El hotel Fataga de la capital grancanaria ha reabierto sus puertas esta semana tras una reforma integral; reapertura que se produce en mitad del parón turístico que vive el Archipiélago por culpa de la pandemia. La compañía THe Hoteles, propietaria del inmueble, ha buscado con la rehabilitación potenciar el carácter urbano y de negocios del establecimiento; un tipo de viajes que ha permitido mantener un 43% de ocupación en los 41 establecimientos turísticos de la ciudad con actividad en estos momentos, según datos proporcionados por la Asociación de Hoteles y Establecimientos Extrahoteleros de Las Palmas de Gran Canaria (Ahelpa).

El Fataga, situado frente al Mercado Central, llevaba sin retomar su actividad desde que cerrara sus puertas en marzo al decretarse el Estado de alarma. La compañía THe Hoteles, quienes adquirieron el inmueble a su anterior propietario a mediados de 2019, decidieron entonces adelantar la reforma que ya tenían prevista para “actualizar y modernizar” unas instalaciones que fueron inauguradas por primera vez en 1962. Los trabajos se han centrado en renovar la fachada, las cubiertas, las zonas comunes y la totalidad de sus 94 habitaciones.

Conexión a internet

El objetivo de esta renovación, según Carlos Gimeno, consejero de THe Hoteles, es “potenciar un nuevo concepto de viaje”, denominado bleasure -contracción de business & pleasure, es decir, negocios y ocio-. Para ello, la compañía ha aprovechado para mejorar las áreas de negocios y congresos, además de incluir un coworking en el salón de entrada. En este último espacio la empresa ha establecido un punto en el que los huéspedes tengan un lugar cómodo donde teletrabajar, con una buena conexión a internet.

Y es que ante la ausencia de turismo internacional por culpa de la pandemia, los viajes de negocios están sosteniendo en parte la actividad alojativa en la capital grancanaria. Un sector en el que el Fataga lleva décadas especializado dada su posición céntrica junto a la zona comercial Mesa y López. “Este es un hotel que siempre ha tenido éxito, tenemos clientes habituales, comerciales, gente que viene de otras islas por citas médicas, personal de las consignatarias del Puerto”, señala en este sentido Esther Echave, directora del establecimiento, quien destaca que ya cuentan con las primeras reservas para este fin de semana.

La mejora incluye un elevador para facilitar la accesibilidad del comedor

En las habitaciones han renovado la totalidad del mobiliario, también han cambiado los suelos, decoración, además de las instalaciones eléctricas, energéticas y las relacionadas con las nuevas tecnologías. En la cafetería de desayunos han reforzado la cubierta de la terraza, han incluido un elevador para solventar las escaleras y así dotar de una mejor accesibilidad a este espacio. Entre los nuevos elementos decorativos destaca un olivo en mitad de este último espacio y un mural pintado por el artista asturiano Barrera en el coworking de la entrada.

La compañía también ha mejorado las fachadas del edificio, por lo que ofrece así un aspecto renovado al cruce donde está situado entre las calles Galicia y Néstor de la Torre. Es en esta última donde el hotel comenzó su andadura en 1962, año en el que abrió sus puertas por primera vez con solo 36 habitaciones dobles. Tras la llegada de José Moriana Santisteban a la gerencia cuatro años más tarde el establecimiento aumentó su capacidad alojativa hasta alcanzar las 94 unidades alojativas gracias a una ampliación del edificio, aunque durante los trabajos el negocio no cesó su actividad.

El Fataga no ha sido el único establecimiento turístico de la capital que ha visto renovadas sus instalaciones durante la pandemia. Varias compañías han aprovechado la ausencia de visitantes para actualizar o mejorar sus instalaciones. De hecho, la concejalía de Urbanismo ha agilizado la concesión de licencias hoteleras con el objetivo de “dinamizar la economía”, por lo que ha tramitado más de una docena en pandemia. El emblemático hotel Cristina en Las Canteras, por ejemplo, abrió sus puertas a finales de diciembre después de una reforma que consistió en una actualización de sus sistemas eléctricos y energéticos, entre otras actuaciones.

El establecimiento abrió en 1962 con 36 habitaciones y cuatro años más tarde aumentó a 94

Con la apertura del Fataga la ciudad cuenta ya con un total de 41 establecimientos abiertos de los 70 que están registrados, según datos de la Asociación de Hoteles y Establecimientos Extrahoteleros de Las Palmas de Gran Canaria (Ahelpa). La ocupación en enero rondó el 43%, aunque desde la asociación han aclarado esta semana que “de estar todos abiertos no llegaríamos ni al 20%”. Los viajes de negocios entre Islas son los que, en buena medida han permitido mantener esta actividad.

La llegada de turistas cae un 52% en 2020


La llegada de turistas a la capital grancanaria cayó un 51,7% en 2020 con respecto al año anterior, según datos del Instituto Canario de Estadística (Istac). Si en 2019 fueron 386.818 personas las que se alojaron en los establecimientos de la capital, en el año de pandemia han sido 186.794. Este descenso no ha sido tan acusado como en el conjunto de las Islas -donde la bajada ha sido del 69,3%- gracias a los viajes de negocios. De ahí que hoteles como el Fataga hayan decidido apostar más todavía por este tipo de clientes. Por procedencias, en 2020 se alojaron en Las Palmas de Gran Canaria 69.467 Peninsulares, con un descenso del 47,7%; del resto de las Islas llegaron 44.192 personas -un 46,5% menos; y del Extranjero un total de 73.135 turistas -un 57,33%-. Los datos revelan que con respecto a estos tres mercados, la capital tuvo un mejor dinamismo que otras zonas, como puede ser Maspalomas, donde el desplome de la actividad turística fue mayor. Y es que la necesidad de desplazarse a la ciudad por motivos de trabajo, familia o sanitarios ha sostenido el sector, aunque a duras penas, tal y como señalan los empresarios hoteleros. Por nacionalidades, los alemanes volvieron a liderar la tabla en 2020, seguidos de británicos y suecos. | A. V