Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

Los dueños del 'Poong Lim' aseguran ser víctimas de una persecución

La Fiscalía resalta que los acusados tenían en el interior del pecio más fuel del que este podía soportar

Los acusados Ezequiel R.S. y Ana María L.L. durante el juicio en su contra

Los dueños del buque Poong Lim 11 han asegurado este viernes que son víctimas de una persecución por parte de la Autoridad Portuaria con el fin de quitarles la concesión que tenían respecto a la vigilancia de barcos abandonados para dárselo a los amigos de la directiva.

En la cuarta y última sesión del juicio que se sigue contra el matrimonio Ezequiel R.S. y Ana María L.L. propietarios de la empresa Charter Marítimo Archipiélago Canario SL y del barco hundido el 20 de enero de 2016 en el Puerto de Las Palmas, estos utilizaron el derecho a la última palabra para sostener que tanto el presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Ibarra, como el exdirector de la misma Salvador Capella les han "montado una persecución" para lograr que estos dejaran el contrato que tenían con el Puerto y que es por eso que "desde el minuto uno se acusó a la empresa de ser la culpable" del vertido.

"No hubo presunción de inocencia en nuestro caso. Ibarra se encargó de hacer una campaña de acoso contra mi empresa con todos los prejuicios que eso nos ha acarreado", manifestó Ana María L.L., por lo que pidió a la magistrada que se hiciera "justicia" en su caso porque, a su juicio, la directiva del Puerto que declaró en este caso, ha "mentido".

Por su parte, Ezequiel R. S. añadió que desde su empresa se han "dejado la sangre" para cumplir con el contrato de control, supervisión, vigilancia y extracción de residuos oleosos de los buques que supusieran un peligro en el puerto. Asimismo, aseguró que han "salvado barcos" de 45 grados de escora algo que ha sido "borrado". "He tenido una persecución implacable, un quítate que vienen nuestros amigos", apostilló el acusado.

"Me he dejado la sangre para cumplir con el contrato", sostuvo el acusado

decoration

Asimismo, el investigado agregó que ellos rescindieron de ese contrato debido a que les "hicieron la vida imposible" tras haber ganado un juicio contra la entidad que entregó, según el encausado, la vigilancia a otra empresa.

El fiscal delegado de Medio Ambiente, Carlos Fernández Seijo, reseñó que desconoce la razón por la que se hundió el pesquero coreano que estuvo en el Puerto desde 2009 hasta su hundimiento y posterior desguace en 2016 y explicó que, tras ser adquirido por la empresa Charter Marítimo, el buque dejó de estar dentro de la contratación de vigilancia y mantenimiento que efectuaba la Autoridad Portuaria por lo que los únicos responsables de la embarcación eran los propietarios de la sociedad.

De igual forma, apuntó que el barco de 50 metros de eslora y que data de 1960 estaba "desatendido", además, rechazó la teoría de la defensa de que el hundimiento se produjo a consecuencia del robo de unas válvulas de la toma de agua porque de haber tenido una "entrada masiva de agua", como apuntaron los peritos de la defensa este jueves, no hubiese tardado una hora y media en hundirse sino unos treinta minutos. Sin embargo, se decantó por la tesis de los peritos de la acusación quiénes señalaron que la embarcación tenía agujeros en el casco que, aunque pequeños, pudieron dar lugar a la entrada de agua de manera lenta por lo que se fue hundiendo poco a poco. "Coincide todo un poco, los huecos y el mal estado del pecio", apostilló.

Igualmente matizó que consta que se recogen 15 toneladas de lodos de fuel e hidrocarburos, dos toneladas de arena contaminada en la playa de Alcaravaneras, así como de media a una tonelada de residuos oleosos antes de sacar el pecio del mar, mientras que tras reflotarlo la empresa Ardentia Marine recolectó 171 toneladas de aguas oleosas de las que 123 mil eran fuel además de 16 metros cúbicos de lodos con hidrocarburos y 137 metros cúbicos de residuos oleosos que estaban dentro del agua al reflotarlo.

"El buque tenía unas cantidades muy por encima de las normales en su interior, fuel que estaba destinado al almacenamiento utilizados para otros buques propiedad de Charter o que estaban comprometidas para otras personas", apuntó Fernández Seijo sobre el hidrocarburo encontrado dentro del pecio que "no había sido declarado" por los acusados.

El representante del Ministerio Fiscal recordó que los trabajos de limpieza se tuvieron que hacer de manera "inmediata" porque de lo contrario hubiesen causado un grave daño ambiental y recalcó que el vertido no sólo ocasionó un daño en la calidad del agua sino que representó un peligro potencial para el equilibrio de los sistemas naturales.

La Fiscalía solicitó un año y 11 meses de prisión y una multa de 3.150 euros para los dos acusados por un delito contra el medioambiente y los recursos naturales y una multa de tres millones de euros para la empresa de ambos. Mientras que en concepto de responsabilidad civil pidió que la Autoridad Portuaria sea indemnizada de forma conjunta y solidaria por los encausados respecto a los gastos ocasionados por la limpieza y reflote del pecio de su propiedad. El juicio quedó visto para sentencia.

Compartir el artículo

stats