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Navidad

Los viajes de Mariquita Pérez

El Museo Elder acoge hasta el próximo 5 de enero a los Reyes Magos en su travesía secreta hacia el lejano Oriente y una exposición de juguetes de toda la vida

Los viajes de Mariquita Pérez

Orson Welles plasmó en la famosa película Ciudadano Kane el simbolismo que pueden tener los juguetes de la infancia para un adulto. Si Rosebud fue el tesoro del magnate de la prensa, las muñecas de Mariquita Pérez o o las chapas lo fueron para la vida de las niñas y niños de la posguerra española. 

En la muestra ‘Juguetes para una vida’, enmarcada en la Ruta del Secreto de Oriente del Museo Elder, descansan más de dos mil piezas de coleccionista, de este siglo y del anterior, que junto al resto de actividades podrán visitar hasta el próximo 5 de enero los afortunados que hayan adquirido entrada, pues apenas una semana después de empezar ya estaban agotadas. Las exposiciones temáticas permanecerán un tiempo más en el recinto, al menos hasta el 30 de enero.

“El más antiguo es un camión de lata del año 1920”, explica Julio Vicente Artiles, comisario de la exposición y diseñador del Carnaval en los tiempos en los que el bicho no había aparecido aún arrebatando a la ciudad sus fiestas más emblemáticas. “He tenido que reciclarme y hacer cosas diferentes”, explica. Viendo que estas navidades la oferta cultural se vería drásticamente reducida, contactó con el director del museo, José Gilberto Moreno, para plantearle una forma diferente de recuperar la magia del solsticio.

“Queríamos dar un regalo a la sociedad grancanaria con un proyecto muy especial en el que mucha gente ha puesto una parte de ellos mismos”, detalla Moreno. Y es que coleccionistas como José Luis Montesdeoca, Ángela Formento Alonso, José María Marrero, Xerach Henríquez Pérez, Tony Molowny Ortega o el mismo Julio Vicente Artiles, han cedido de forma desinteresada sus joyas de la Corona para compartirlas con quienes se quieran acercar.

Los caballeros del zodiaco de Xerach Henríquez han salido de sus cajas para brindar su cosmoenergía a los curiosos que la sepan apreciar. Eso sí, siempre protegidos en una vitrina de cristal. El más antiguo de ellos data de 1987, sólo dos años después de que la serie manga fuera publicada por la revista Shükan Shönen Jump. 

Los viajes de Mariquita Pérez Juan Carlos Castro

De las muñecas Barriguitas y las Mariquita y sus complementos de Ángela Formento hay algunas que han viajado más allá de su paquete y otras que no. La cocinita RICO de finales de los años setenta y principios de los ochenta ha sido utilizada con ahínco, como muestran las huellas que el tiempo y el uso han dejado a la vista de todo el que la vaya a ver. Misma suerte que corrió la lavadora HATA en miniatura de los años sesenta, que a pesar del ajetreo sufrido aún conserva la etiqueta con el precio en su caja: 344 pesetas. Lo que ahora es algo más de dos euros, en aquella época era todo un dineral. 

Lo mismo ocurre con la pelota de fútbol fabricada con cáñamo, las chapas con imágenes de jugadores de fútbol de los setenta o los boliches, que curiosamente han sabido perdurar en el tiempo y trascender las diferentes modas. Todos ellos son juegos que llevan inscritos el cambio de una época y de una forma de vivir en sus mismas costuras. Reliquias que son mucho más que las partes que las componen, son un pedazo de la historia y de un tiempo que parece mucho más lejano de lo que en realidad es.

Los Geyperman, las muñecas de porcelana, las Mariquita Pérez, el Cinexin o los Airgam Boys hicieron soñar de niños a los adultos de hoy y fueron los precursores de los juguetes actuales. Menos realistas, menos habladores y con menos parafernalias cumplieron con creces la función de entretener a los chiquillos de la época anterior al móvil, la tablet y las muñecas que hablan y hacen pipí de verdad. 

Los viajes de Mariquita Pérez Juan Carlos Castro

No sólo los juegos antiguos tienen cabida en el Elder. Junto a ellos posan las muñecas Fashion Royaltie fabricadas en 2001 por la empresa estadounidense Integrity Toys y cedidas por Artiles para la ocasión. La colección Barbie Diversidad, que también se puede visitar en la exposición, salió apenas este año en colaboración con la empresa Benetton, líder en campañas inclusivas, y comprende barbies altas, bajas, en silla de ruedas, con psoriasis o calvas. Ediciones únicas y peculiares que no sólo los coleccionistas saben apreciar.

Saliendo del universo de los juegos tradicionales brilla con luz propia la colección de bicicletas comisariada por Haníbal García, quien restaura y rehabilita estos vehículos que no pueden faltar en la carta a los Reyes Magos. Además, una sesión de Planetario se encarga de poner en contexto a los más pequeños de la casa: el pasado 21 de diciembre la estrella de Belén se posó el cielo. La alineación de Júpiter y Saturno a tan solo 0,1 grados de distancia es algo que no se veía desde hace cuatro siglos y cuya explicación y simbología descubrirán quienes se acerquen al museo.

Una de las razones por las que las entradas volaran con tanta velocidad es que el aforo se ha visto reducido para cumplir con las normas de seguridad frente al virus. A cada una de las actividades se accede en grupos de no más de seis personas y a la casa de los Reyes Magos por unidad familiar. Y es que aunque sus majestades cumplen los deseos de todos los niños, parece que aún no han descubierto como acabar con la Covid-19.

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Exposición de juguetes en el Elder J. C. Castro

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