que su viaje a través del Atlántico también sirva para poner de manifiesto el efecto que el consumo de plástico en el mundo tiene en los océanos, por lo que el agua que consumen a bordo no está embotellada en envases de este material. En su lugar llevan una desaladora y un dispositivo denominado La Vie, desarrollado por una startup francesa, que purifica el agua con luz ultravioleta. Durante la ruta previa que realizaron a bordo del catamarán desde Sicilia hasta Las Palmas de Gran Canaria evitaron el uso de 300 botellas, que de acuerdo con los cálculos de Vildé son unos 12 kilos de plástico. “Reduce el contenido de cloro del agua en un 90% y elimina pesticidas, antibióticos y bacterias”, añade Charbon mientras muestra su funcionamiento: un dispositivo de aluminio dotado de LED de luz ultravioleta en el que se introduce una botella de cristal durante 15 minutos.

Durante estos días en Las Palmas de Gran Canaria, los cinco han podido poner a punto un barco alquilado para la ocasión en el que pasarán las tres próximas semanas. “Había muchas cosas que mejorar, porque la organización de la regata es muy cauta en cuestiones de seguridad”, explica Charbon. Durante estos días han contado con el apoyo de la Alianza Francesa, cuya presidenta, Nathalie Ambri Cureau, no solo ha orientado a los tripulantes, sino que les ha animado a conocer los productos locales. De hecho, han visitado una bodega de la Isla cuyos vinos ahora catarán en alta mar. “Como buenos franceses, necesitamos tinto”, bromea Vildé.

Con las bodegas llenas, estos cinco aventureros y el resto de la flota de la ARC zarparán hoy con buenos augurios en la previsión del tiempo. Los vientos de entre 15 y 20 nudos están asegurados para las próximas cuatro jornadas y confían en que a partir de entonces los alisios sigan de su parte. “Esto es un sueño que queríamos hacer una vez en nuestras vidas ahora que tenemos más de 50 años y nuestros hijos han crecido”, concluye Charbon.

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