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Náutica

El coronavirus deja sin regata a los tripulantes de tres veleros de la ARC

Cuatro regatistas permanecen aislados tras dar positivo y sus contactos están en cuarentena | Todos los participantes se sometieron a las pruebas antes de zarpar

Espectadores de la salida de la 35 edición de la ARC

Espectadores de la salida de la 35 edición de la ARC

Cuatro de los más de 300 regatistas que participan en la trigésima quinta edición de la ARC no pudieron comenzar el domingo la travesía hasta la isla caribeña de Santa Lucía al haber dado positivo en coronavirus durante las pruebas a las que todos los participantes se sometieron la pasada semana. Además de los casos confirmados a través de los test diagnósticos, también han tenido que quedarse en la Isla por precaución el resto de tripulantes de las embarcaciones en las que estas personas iban a navegar. Los positivos se encuentran aislados, al igual que los contactos, que ahora deben pasar un periodo de cuarentena. La mayor parte de ellos permanece a bordo de las naves ahora fondeadas, que no aisladas, en las aguas interiores del Puerto de La Luz, según confirmaron ayer diversas fuentes.

Entre los diagnosticados, algunos han optado por pasar el aislamiento en tierra, en alojamientos que habían reservado con antelación. En cuanto a las personas aisladas o en cuarentena a bordo de los tres veleros, ya tenían aprovisionadas las bodegas para la travesía del Atlántico cuando conocieron el resultado de las pruebas diagnósticas, por lo que cuentan con comida a bordo para unas tres semanas, de acuerdo con fuentes cercanas a la organización, que indicaron que se mantienen en contacto en todo momento con ellos. Los barcos, agregan, abandonaron el atraque en el muelle y quedaron fondeados en cuanto se conoció el diagnóstico para no romper las burbujas de aislamiento en las que se encontraba toda la flota antes de partir. 

Las naves se encuentran fondeadas en las aguas interiores del Puerto de La Luz

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Esta decisión de sacar del muelle estas embarcaciones ha sido voluntaria, de sus patrones, no una imposición de las autoridades sanitarias o portuarias, según indicó ayer el director comercial de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Juan Francisco Martín. La administración de los Puertos de Las Palmas considera que “la mejor forma de atender a los pacientes es que estén atracados”, recalcó. El aislamiento de un buque es una decisión poco frecuente, según aclaró. En su lugar, las autoridades sanitarias suelen optar por retirarle la libre plática, lo que supone que no pueda obtener el despacho de salida y por tanto tiene prohibido salir de las aguas del Puerto, pero no entran a dilucidar si la embarcación debe permanecer atracada o en fondeo.

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Salida de la 35 edición de la Regata ARC Juan Carlos Castro

Martín destacó, en cualquier caso, “el escaso número de positivos encontrados” con respecto al total de participantes, con una incidencia que porcentualmente “está por debajo de la media de Canarias”. El responsable comercial de la Autoridad Portuaria alabó la labor de World Cruising Club, entidad organizadora de la regata, a la hora de controlar la presencia del virus entre todos los participantes y limitar al máximo las posibilidades de transmisión. “Es un precedente muy bueno”, consideró, “porque afirma que se hacen bien las cosas y avala que la organización ha puesto la seguridad por encima de todo”. Ya durante los días previos al comienzo de la regata ARC Plus, que zarpó de la capital dos semanas atrás rumbo al archipiélago de Cabo Verde, hubo un positivo por coronavirus que ya pasó la convalecencia, agregó.

La Autoridad Portuaria destaca que la incidencia es más baja que la media de las Islas

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El protocolo de seguridad de la regata no solo incluía la realización de pruebas diagnósticas antes de zarpar. La organización requería a los participantes estar en Gran Canaria con un mínimo de diez días de antelación, redujo considerablemente los actos sociales que en ediciones previas congregaban a los tripulantes durante varios días en el Muelle Deportivo y los organizó en grupos burbuja una vez superados los análisis. Los test realizados aquí también deben facilitar la entrada de los participantes en el estado insular de Santa Lucía, que descontará los días de regata de la cuarentena que deben pasar los recién llegados. 

Además de los veleros que se han quedado en el Puerto de La Luz por el coronavirus, otras dos embarcaciones no pudieron comenzar la regata con normalidad. Una de ellas tuvo un problema con el carril para los cabos de una vela y la otra, con el motor. Durante la tarde y la noche del domingo pudieron solucionar las incidencias y a lo largo de la madrugada y la mañana de ayer zarparon por fin rumbo al Caribe. Al cierre de esta edición, el The Kid de Jean-Pierre Dick comandaba la clasificación general y la de la división racing navegando al suroeste de El Hierro a 12,8 nudos con el destino a unas 2.400 millas náuticas. Por su parte, el Banzaï de Vincent Willemart encabezaba la clasificación de la división multicasco.

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