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Un sendero verde conectará el palmeral de El Lasso con la Batería de San Juan

La ciudad pretende reverdecer con agua reutilizada las laderas del Cono Sur con un proyecto de 2,8 millonesv Este año arranca otra fase para ampliar la red de riego

Vista aérea de la finca de El Lasso, con algunas de las laderas del Cono Sur, al fondo.

Un sendero arbolado conectará el palmeral de El Lasso, en la cabecera del barranco de El Rosario, con la Batería de San Juan, una actuación que forma parte del proyecto de la Concejalía de Sostenibilidad Ambiental para reverdecer con aguas depuradas todas las laderas del Cono Sur y conseguir que la población conozca y disfrute los viejos caminos que comunicaban en el pasado todos los riscos de la capital grancanaria. La recuperación se iniciará en la finca de El Lasso, donde en los años 80 Jaime O’ Shanaham impulsó la plantación de un palmeral, buena parte de cuyos ejemplares se han muerto tras la interrupción del riego en 2010.

Belén Hidalgo, concejala de Sostenibilidad Ambiental, explica que el proyecto contempla la reforestación de unas 200 hectáreas desde el palmeral de El Lasso hasta Pedro Hidalgo, reverdeciendo las laderas con agua reutilizada. El proyecto ya está redactado, tiene un coste de 2,8 millones y es uno de los tres que el departamento ha presentado al Plan de Recuperación del Gobierno de España y que aspira a ser financiado por los fondos europeos Next Generation. Hidalgo señala que esta es la primera vez que se presenta un proyecto de reforestación basado en la reutilización de aguas depuradas. Esta sería, por tanto, la primera infraestructura verde municipal de Las Palmas de Gran Canaria y la primera del país en suelos áridos. Las especies que se plantarán serán almacigos, acebuches, sabinas, palmeras canarias y dragos.

De momento, ya se ha empezado a caminar en la instalación de una estación de bombeo que impulsará el agua desde la depuradora de El Fondillo hasta las montañas de El Lasso. El proyecto de reforestación y recuperación paisajística del parque medioambiental de El Lasso arrancó el verano del pasado año con un proyecto piloto, que consistió en la instalación, por parte de la empresa Canaragua, de una red de riego conectada con la depuradora del Fondillo para cubrir un área de diez hectáreas, que costó 40.000 euros. La idea, recuerda la edil, era poner en marcha un programa de educación ambiental en el que participaran los escolares y la ciudadanía del Cono Sur, pero la llegada de la pandemia paralizó el proyecto, que se quedó en la instalación de la primera fase de las tuberías, concluida a finales del año pasado. “Como este año ha llovido bastante y está todo verde, vamos a esperar un poquito para empezar a regar”, aclara.

Este año está previsto invertir otros 40.000 euros en la continuación de la instalación de las tuberías que cubrirán el riego de otras 18 hectáreas. Se pretende que el sistema tenga una capacidad de aportar 800 metros cúbicos al día de agua depurada. Se calcula que con 800 metros de mangueras de goteo se puedan regar 100 hectáreas de suelo forestal. El coste del mantenimiento, destaca Hidalgo, es ridículo comparado con el riego normal, ya que está estimado en 25 céntimos el metro cuadrado frente a los 2,5 euros que cuesta mantener las zonas verdes de la ciudad.

Bajo coste

“Este bajo coste garantiza que sea un proyecto a largo plazo y no dependa del color político del concejal de turno”, considera Hidalgo, quien añade que botánicos de las universidades de Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna “tienen muy avanzado el estudio de flora y biodiversidad para que las especies arbóreas seleccionadas conformen un ecosistema de bosque templado, con almácigos, acebuches, sabinas, palmeras canarias y dragos. De hecho, muchas de estas especies ya han sido detectadas en el trabajo de campo que se está realizando”.

Además del proyecto de ampliación de la red de riego para reforestar las laderas desde El Lasso hasta Pedro Hidalgo, la concejala ha presentado al Plan de Recuperación otra actuación de mayor envergadura para regar 2.000 hectáreas del conjunto del municipio con aguas reutilizadas. En esta actuación se contempla llegar a otras laderas y lugares de la ciudad, ente ellos, San Lorenzo. “El objetivo de estos proyectos”, subraya, “es fomentar la biodiversidad y su conocimiento por parte de la ciudadanía, como bienes naturales a conservar y contar con un reservorio de naturaleza que ayudará a mitigar las amenazas del cambio climático en el municipio”.

“En 2020 no pudimos llevar a la gente de la zona a plantar y esperamos que se pueda llevar a cabo durante este año”, señala la edila, quien además del apoyo de los botánicos de la ULPGC y La Laguna, durante el pasado año se hizo un estudio de campo realizado por estudiantes de un cliclo formativo, que ha permitido analizar los lugares más adecuados para crear senderos y zonas de esparcimiento.

Los viejos caminos

También habrá senderos de bicicletas y de caminantes, que se unirán a los que han sobrevivido al paso del tiempo. De hecho, el objetivo es “rescatar los viejos caminos, porque esos riscos estaban todos unidos y es muy interesante conocer su historia”, indica.

Belén Hidalgo espera que alguno de los proyectos presentados sea aceptado porque “Europa contempla la infraestructura verde como una de las palancas para impulsar este tipo de actuaciones. Hemos presentado tres proyectos para que, al menos, se elija uno de ellos”. Además de la recuperación paisajística de las laderas, se pretende la utilización de estas como espacios de ocio.

“Queremos establecer lazos de colaboración con las personas más jóvenes porque este será su proyecto y posiblemente pueda ser un espacio de generación de empleo”. Recuerda que el año pasado se contrató un servicio de educación ambiental, que se puso en contacto con “escuelas de la zona y asociaciones de vecinos para que también las personas más mayores del Cono Sur recordaran como caminaban por esos senderos de los Riscos en busca de plantas para los resfriados u otras enfermedades. Eso es lo que también queremos rescatar y poner en valor, esa cultura del conocimiento del medio que existe en nuestros barrios”. El reverdecimiento de las laderas del Cono Sur con aguas depuradas irá acompañado de una campaña de sensibilización para que “la ciudadanía conozca la necesidad de reutilizar el agua, en lugar de lanzarla al mar. Todo ello forma parte de la economía circular y la recuperación de la biodiversidad”, concluye.

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