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Servicios públicos | Los problemas de la red de saneamiento

Vecinos de San Cristóbal llevan dos años cercados por los vertidos de una cloaca

Un manantial de aguas fecales inunda todos los días la calle Santiago Tejera porque la red de saneamiento está tupida | La peste y los insectos desespera a los residentes

Cecilia González y Araceli Domínguez, delante de la alcantarilla apestosa.

Cecilia González y Araceli Domínguez, delante de la alcantarilla apestosa. José Carlos Guerra

¿Se imaginan vivir al lado de una alcantarilla rebosando aguas fecales y aguantando la peste y el asedio de los mosquitos y moscas que acuden al lugar atraídos por la mierda? Para los vecinos de la calle Santiago Tejera Ossavarry, en el barrio marinero de San Cristóbal, este problema de salud pública que recuerda a siglos pasados es una realidad con la que se topan a diario. Es su pan de cada día o, mejor dicho, la basura cotidiana que se tienen que tragar a la fuerza desde hace dos años. Están desesperados y cansados de denunciar el problema en el Ayuntamiento, pero hasta el momento las quejas no han dado ningún resultado.

El Ayuntamiento asegura que la obra se hará cuando los presupuestos entren en vigor

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La última promesa que recibieron, asegura uno de los vecinos, fue hace seis meses, cuando la concejala de Servicios Públicos Inmaculada Medina les aseguró que la obra ya estaba adjudicada y en quince días arrancaría, pero pasaron los quince días y varios meses más y la cloaca sigue rebosando todo los días cada vez que los vecinos ponen la lavadora o hacen uso de la cocina o el baño. Al principio la cuba de Emalsa pasaba dos veces al día a chupar el agua estancada, pero ahora sólo va por las mañanas. Es irse la cuba y abrir el grifo de algunas casas y el manantial de aguas negras vuelve a correr calle abajo. “Con lo que se han gastado con los viajes diarios de la cuba, ya podían haber cambiado la tubería”, subrayan los residentes, para quienes el problema se solucionaría reponiendo unos 15 metros de la red de saneamiento. “La tubería está tupida y por eso el agua corre por la calle ”, explica Araceli Domínguez. “Esto es una hediondez”, exclama indignado Zebenzuí Perdomo. “Todo el día saliendo las aguas negras y corriendo por la calle. Por aquí pasan los niños que van a la escuela y la gente a coger la guagua”. Más de un vecino, añade Cecilia González, ha terminado bañado con el agua sucia al pasar algún coche por encima del charquero.

El problema se resolvería cambiando 15 metros de tubería, dicen los afectados

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“El otro día se cayó mi nieta en las aguas fecales. Fue a subirse al coche y resbaló. Tanto Covid, tanto Covid y tenemos un foco de infección aquí delante de la puerta”, se queja Cecilia, una de las más afectadas por el reboso de la cloaca, que está justo delante de su casa en el número 59. Pero lo peor, se queja, es cuando la mierda le sale por el baño o por el foso sifónico de su casa. “Que en pleno siglo XXI estemos soportando este problema porque no quieren cambiar quince metros de tubería, no se entiende. Tenemos toda la acera bañada en mierda. Llevamos pagando el recibo del agua toda la vida y el IBI. ¿Es que no tenemos derecho a tener un servicio de saneamiento en condiciones?”, se preguntan. Desde la Concejalía de Servicios Públicos, una portavoz aseguró que “la actuación se iniciará en cuanto entren en vigor los presupuestos. Ya está redactado el proyecto y el servicio está pendiente de una autorización del Cabildo”.

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