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Pedro Sosa Henríquez | Catedrático de Botánica de la ULPGC

“La desidia es la peor plaga que sufren las palmeras de la ciudad ”

"Es fundamental conocer el alcance de la diocalandra en las palmas de la ciudad para poder combatirla"

Pedro Sosa Henríquez. | | JUAN CASTRO

Pedro Sosa Henríquez. | | JUAN CASTRO

El catedrático de Botánica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Pedro Sosa Henríquez, considera fundamental aumentar la arboleda en la capital grancanaria. “A mí me da la impresión de que a esta ciudad lo que le faltan son árboles”, subraya Sosa Henríquez mientras considera que la peor plaga de la palmera es la desidia que existe en las tareas de mantenimiento. Advierte que para un correcto cuidado de árboles y palmeras es fundamental un plan de gestión del arbolado urbano e insiste en la necesidad de conocer el alcance del impacto de la plaga de diocalandra en el municipio para combatirla.

¿Cómo valora la situación en la que están las palmeras en la capital grancanaria?

Si nos ponemos a mirar determinadas actuaciones que se han hecho, hay cosas que se pueden mejorar. Por ejemplo, la situación en que se encuentra un palmeral que se plantó en la zona de Las Coloradas. Aquello es absolutamente fantasmagórico, lo han dejado absolutamente abandonado. Lo mismo pasó con el palmeral de El Lasso, donde la situación es también caótica y parece que está el Ayuntamiento ahora detrás del tema. Hay muchas situaciones en las que se puede mejorar, como por ejemplo, con las obras de la Metroguagua porque no están teniendo en cuenta el cuidado de las palmeras del paseo de Madrid, por ejemplo. Están cerrando las palmeras sin ningún tipo de cuidado y están destrozando, rompiendo las raíces y estas palmeras en breve, si no se actúa, se van al garete.

En su día se habló de aplicar un protocolo de actuación en las obras, ¿lo recuerda?

Yo no sé si se está aplicando el protocolo o no, pero he visto casos en los que la situación no es nada halagüeña. Sinceramente, creo que esta ciudad, por el nombre que tiene, requiere un cuidado mucho mejor de las palmeras. Hay mucha desidia.

¿En qué se nota esa desidia?

Estos tres casos de los que he hablado reflejan esa desidia. O por ejemplo, ¿existe un plan de arbolado urbano? Todo lo que significa una planificación garantiza una gestión adecuada. Un plan de arbolado requiere un análisis previo de la situación en que se encuentra y a donde se quiere ir en un futuro. Yo no sé si lo hay, pero si no lo hay, debería haberlo. Con las obras de la Metroguagua, mi impresión es que se están eliminando una gran cantidad no sólo de palmeras sino de árboles centenarios y no se está teniendo en cuenta que son seres vivos y se están quitando y poniendo de una manera rápida y sin cuidado. Ahora estamos hablando de la Metroguagua, pero con la Circunvalación pasó lo mismo. Hay una frase que dice que la palmera es una especie que tiene los pies en el agua y la cabeza al sol. Tiene que tener agua sí o sí, porque es una planta freatofita. Necesita el agua del subsuelo y por eso están en los fondos de los barrancos y en lugares encharcados. En el paseo de Madrid no lo están haciendo bien y se ha denunciado. En 2016 había 23.600 palmeras en Las Palmas de Gran Canaria, de las cuales 14.600 aproximadamente eran del género Phoenix, la palmera canaria. Me gustaría saber cuantas hay ahora. Creo que lo que se requiere es un plan estratégico y de arbolado urbano. No se pueden plantar y quitar de cualquier forma porque las consecuencias se sabe cuales son.

¿Cuáles?

Pues que en un momento determinado las palmeras se caen, y no porque estén enfermas. Es verdad que algunas sí lo están, pero si cierran, si taponan por completo una plaza, por ejemplo, la palmera no puede resistir porque las raíces se asfixian.

Pues cada vez que se cae una palmera en esta ciudad se dice que es porque está afectada por plagas u hongos

Las palmeras se caen porque se secan. Las palmeras del Guiniguada se murieron de sed porque allí nadie les echaba agua. Las abandonaron y eso es desidia. ¿Por qué no cuentan con más profesionales? Aquí está la Universidad, está el centro de investigación y podemos participar en la creación de ese plan de arbolado. Estaban haciendo un catálogo de árboles singulares, pero no sé donde está. Hay bastante desidia a mi modo de ver en Las Palmas con respecto a a sus árboles y arboledas.

También se dice que muchas palmeras se caen ahora a consecuencia de una mala atención durante años, ¿qué opina?

¿De años atrás? Yo no creo que haya habido en un momento determinado una oleada de plagas. Las palmeras están afectadas por distintos tipos de plagas y una de ellas para mí es la desidia. Para mí es la peor, porque impide controlar la situación. Entre las plagas que afectan a las palmeras hay un hongo que tiene mucho peligro porque en un momento determinado la copa de la palmera se cae y puede hacer daño. Y luego está la diocalandra, un insecto que está afectando a muchas palmeras urbanas. Y esa es una plaga a la que hay que poner coto también. Con un buen plan y una buena gestión muchas de esas plagas ni siquiera llegan a afectar. De las palmeras que se han quitado o perdido por las obras, ¿cuantas han repuesto? Me gustaría saberlo.

A mí también

La palmera es verdad que es un mobiliario urbano y tampoco hay que rasgarse las vestiduras a la hora de que se cambie o se lleve a otro lado, pero también es verdad que hay palmeras que son centenarias, que son emblemáticas y hay que tener mucho más cuidado con ellas. Si nos las riegas se mueren, aunque también estoy seguro de que se están haciendo cosas buenas porque yo también lo percibo, pero si te quitan tres grandes árboles enormes y luego pones cuatro matos. Sí, ganamos dos porque quitamos dos y ponemos cuatro, pero no sólo es sumar o restar, es hacerlo de otra forma. Creo que se puede mejorar mucho en esta área. Soy consciente de que muchas palmeras se quitan y se eliminan porque son un peligro pero también te digo que muy posiblemente se quitan otras porque es lo más cómodo.

¿Cuál es su situación de las palmeras centenarias que sobreviven cerca del Guiniguada?

Están sobreviviendo. No sé qué sistema de regadío hay en esa zona y si lo están manteniendo, sinceramente. Las Vigías del Guiniguada se murieron de pena. ¿Sabes lo que es morir de pena porque no te atienden? Tenían diocalandra, pero si tienes un sistema de mantenimiento no termina por caerse como pasó.

¿Cómo se puede luchar contra la diocalandra?

La ULPGC hizo un estudio, financiado por el Ayuntamiento, sobre la presencia de diocalandra en los palmerales cercanos a los colegios. Pero no sólo a esas palmeras hay que hacerles un seguimiento.

¿Cuáles son las conclusiones de ese estudio?

El estudio se hizo a través de la Granja del Cabildo y se instalaron un conjunto de trampas para conocer cuantos ejemplares de diocalandra había en los palmerales, porque esa es otra, no hay ningún estudio sobre la extensión de la diocalandra en Las Palmas. ¿Y lo están haciendo? Eso también sería parte del plan del arbolado.

¿Qué importancia tiene hacer ese estudio?

El Cabildo hizo un estudio en todos los palmerales naturales de Gran Canaria y sabemos que la diocalandra se está extendiendo por toda la isla de una forma tremenda y uno de los focos son los centros urbanos. ¿En qué situación se encuentra en Las Palmas de Gran Canaria?. Yo creo que no se sabe tampoco o por lo menos yo no lo conozco. Cualquier proyecto, cualquier estudio, necesita un plan estratégico para saber hacia donde quieres ir, necesitas primero saber donde estás para empezar a tomar medidas, pero si no sabemos en que situación estamos y nos limitamos a tapar y a poner paños calientes y actuar a salto de mata, no se soluciona el problema. Aumentar la arboleda en Las Palmas de Gran Canaria es fundamental. A mí me da la impresión de que a Las Palmas lo que le falta son árboles. Yo sé que es caro, pero supone un beneficio para los ciudadanos y para la lucha contra el cambio climático. Falta un plan de arbolado con fundamento.

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