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Fallece Fernando Méndez | Las imágenes de toda una vida

El proyecto inacabado de Fernando Méndez

Las instantáneas muestran la faceta más pública del artista y desvelan el tesón que ponía en cada trabajo

Fernando Méndez con Sonsoles Artigas durante un acto de presentación de una candidata a Reina| | LUIS DEL ROSARIO

El último sueño de Fernando Méndez quedó inconcluso. El diseñador más laureado del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, fallecido el jueves a consecuencia del coronavirus, trabajaba desde algunos meses atrás en una exposición fotográfica retrospectiva con la que esperaba mostrar tantos años de entrega a la gran fiesta de la ciudad.

“Quería hacerla este año en el Castillo de Mata con fotos en gran formato”, desvela Luis del Rosario, que durante décadas fue el fotógrafo oficial de todos sus eventos. En su archivo guarda miles de instantáneas que retratan la intensa vida artística y social de un “creador de ilusiones”, como le gusta recordarlo.

El trabajo para poner en marcha la exposición no era sencillo. Méndez y Del Rosario se reunieron en varias ocasiones durante el último tramo de 2020 para bucear entre fotos antiguas y negativos de galas, presentaciones y fiestas. Empezaron con más de 5.000 imágenes y tras algunas cribas redujeron la selección a 1.000 instantáneas, muchas de ellas analógicas. “Yo las iba digitalizando, pero cuando las tuve ya no se las pude dar”, lamenta mientras enseña el lápiz de memoria USB en el que las guarda.

Dos diseños de Fernando Méndez en una gala de la Reina del Carnaval. LUIS DEL ROSARIO

“Fernando era un fenómeno”, continúa Del Rosario, que conoció a Méndez en 1975 y años después empezó a trabajar con él “casi por casualidad”. A partir de entonces forjaron una sincera amistad -“Yo no le hubiera permitido pagarme”, explica- que se mantuvo hasta el final. Cada vez que el diseñador participaba en una gala del Carnaval u organizaba un evento -y no eran pocos- contaba con él para retratar a los invitados, entre ellos no pocas celebrities llegadas de la Península o el extranjero.

La selección carnavalera realizada por Méndez incluye imágenes de muchas reinas que nunca habrían sido coronadas de no ser por la aguja mágica con la que el diseñador daba forma a sus inconfundibles creaciones. “Fue el que inventó los galletones, creó tendencia, y después cambió a un brillo muy blanco, con plateados y volumen que era falso, en el aire, como un juego”, recuerda Del Rosario.

Esos trampantojos eran una de las señas de identidad de un artista que no ahorraba esfuerzos ni dinero para vestir a sus reinas. Los lustrosos materiales con los que componía sus obras llegaban en ocasiones de lugares tan lejanos como Turquía, hasta donde Méndez iba en busca de los elementos que sabía que le harían marcar la diferencia. “A Fernando le costaba dinero el carnaval”, asegura Del Rosario.

El diseñador, con la cantante Alaska. Luis del Rosario

Con los focos apagados, Méndez era un trabajador nato. Entre las imágenes que el diseñador había seleccionado para la exposición también se encuentran algunas fotografías que transmiten ese esfuerzo en el taller, instantáneas que no solían ver la luz -había que proteger ante todo el secreto del diseño- y que para Del Rosario muestran la faceta más desconocida de un hombre detallista y entregado a su obra: “Era muy perfeccionista y cinco minutos antes de salir podía estar cambiando una cosa si pensaba que no estaba bien”.

Fernando Méndez con el diseñador valenciano Francis Montesinos.

Méndez era una persona seria, pero también calmada, según destaca su viejo amigo. En medio de la tensión del backstage era capaz de mantenerse en paz y de transmitirlo a quienes estaban a su lado. “Nunca lo oí gritar, nunca se enfadaba”. La suya era una mente creativa e inquieta, que un día podía estar diseñando un traje para una candidata a reina y al siguiente, enfrascado en la decoración de un espacio en el que debía celebrarse algún evento organizado por él.

Fernando Méndez en su taller.

Esas grandes fiestas también iban a formar parte de la exposición. El mismo mimo que ponía en sus candidatas -para las que incluso organizaba presentaciones que servían como trampolín hacia la popularidad antes de la gala- lo volcaba en la transformación de los espacios -entre ellos, su favorito, el hotel Santa Catalina- hasta el más mínimo detalle. Cartelería, modelos, flores... no había nada que escapara de su supervisión para lograr darle a cada cita social un ambiente único. “Es que era muy buen decorador también”, recalca Del Rosario.

Fernando Méndez sopla las velas de su 50 cumpleaños.

Los eventos de Méndez siempre lograban reunir al quién es quién de la vida social de Las Palmas de Gran Canaria, pero también a personajes célebres llegados de otros lugares, como Ursula Andress, Alaska o Raquel Revuelta, y las imágenes que Del Rosario nunca pudo entregarle dan fe de esa faceta de relaciones públicas que tan bien supo cultivar. El coronavirus truncó sus planes, pero los recuerdos que atesora el fotoperiodista en ese pen drive seguirán ahí, a la espera de que alguien retome el trabajo que Méndez no pudo concluir. El homenaje al rey entre reinas aún queda pendiente.

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