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El ejemplo del Metropole en 2003

La Autoridad Portuaria y el Club de Natación firmaron un acuerdo similar al que se pretende en la actualidad para el Náutico

El actual acuerdo al que la Autoridad Portuario espera llegar con el Real Club Náutico cuenta con un precedente muy parecido. Es el que firmó con el Club Natación Metropole en el año 2003, cuando la entidad adquirió un suelo que era del Puerto cuarenta años después de que le fuera concedido.

La operación de desafectar un terreno para llegar a un acuerdo con una importante sociedad deportiva y de recreo de la ciudad no es nueva para la Autoridad Portuaria. Ya en 2003 la institución acordó la venta al Club de Natación Metropole del suelo que ahora ocupa por un millón de euros, una operación que Eduardo Araujo, actual presidente de la entidad deportiva, califica de “beneficiosa” ya que “el Club se convirtió en propietario del espacio que ocupa y, por tanto, de su destino”. Esta hipoteca, firmada a 15 años, ya ha sido saldada, y ha dado paso a otras que han permitido al Club desarrollarse con diferentes reformas en las piscinas, en las canchas deportivas, en los gimnasios y ahora en los vestuarios.

Y es que el suelo que ocupa el CN Metropole era en los años 60 propiedad de la Autoridad Portuaria ya que hasta allí llegaba el mar antes de que se produjera el desarrollo de la capital. El Club tenía previamente su sede en el antiguo Hotel Metropole, del que debía salir ya que fue vendido al Ayuntamiento para desarrollar allí sus oficinas municipales. Así, el Club solicitó a la entonces Junta de Obras del Puerto una concesión de suelo de dominio público marítimo-terrestre justo enfrente del Colegio Salesianos, en la calle Poeta Alonso Quesada. “Al muro que hay delante del Club le seguimos llamando el rompeolas”, explica como anécdota Eduardo Araujo.

La concesión, de unos unos 40 años, le fue otorgada al Club que entonces presidía Luis Piernavieja, y la entidad realizó la inversión para construir sus instalaciones, convirtiéndose así en propietario del vuelo. Algo similar ocurre con el Real Club Náutico de Gran Canaria, que ha financiado numerosas instalaciones sobre el suelo de la Autoridad Portuaria.

El Metropole pudo realizar la compra ya que el suelo había quedado desafectado después de que, al finalizar la concesión, se hubiera completado el desarrollo de la ciudad con el Parque Romano, la Avenida Marítima y el Muelle Deportivo, por lo que la zona de dominio público marítimo-terrestre ya no estaba a sus pies.

“Fue beneficioso, el Club se convirtió en propietario de su destino”, asegura el presidente Araujo

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En los años 60 ese espacio estaba destinado a un proyecto que pretendía conectar Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife por medio de hidroaviones, pero finalmente no cuajó y fue usado para albergar las instalaciones del CN Metropole a escasos 100 metros de donde tenía la piscina anterior a su mudanza.

Aumento de las tasas

Y 40 años después ese suelo, que era de la Autoridad Portuaria, se convirtió en su totalidad del CN Metropole, que en 2003 firmó esa hipoteca a un período de 15 años que ya ha liquidado. “La hemos ido cancelando porque hemos ido cambiando de entidad financiera y porque el Club ha afrontado una serie de renovaciones para las que ha necesitado hipotecar su propiedad. Las mejoras que hemos tenido que afrontar las hemos financiado con la hipoteca de nuestra propiedad”, subraya Eduardo Araujo.

El Club se endeudó y se incrementaron las cantidades que tenían que aportar sus socios. Todo ello ha provocado como resultado que el CN Metropole esté valorado en unos seis millones de euros entre la tasación del suelo, que se mantiene en el millón de euros, y el resto de sus activos.

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