Aunque originarios de Telde, la murga Los Nietos de Sarymánchez se ha ganado su lugar en el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, donde el pasado año volvieron a alzarse con el primer premio del concurso murguero capitalino tras sus victorias de 2015 y 2017. Fundada en 2013 y con 92 integrantes, Rubén Santana González, su director, cuenta cómo ha afectado al grupo la suspensión de la fiesta y explica en qué punto del proceso creativo les sorprendió. “Teníamos bastante repertorio adelantado, tanto escrito como armonizado. Y en el tema del vestuario”, dice, “también estaba todo pensado”.

¿Mono de Carnaval?

Durante todo el 2020 y principios de 2021 no me había entrado ese mono; el descanso me ha venido bien añadiendo que fui padre hace cuatro meses pero ahora que estamos en época de carnavales sí me han entrado muchas ganas y sobre todo nostalgia.

¿Cómo han vivido en el grupo la llegada de la Covid 19 y las limitaciones que ha provocado?

No habíamos perdido la fe de que se pudiera realizar el Carnaval hasta que la realidad nos puso en nuestro sitio. De lo que más hemos hablado es de las ganas de vernos y abrazarnos. Son muchos años juntos y nos echamos mucho de menos independientemente de que haya ensayos o fiesta porque somos como una familia que no se puede ver.

¿Vieron venir la que se avecinaba?

Por supuesto que no. Se dice que no se valora lo que se tiene hasta que se pierde. Echo de menos hasta ir a trabajar con dolor de cabeza y lleno de purpurina.

¿Cuándo fueron conscientes de verdad que iba a ser inviable celebrar el Carnaval de 2021?

Cuando empezaron a informar que la vacuna estaba para final de 2020 o principios de 2021; meter a 92 personas en un local era casi imposible y las murgas necesitamos mínimo cinco meses para preparar un repertorio.

¿Adelantaron trabajo?

Teníamos bastante repertorio adelantado, tanto escrito como armonizado por parte de Josito Suárez. Y en el tema del vestuario también estaba pensado. Lo paramos todo y lo que se pueda rescatar para el 2022 se rescatará aunque conociéndonos buscaremos otras ideas.

¿Qué le supone a una murga perder un año?

La pérdida es más emocional que otra cosa. Estamos tristes pero volveremos aunque habrá que ver de qué manera y en qué punto estará cada uno de los murgueros.

¿Les ha roto demasiado la rutina habitual del grupo?

Ese será el problema: no sabemos si nos afectará a la hora del ritmo. Tendríamos que haber empezado en junio o julio aunque igual habría que cambiar cosas para no tener que dedicarle tanto tiempo.

¿Han tenido bajas en el grupo a cuenta de este contratiempo?

En principio no. La vida nos ha vuelto a dejar claro que la salud es lo primero. Sin ella no hay Carnaval ni nada de nada.

¿Qué sensaciones le gustaría a la murga transmitir?

Muchísimas pero la más importante es demostrar que el tiempo que hemos perdido de estar con nuestros familiares ha valido la pena mostrando un trabajo bien preparado. Guste o no, lo ideal es que se note que se le ha dedicado mucho tiempo, amor, energía...

¿Ha habido entendimiento entre el resto de grupos del Carnaval ante esta situación?

La verdad es que sí. La mayoría de las murgas hemos demostrado que estamos siempre cuando las cosas se complican. Mi opinión es que estamos obligados a ser parte importante de la sociedad, si las murgas somos el pueblo pues tenemos que estar siempre.

¿Cómo valora las opciones ideadas por la Sociedad de Promoción de LPGC para mantener viva la fiesta este 2021?

Bastante buenas. No se puede parar aunque sea de otra forma. El Carnaval es cultura y un pueblo sin cultura pierde su identidad.

Más allá de la Covid 19, el 2020 y el 2021 han ofrecido contenidos suculentos para las letras: migración, ministra canaria, la Metroguagua, los brotes xenófobos, ERTE, la central eléctrica de Chira-Soria, el fallecimiento de Fernando Méndez, Donald Trump, la financiación irregular del PP… ¿Se mantendrán vigentes estos temas para cantarlos el próximo año?

Todo eso se acumula [risas] Por supuesto que seguirán vigentes porque aunque lo parezca no son asuntos normales; son temas que las murgas tienen que tocar desde la ironía, la crítica, el humor...

¿Cuándo podremos sacarle punta al coronavirus?

Soy partidario de olvidar este tema cuanto antes: bastantes vidas se ha llevado ya.

Por último, ¿cómo sueña que sea el próximo Carnaval?

No me imagino un Carnaval si no es en la calle así que espero que volvamos a realizarlo tal y como lo conocemos todos.