“Era apasionante, íbamos conquistando cuotas de calidad de vida mínimas” para los barrios. Así recordaba en 2008 José Miguel Jiménez Díaz (18-10-1948) los inicios del movimiento vecinal en la capital grancanaria, durante los años de la Transición, un movimiento al que se sumó en la década de los 80 del siglo pasado y en el que jugó un papel importantísimo. Muchos de sus amigos y compañeros de lucha lloraban ayer su fallecimiento y resaltaban su carácter apasionado y su empeño por defender la calidad de vida de los barrios más pobres, lo que le llevó en una ocasión a encadenarse en la planta sexta de las oficinas municipales de León y Castillo.

José Miguel Jiménez, fue distinguido con el título de Hijo Predilecto de Las Palmas de Gran Canaria en 2014 y con la Medalla de Plata de la ciudad en 2012. Fue presidente de honor la Federación El Real de Las Palmas, una organización que contribuyó a crear cuando era presidente de la asociación de vecinos de San Vicente de Paúl, en el Lomo Apolinario. También fue sindicalista y participó en la creación de la Unión Sindical Obrera. Afiliado al PSOE, fue secretario del grupo Socialista en la época del exalcalde socialista Juan Rodríguez Doreste. Falleció ayer por la mañana a los 72 años, casi ciego a causa de la diabetes que sufría, lo que no le impidió seguir participando en el Consejo Social de la Ciudad, tras ser nombrado miembro por el alcalde Augusto Hidalgo.

Cuando Jiménez Díaz comenzó en el movimiento vecinal, los ciudadanos luchaban por cuestiones tan básicas como la instalación del saneamiento, el agua corriente o el asfaltado de las calles, una época en la que tal y como él denunciaba una y otra vez los barrios de la periferia permanencían abandonados en la pura miseria. Cuando le concedieron el título de Hijo Predilecto, reconoció que “hoy en día ya no hay que luchar por las necesidades básicas”, pero advirtió que “queda mucho por hacer”. “Fue una entrega muy dura, pero había que hacerla”, afirmaba cuando se le preguntaba por su participación en aquellos primeros años del movimiento vecinal.

Miguel Almeida, de la federación de asociaciones de Vecinos de Las Medianías, lamentó la marcha de su amigo y resaltó que se mantuvo activo hasta el último momento, como miembro del Consejo Social de la Ciudad, a cuyas reuniones le acompañaba.

“Se nos fue la memoria de la ciudad y un defensor del movimiento vecinal. Era una persona que vivía para la ciudad y los ciudadanos. La semana pasada estuvo en una reunión del Consejo Social de la Ciudad para hacer propuestas. Era muy apasionado por la ciudad y lo que quería era una ciudad para todos. Era la frase que pronunciaba en todas las reuniones y en la última comisión del Consejo Social la repitió”, destacó Almeida.

En similar sentido se pronunció, Prisco Afonso Navarro, concejal de Participación Ciudadana y del distrito de Vegueta, Cono Sur, Tafira, quien valoró el papel que jugó como líder vecinal en los años 80 y lo calificó como un “referente” del movimiento ciudadano. “Gracias a la labor de José Miguel Jiménez y de otros históricos del movimiento vecinal se consiguieron muchas cosas importantes en esta ciudad. La ciudad fue cambiando poquito a poco gracias a su lucha. Ya estaba retirado, pero el alcalde lo llamó para que formara parte del Consejo Social de la Ciudad”, explicó Navarro, que se mostró emocionado por la pérdida de una persona con la que compartía “muchas charlas por teléfono, en las que hablaba de la ciudad y de las cosas que eran necesarias, así como de aquellas luchas de entonces”.

“Hace dos días estuve hablando con él. Era un enamorado de su ciudad y luchaba por ella y quería que fuera accesible. Hasta el último momento estuvo proponiendo cosas. No le gustaban las injusticias, le gustaban las cosas bien hechas y luchaba por que las cosas salieran bien. Hasta el último momento estuvo luchando por su ciudad. Se nos va una persona buena y enamorada de su ciudad ”. El alcalde expresó ayer, en nombre de la corporación, su más sentido pésame a la familia y amigos de Jiménez Díaz. Su cuerpo será incinerado esta tarde a las 16:30 en el Tanatorio San Miguel.