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Juana Ramos, en el recuerdo

Vecina de La Paterna, lleva desaparecida desde hace cinco años, quienes la conocieron destacan lo “buena persona” que era

Juana Ramos, en el recuerdo | JOSÉ CARLOS GUERRA LP/DLP

“Lo peor es que el padre murió hace dos años sin saber dónde estaba su hija”, comenta una peluquera de La Paterna con su clientela. El recuerdo de Juana Ramos, desaparecida en agosto de 2016, sigue muy presente en el barrio capitalino donde se crio y donde regentaba una tienda de comestibles, hoy reconvertida en academia estética. El tema vuelve a salir a la luz cada vez que se reanuda su búsqueda, y ya van 12 intentos, todos sin éxito.

Cada cierto tiempo, el nombre de Juana Ramos vuelve a aparecer en los titulares de los medios de comunicación. Significa que la Guardia Civil, la Policía Nacional o el Ejército han iniciado una nueva batida en su búsqueda; desde que desapareciera en agosto de 2016 ya van 12 intentos. El último se produjo esta misma semana en un barranco de Arucas y, al igual que los anteriores, ha sido fallido. Mientras tanto, en La Paterna, su barrio de toda la vida en Las Palmas de Gran Canaria, su recuerdo sigue vivo cinco años después de su desaparición.

“Cada vez que sale alguna noticia en la televisión o la prensa es inevitable que no hablemos de ella”, señala la peluquera Mariola Torres mientras termina de dar un baño de color a una clienta. Tiene su local en la calle Emilio Arrieta, a escasos metros del portal donde Juana Ramos regentaba un bazar de comestibles. “Era buena gente, una pena todo lo que ha pasado”, indica una de las señoras que espera su turno en la peluquería. Precisamente, ese es el calificativo que más se repite entre los vecinos de La Paterna, la bondad que siempre desprendía Juana.

“El padre murió hace dos años sin saber dónde estaba su hija”, señala una vecina del barrio

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“Lo peor de todo es que el padre murió hace dos años sin saber dónde estaba su hijo”, destaca la peluquera en conversación con sus clientas. Y es que la búsqueda de Juana Ramos lleva alargándose sin éxito desde que desapareciera en la noche del 20 al 21 de agosto de 2016, momento en el que tenía 58 años de edad. Durante este tiempo, buzos, escaladores y especialistas varios se han afanado en encontrarla en pozos, galerías y barrancos en diferentes municipios del norte de Gran Canaria, incluida la costa de Arucas, donde en un primer momento se centraron todas las miradas.

Principal sospechoso

El cuento de nunca acabar, comentan en las calles de La Paterna. “Parece que es un fracaso todo el tiempo, el tío que hizo todo esto ha sido más listo que todos nosotros”, señalan Yolanda y Ricardo mientras riegan un jardín en la calle Emilio Arrieta. “Al final te queda la duda de quién lo hizo y de si podría volver a ocurrir”, añaden. Por el momento, el principal sospechoso de la desaparición de Juana Ramos es la última persona que la vio con vida: su expareja Miguel Ángel R., que está actualmente en libertad, pero con cargos de homicidio o asesinato, malos tratos y hostigamiento.

“Ella me compraba mucho, era buena compradora, siempre me ayudaba; pero cuando estaba él [Miguel Ángel R., su expareja] en la tienda me hacía señas para que me fuera y volviera en otro momento cuando ya se hubiera ido”, explica un vecino de La Paterna que ha preferido permanecer en el anonimato. “Era muy buena persona”, concluye mientras termina su consumición en uno de los bares de la calle Manuel de Falla, la arteria principal del barrio.

“Nunca vi nada raro”, comenta otra vecina en la misma zona. “Él estaba a veces cobrando y ayudando en la tienda, pero no veíamos nada fuera de lo normal, apunta. Juana regentaba un bazar de comestibles desde hacía siete años en el número 9 de la calle Emilio Arrieta de La Paterna, en un bajo comercial de reducidas dimensiones, similares a los que abundan en los bloques del barrio capitalino. “Una tienda de esas que tienen de todo un poco, el pan, fruta, verdura”, explica la peluquera de esta misma calle.

Exterior del edificio donde Juana Ramos tenía una tienda, en la calle Emilio Arrieta. José Carlos Guerra

La tienda permaneció cerrada durante un tiempo tras la desaparición de Juana, explican los vecinos. Hoy día en este mismo establecimiento existe una academia de estética que regenta Rosa Duarte. “Llevo aquí solo un año y no soy de la zona, así que no la conocía”, comenta. “Cuando cogí el negocio aquí ya había un salón de uñas y ya habían reformado el local”, apunta.

Poco interrumpe la tranquilidad de estas calles de La Paterna, barrio en el que todavía reside la madre de la desaparecida, según los vecinos. “Fue un palo muy grande para todos”, indica una mujer mientras habla con Yolanda y Ricardo. Se les nota en la voz, la herida sigue abierta y cuando alguien saca el tema les es inevitable dar vueltas sobre qué habrá ocurrido. “Era una persona de toda la vida del barrio, muy buena gente, ¿Cómo no te vas a preocupar?”, apostilla.

En definitiva, Juana sigue en el recuerdo en La Paterna. “La echamos de menos”, comentan las señoras en la parte alta de Emilio Arrieta. Igual no eran amigas, pero la veían cada vez que tenía una urgencia y necesitaban algo de su tienda; además la conocían “de toda la vida”, pues su familia es de esas que fundaron el barrio hace ya más de 40 años. Por el momento, todas las tareas de búsqueda han sido en balde. La última se ha desarrollado en los barrancos de Lezcano y del Pino en el municipio de Arucas, una zona donde un amigo del sospechoso tenía una finca en propiedad.

La tienda de comestibles que tenía en el barrio es hoy una academia de estética

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Por el momento, la Policía Nacional no ha informado sobre nuevas pistas o indicios descubiertos después del operativo de búsqueda de este martes y miércoles, en el que también participaron buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil. El pasado febrero, más de 200 efectivos de ambos cuerpos de seguridad y de la Unidad Militar de Emergencias [UME] peinaron la zona entre Bañaderos y San Felipe, centrándose tanto en la costa como en barrancos como el de Valerón.

El abogado de la familia, Alberto Hawach, señaló estos días en la Cadena Ser que habrá que esperar a los resultados de esta nueva batida. Lo cierto es que la magistrada del Juzgado de Violencia de Género Número 2, María Auxiliadora Pérez, destacó en febrero a este periódico durante una entrevista que ella tiene a Juana en el corazón y en la mente y no cesará ni archivará su caso, tal y como le prometió a la hija de la desaparecida, precisó. Y es que, a su juicio, el principal sospechoso sabe “dónde se encuentra su cuerpo”, por lo que no se descartan nuevas batidas más adelante.

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