El puerto de San Cristóbal será renovado en 2021. Los materiales con los que fue construido el viejo muelle del barrio marinero capitalino se han ido desgastando con el paso de los años y con los revestimientos deteriorados, los daños provocados por el mar afectan al mismo cuerpo del muro que protege la infraestructura del embate de las olas.

Puertos Canarios ha destinado 70.105 euros a un proyecto de rehabilitación para la infraestructura que incluirá, entre otros elementos, la renovación de los bolardos, un nuevo pavimento, el refuerzo del revestimiento del dique y luminarias con potencia suficiente para garantizar la seguridad de las operaciones marítimas nocturnas. El expediente se encuentra en licitación y será adjudicado durante la primera quincena de este mes.

Los daños en el muelle de San Cristóbal afectan a buena parte de la superestructura, que se encuentra “en un estado avanzado de deterioro”, según se recoge en la memoria del proyecto. En el cantil, la zona más cercana al atraque de los buques y donde se ubican los bolardos, los desconchones son continuos. Esto afecta a la estabilidad de los anclajes en los que han de quedar amarradas las naves y supone “un claro peligro para la seguridad de los usuarios de las instalaciones”.

La torre recibirá una mano de pintura para indicar el canal de acceso

El desgaste de los materiales llega asimismo al pavimento, compuesto en San Cristóbal por aglomerado y hormigón, así como a todas las escaleras repartidas por el muelle. A lo largo de su recorrido surgen baches “de considerable magnitud” que dejan a la vista los áridos que componen parte de la estructura. Esto no solo es un problema estético o práctico: también supone un riesgo para los vehículos que circulan por la zona, ya que pueden causar derrapes, aunque también para las operaciones portuarias y para las de limpieza, de acuerdo con la memoria redactada por Puertos Canarios de cara a la renovación.

El proyecto plantea, para solucionar estas deficiencias, un enfoscado en el cantil y el paramento vertical de las escaleras con cemento reforzado con polipropileno, además de un bordillo de granito. Las escaleras renovarán su aspecto con hormigón y piedra volcánica abujarada.

El revestimiento del espaldón del muelle también se encuentra desgastado, lo que afecta a la protección de este muro que a su vez defiende la zona abrigada. Para solucionarlo, el expediente contempla instalar en vertical y algunas pequeñas demoliciones para instalar un zuncho que debe servir como soporte para una canalización.

El proyecto tiene 70.000 euros de presupuesto y será adjudicado durante este mes

Ese tubo tendrá un cometido posterior: conectar las luminarias con las que el proyecto espera solucionar uno de los principales problemas operativos diagnosticados por los técnicos y que a la postre “dificulta las salidas nocturnas”, la falta del alumbrado necesario para que los barcos puedan realizar un tránsito cómodo y seguro. La torre del muelle de San Cristóbal también recibirá una mano del color verde normativo para indicar el canal de acceso al puerto.