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Las cardiopatías, las enfermedades más letales en la capital grancanaria

El nuevo Mapa de la Mortalidad en las ciudades españolas desvela las grandes desigualdades en las defunciones entre los distintos barrios de la capital grancanaria

Las cardiopatías, las más letales

Las cardiopatías, las más letales

CONSULTE AQUÍ EL ATLAS DE MORTALIDAD

Las cardiopatías son las enfermedades más letales en Las Palmas de Gran Canaria. Según cifras del nuevo Atlas de la Mortalidad elaborado por el proyecto Medea-3, entre 1996 y 2015 un total de 7.478 personas fallecieron en la capital por este motivo -4.085 hombres y 3.393 mujeres-. Pero, estas defunciones no estuvieron repartidas de la misma manera dentro del municipio. El mapa desvela las grandes desigualdades que existen en este sentido entre los distintos barrios de la ciudad. En la calle Santa Luisa de Marillac, en Las Rehoyas, el riesgo de mortandad por enfermedades que afectan al corazón supera el 90% en ambos sexos; mientras que en la zona de medianías de La Milagrosa o en la avenida Juan XXIII la probabilidad es de más de un 32% por debajo de la media.

Tras las cardiopatías, la segunda causa de muerte en la capital según el estudio sería la diabetes, con 3.267 defunciones, una enfermedad con especial incidencia en las mujeres -1.899-. Los datos también arrojan 3.238 defunciones por ictus, 2.979 muertes por cáncer de pulmón -concentradas mayoritariamente en los hombres-, 1.822 por cáncer de colon, 1.552 por epoc -enfermedad pulmonar obstructiva crónica-, 1.339 muertes de cáncer hematológico, 1.160 fallecidas de cáncer de mama, 1.059 muertes por demencia, 1.044 por cirrosis, 817 hombres difuntos por cáncer de próstata, 608 personas por cáncer de estómago, 457 hombres por cáncer de vejiga, 398 por suicidio y autolesiones, 244 en accidentes de tráfico y otros 244 hombres por sida.

“El estudio viene a constatar que las desigualdades socioeconómicas hacen que haya una mayor mortalidad en las ciudades”, apunta Pedro Lorenzo Ruano, epidemiólogo de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias y coautor del estudio en el Archipiélago junto a Mercedes Gil Muñoz. El mapa analiza un millón de fallecimientos en 26 ciudades españolas, entre ellas Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife; en ambas se ha visto reflejada esta conclusión, señala el investigador.

Basta con un rápido vistazo por los distintos mapas referentes a las 16 causas de muerte para constatar las diferencias en la mortalidad entre los barrios capitalinos. Aunque existen excepciones y casos muy concretos, las zonas con peores índices de la ciudad se concentran en los barrios más humildes; tales como Las Rehoyas, la Vega de San José, el polígono Cruz de Piedra o amplios sectores de La Isleta. En el otro lado de la balanza, estarían zonas como Ciudad Jardín, La Minilla, Mesa y López, Arenales o Triana, donde el poder adquisitivo de sus habitantes es muy superior, un hecho que repercute directamente en sus hábitos de vida.

Las cardiopatías, las más letales

Las cardiopatías, las más letales

La zona de Las Palmas de Gran Canaria con los peores índices de mortalidad se encuentra en Las Rehoyas. Concretamente, en las calles Santa Luisa de Marillac y Santa María de la Cabeza. Con una renta media por hogar de 15.137 euros, los habitantes de estas dos calles de la capital están entre el 2% más pobre de la población de toda España, según el último estudio lanzado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Entre los hombres, en estas dos calles de Las Rehoyas encabezan el riesgo de mortalidad en 14 de las 15 causas de defunción analizadas en el estudio, incluidos los accidentes de tráfico y los suicidios. Las muertes por sida, por ejemplo, están un 398% por encima de la media de la capital grancanaria. Por cirrosis un 276%; por epoc un 219%; y por cáncer de pulmón sería del 139%.

Entre las mujeres la situación no varía demasiado. Santa María de la Cabeza y Santa Luisa de Marillac son las calles peor paradas en ocho de los 11 parámetros analizados. El exceso de riesgo de mortandad por diabetes es de hasta el 185%; por epoc del 134,7%; por cáncer de estómago del 117%; y por cardiopatías del 96%.

Las tremendas desigualdades en la mortandad se constatan en otros barrios. La cirrosis predomina especialmente entre los hombres en la Vega de San José y en el polígono Cruz de Piedra. La diabetes en las mujeres sobresale en estas mismas zonas de la capital. El cáncer de vejiga, en cambio, tiene la mayor incidencia de la ciudad entre los hombres en amplias zonas de La Isleta -en torno al centro cultural Pepe Dámaso-.

“Los malos hábitos de vida influyen en las principales causas de muerte”, señala Pedro Lorenzo Ruano. El epidemiólogo destaca que es habitual que en los barrios trabajadores haya “un mayor consumo de alcohol o tabaco, además de una mala alimentación”. Factores a los que habría que sumar otros como un entorno densamente poblado o la elevada edad media de quienes viven allí.

En el otro lado de la balanza, la capital cuenta con diferentes zonas con un riesgo de mortalidad claramente por debajo de la media. Entre estas, estarían la avenida Juan XXIII, algunas secciones censales de Arenales, la avenida Mesa y López y el barrio de medianías de La Milagrosa. Salvo en esta última, los hogares de estas zonas cuentan con rentas medio-altas o altas, estarían entre el 12% más rico del Archipiélago.

El riesgo de mortandad en las manzanas delimitadas por la Avenida Marítima, el parque Romano, León y Castillo y Juan XXIII es el más bajo de toda la ciudad en ocho de 15 causas de defunción entre los hombres. La cirrosis, por ejemplo, estaría un 55% por debajo de la media; por epoc sería un 48,7% inferior a la media.

En cuanto a las mujeres, la zona de la capital que menor riesgo de mortandad serían las manzanas delimitadas por las calles Tomás Morales, Cayetano de Lugo, Matías Padrón y Castrillo. En este caso, el riesgo sería del 62% por debajo de la media en la diabetes y en las cardiopatías del 45%. Mesa y López, el paseo de Las Canteras, Triana y Juan XXIII estarían cerca.

El mapa de mortandad también ha desvelado casos puntuales que se salen de la norma. En las Ramblas de Jinámar, la sección censal con la menor renta de toda Canarias -apenas 14.989 euros por hogar-, las defunciones entre las mujeres tienen los mejores índices en causas como la demencia o el ictus, en contraste con el alto riesgo en enfermedades respiratorias como el cáncer de pulmón y el epoc. “Jinámar tiene una edad media relativamente joven y eso influiría para mejorar los datos con ciertas enfermedades”, apunta.

La mortandad también está por debajo de la media en zonas con rentas medias, como puede ser el barrio de La Milagrosa. En este caso, jugaría a su favor ser una zona eminentemente rural. No obstante, hay barrios periféricos como Costa Ayala y Ladera Alta donde la diabetes está disparada entre las mujeres. Además, hay enfermedades como el cáncer de mama o la demencia, tanto en hombres como en mujeres, con apenas diferencias entre zonas.

“Ahora se deberían investigar en profundidad las diferencias que se producen en algunos lugares. Estudiar por qué hay elementos que hacen posible que se disparen los casos de ciertas enfermedades en un punto concreto”, explica el epidemiólogo. “Los programas de salud deberían ir dirigidos a esas zonas”, concluye.

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