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El centro Suárez Naranjo crecerá para agrupar la concejalía de Participación

La actuación forma parte de un plan de mejora de Arenales | Urbanismo derriba otro edificio en la calle Matías Padrón con el objetivo final de hacer un parque

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Demolición de una vivienda de la calle Matías Madrón Andrés Cruz

El centro cívico Suárez Naranjo, situado en el barrio de Arenales, agrupará todos los servicios de la concejalía de Participación Ciudadana. Para ello, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria prevé ampliar el edificio con una planta más. La actuación forma parte del plan de mejora de la zona que está ideando Urbanismo, según el edil titular del área, Javier Doreste; un proyecto que incluye un parque urbano en la manzana delimitada por las calles Suárez Naranjo, Pamochamoso, Matías Padrón y Carvajal.

“Se trata de agrupar en un mismo edificio una concejalía cuyos servicios se encuentran dispersos por la ciudad”, apunta Doreste con el objetivo de crear así un punto “reconocible para la población”. Además, indica que esta actuación permitiría “descentralizar” las Oficinas Municipales del Metropole. La concejalía de Urbanismo ya está trabajando en esta dirección y en las últimas semanas ha derribado el edificio situado en el número 47 de Matías Padrón con el objetivo de avanzar en el proyecto del parque urbano.

La idea de Urbanismo es ir derribando las distintas edificaciones que hay en la citada manzana -con la excepción del centro cívico Suárez Naranjo y del colegio Nanda Cambres- a medida que estas construcciones son expropiadas. El resultado sería un gran espacio libre con poco más de 100 metros de largo en el corazón del barrio de Arenales que, posteriormente, será convertido en un parque.

“La idea es dar un cambiazo a la zona, actualmente entre las plazas de La Feria y Doctor Rafael 0’Shanahan no existe ningún tipo de espacio libre”, explicó Doreste. Es más, indicó que estos dos lugares citados “no son puntos de encuentro para los vecinos”, una demanda que el Ayuntamiento pretende cubrir con este proyecto a medio y largo plazo.

Por el momento, Doreste apunta que el parque todavía no ha sido diseñado. La idea del Consistorio es culminar primero el largo proceso de compra y derribo de los edificios que ocupan dicha manzana -con las salvedades ya descritas-. “En estos momentos estamos en fase de negociaciones con los propietarios de los inmuebles que quedan en pie”, precisa el concejal de Urbanismo.

La semana pasada el Ayuntamiento comenzó el derribo del número 47 de Matías Padrón, trabajos que han continuado en los últimos días. Se trataba de un inmueble de tres alturas con un amplio garaje en la planta baja. A su costado, en el número 49, se encontraba el conocido como Bar Cupido, un antiguo local de alterne y prostitución que el Consistorio tiró abajo en 2019. El barrio está viviendo un proceso paulatino de reconversión urbana a medida que esta actividad marginal ha ido desapareciendo, de tal manera que las viviendas más antiguas están siendo sustituidas por solares y nuevas promociones.

“Podríamos esperar a tenerlos todos para después derribar y ejecutar el parque, pero por motivos de seguridad preferimos hacerlo de esta manera”, indica Doreste. El Ayuntamiento evitaría así tener unos inmuebles vacíos y abandonados en una zona de la ciudad donde podrían convertirse en una “fuente de conflicto” dado el carácter marginal de las actividades que se desarrollan en las inmediaciones, señala el concejal.

Entre Carvajal, Matías Padrón y Pamochamoso quedan seis casas por derribar

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Con este edificio son ya siete los inmuebles que el Ayuntamiento ha derribado en la citada manzana en los últimos cinco años. Uno de estos estaba en el número 55 de Carvajal, otro en la esquina de las calles Pamochamoso con Matías Padrón -donde en otro tiempo estuvo situada la carnicería González González-, y los cinco restantes en esta última vía.

Quedan por comprar y derribar otros seis inmuebles. Cuatro de estos en Matías Padrón -dos casas terreras antiguas y dos edificios de cuatro alturas con local comercial en el bajo-; otro estaría en la esquina de esta vía con Carvajal -con tres plantas- y el último en cuestión se trata de una vivienda de dos pisos que data de principios del siglo XX. Doreste espera culminar este proceso de renovación urbana en esta legislatura.

La nueva manzana, cuyo cambio contemplan el Plan General de Ordenación Urbana desde hace décadas, conservaría el centro cívico Suárez Naranajo -el cual será ampliado-, el CEIP Nanda Cambras y un pequeño almacén de limpieza situado en una pequeña casa terrera de Pamochamoso. Doreste señala que “por el momento” desconocen si este último inmueble será derribado o no, pues eso dependerá de “su encaje” en el futuro parque.

La necesidad de un espacio libre en Arenales es una de las principales reivindicaciones de los vecinos. Ya en la última convocatoria de los presupuestos participativos 2020 las asociaciones Arenando y Fuera la Portada propusieron convertir el espacio que ya se encuentra libre en huerto urbano y centro de promoción de la bici de manera provisional.

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