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La quema de contenedores cuesta al ciudadano 105.110 euros en dos años

En 2019 y 2020, el fuego calcinó 151 cubos en la urbe | La edila Inmaculada Medina apela a la responsabilidad

Vehículo afectado en el incendio de un contenedor en Tamaraceite esta madrugada

Vehículo afectado en el incendio de un contenedor en Tamaraceite esta madrugada LP/DLP

Entre 2019 y 2020, ardieron 151 contenedores en la ciudad: 77 de ellos el primer año y 74 más durante el año pasado. Esta cuantía supone un desembolso para el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria de 105.110 euros, casi el doble de lo que destinó en los presupuestos de este año a prevención de riesgos laborales y una cantidad muy similar a la que cuenta el área de Solidaridad. Los que más se vandalizaron fueron los domiciliarios, que también son los más numerosos, seguidos de cerca por los de papel y cartón. Más alejados se encuentran los de vidrio y aquellos destinados a la recogida selectiva de plásticos, estos últimos son también los más caros, en función del tamaño que tengan, ya que pueden llegar a costar hasta 1.600 euros cada uno.

Según los datos cedidos por la Concejalía de Servicios Públicos capitalina, encargada del servicio municipal de Limpieza, en 2019 fueron incendiados más contenedores que en 2020, 77 frente a los 74 de los últimos doce meses. Sin embargo, el desembolso el año pasado fue mayor: mientras que en el primero se destinaron 50.399 euros, en el segundo se invirtió una partida de 54.711 euros. Esto se debe, según señalaron fuentes municipales, a que fueron “vandalizados contenedores de mayor coste como son los de envases con capacidad de 3.000 y 3.200 litros y de papel de 3.200 litros”. Y en lo que va de año, ya han sido varias las situaciones problemáticas causadas por este tipo de actos vandálicos en la ciudad. De hecho, la semana pasada, la quema de un cubo de basura en Tamaraceite provocó daños en dos vehículos aparcados junto al mismo, uno de los cuales quedó completamente calcinado.

La concejala de Servicios Públicos, Inmaculada Medina, afirmó ayer que desde su departamento están trabajando en “garantizar la prestación de servicios y mejorar los equipamientos” para la población capitalina, pero que no lo lograran sin la colaboración ciudadana. Por ello, la edila hizo un llamamiento a la responsabilidad de todos y todas para conseguir “avanzar en una ciudad mejor”. “La vandalización del mobiliario, como en este caso los contenedores, además de tener un impacto en la inversión por su reposición, implica un impacto medioambiental en el entorno”, aseveró.  

El año pasado, fueron objeto de vandalismo 26 contenedores domiciliarios, que cuestan según el área de Limpieza municipal entre 187 (los de 1.000 litros) y 818 euros (los de 2.400 litros) cada uno; 12 de vidrio, que cuestan 564 euros cada uno; 15 de envases plásticos que tienen un valor de entre 700 y 1.600 euros en función de su capacidad; y hasta 21 de papel y cartón, que suponen un desembolso de entre 1.000 y 1.300 euros también en función de su volumen. Por su parte, en el año que le precedió se quemaron 29 recipientes de basura domiciliaria, los de color marrón, 17 de vidrio, 13 de envases plásticos y 18 de papel y cartón. 

Según Medina, hasta la fecha “no ha habido un incremento y se mantiene en cifras similares cada año”, pero aun así insistió en que no toda la población merece “pagar la irresponsabilidad de unos pocos”. Y agregó que desde su Concejalía “se está trabajando, en el ámbito de la gestión de residuos, para potenciar la economía circular en nuestra ciudad, ampliando el número de islas ecológicas”, y que esto no será nunca posible si se siguen atacando los recursos que se emplean en alcanzar estos objetivos.

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