El concejal de Urbanismo de la capital grancanaria, Javier Doreste, está dispuesto a estudiar la creación de un corredor verde en la autovía del Guiniguada, cuya defensa han retomado once entidades lideradas por el Gabinete Literario a través de la firma de un manifiesto, con el objetivo de eliminar la separación entre los barrios históricos de Triana y Vegueta que provocó la GC-110. Doreste, en cualquier caso, advierte de que abrir el cauce del barranco es inviable por los costes de su mantenimiento y apuesta por el proyecto municipal de hacer un bulevar. Los defensores del manifiesto en ningún momento hablan de abrir el barranco, como proponía el proyecto del arquitecto José Antonio Sosa que auspició el Gabinete hace tres años, y prefieren que sean los técnicos los que decidan cual es la opción más idónea para hacer un parque arbolado en la zona y acabar con la barrera que ha creado el asfalto entre Triana y Vegueta.

Mientras los firmantes del manifiesto apuestan por aprovechar los fondos europeos de reconstrucción que se esperan este año para hacer un proyecto más ambicioso que convierta la vía en un verdadero pulmón verde, Doreste se muestra dispuesto a analizar las posibles alternativas para arbolar la zona, aunque sigue apostando por la actuación anunciada por el Ayuntamiento desde hace más de seis años y que no acaba de arrancar. Se trata de una actuación blanda que consiste en la creación de un bulevar mediante la ampliación de aceras, la plantación de árboles, un carril bici, la regulación de los aparcamientos y mantener un carril de circulación en ambos sentidos. Lo que no ve viable el edil es la apertura del cauce del barranco. Tampoco considera viable la idea que diseñó hace ya más de 12 años el arquitecto Joan Busquets para la desembocadura del Guiniguada porque a su juicio el ensanche de la Avenida Marítima para dejarle hueco a los carriles de la Metroguagua obliga a replantear el conjunto de lo proyectado.

El edil advierte que es inviable destapar el cauce del barranco por su mantenimiento

Aunque prefiere estudiarlo antes de pronunciarse, Doreste cree que hay “muchas coincidencias” entre el corredor verde que demandan once entidades y el proyecto del que “el Gabinete Literario viene hablando desde hace tiempo, que en el fondo es quitar la carretera, según lo que me han comentado, y recuperar el barranco como cauce. Abrir el cauce no lo vemos. En Málaga se hizo con el río Guadalmedina y las fotos no parecen que haya dado resultado”.

Al respecto, señala que la catedrática Geografía Física de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) Emma Pérez-Chacón cuestionó, durante un debate del Club LA PROVINCIA sobre el asunto, la idea de recuperar el barranco por las dificultades que ello conllevaría. Chacón decía, recuerda Doreste, que “la zona estaba tan degradada que sería casi imposible su mantenimiento”.

“Nosotros”, subraya, “apostamos por la solución de recuperar la GC-110, reducir los carriles a uno solo por sentido, ampliar aceras. aumentar el arbolado, ordenar aparcamientos y hacer carriles bici. Las medidas de calmado de tráfico permitirían a la gente pasar más cómoda de un lado a otro sin limitación de puentes”. En su momento, Urbanismo habló de crear 415 plazas de aparcamiento gratuitos en la zona para dar respuesta a los centenares de automovilistas que ahora aparcan en los arcenes de la autovía. El proyecto, del que tanto el Ayuntamiento como el Gobierno canario aseguraron en 2019 que estaba desbloqueado -al renunciar este último a su exigencia de esperar a la puesta en marcha del cuarto carril en la Avenida Marítima-, sigue en el limbo dos años después. Según el responsable de Urbanismo, el “Gobierno canario ya ha dado su acuerdo y está hablando con el Cabildo para que nos traspasen la vía lo antes posible”. Preguntado cuando está previsto que se ponga en marcha dicho proyecto, Javier Doreste aseguró desconocerlo porque ello “depende del Cabildo”.

Los firmantes del manifiesto para unir Triana y Vegueta no hablan de abrir el barranco

Desde la Consejería de Obras Pública del Gobierno canario, que dirige Sebastián Franquis, declinaron dar su opinión sobre el corredor verde, al considerar que es un asunto que compete el Ayuntamiento. Y lo mismo ocurrió con el vicepresidente y consejero de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Ángel Pérez, que eludió pronunciarse sobre el asunto. Los firmantes del manifiesto se dirigen tanto al Ayuntamiento, como al Gobierno regional y el Cabildo para que incluyan el corredor verde dentro de los proyectos prioritarios a financiar por los fondos europeos.