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Los mayores cajones de la historia del Puerto ya dan abrigo al Reina Sofía

El alargue del muelle, crucial para ganar operatividad en las terminales de contenedores y ampliar el Muelle Deportivo, estará finalizado este año

El Puerto coloca el último cajón de la ampliación del Reina Sofía

El Puerto coloca el último cajón de la ampliación del Reina Sofía

La ampliación del muelle Reina Sofía ya da abrigo a las principales dársenas del Puerto de Las Palmas. La colocación del último de los siete cajones que componen el alargue de su tramo sur en 409 metros tuvo lugar este jueves, con lo que las obras superan un hito y pasan a una nueva fase, ahora sin depender de las condiciones del tiempo. La Autoridad Portuaria de Las Palmas prevé que los trabajos estén finalizados antes de que concluya 2021, aunque sus efectos se notarán sobre todo a medio plazo, una vez se materialicen los proyectos que dependen de la conclusión de este dique.

Las obras para alargar el Reina Sofía, un viejo proyecto estratégico del Puerto que quedó inconcluso más de una década atrás, arrancaron en el verano de 2019 con los trabajos submarinos de homogeneización en la zona de banqueta que permanecía depositada en el lecho desde la anterior ampliación, aunque comenzaron a ser visibles con la llegada del cajonero SATO Levante, que dio forma a los mayores cajones construidos en el puerto a un ritmo de dos al mes. Cada una de las siete piezas que han ido quedando depositadas en el extremo sur del muelle miden 58,33 metros de eslora, 24 de manga y 29,4 de puntal.

La construcción continuará ahora con el volcado de los materiales de relleno de los cajones y después aún será necesario colocar el espaldón que protege la estructura de las olas antes de que el dique esté listo para recibir buques. Las siguientes fases de la ampliación ya no dependen de las ventanas de buen tiempo -las profundidades en el entorno del alargue superan los 30 metros y las condiciones del mar limitaban la operativa muchos días- por lo que la Autoridad Portuaria prevé que culminarán este año. Su presidente, Luis Ibarra, felicitó ayer a la empresas implicadas en la ejecución obra y a la propia administración de los Puertos de Las Palmas «por la buena marcha del proyecto, en especial a los técnicos y las técnicas de esta Casa que han sabido gestionar una obra compleja, y que hoy progresa con el rigor debido».

Mejoras operativas

Los 409 metros de la segunda fase de la ampliación sur del Reina Sofía harán crecer ligeramente la línea de atraque de un puerto con casi 20 kilómetros de muelles ocupados al 90% en la actualidad, aunque su función va más allá de la mera recepción de buques. El abrigo que genera este dique de medio kilómetro reduce la agitación tanto en la dársena exterior como en la interior, algo que de acuerdo con las previsiones deberá redundar en futuras mejoras operativas y de las infraestructuras portuarias.

El primer efecto positivo de la ampliación tiene lugar en el cercano muelle Cristóbal Colón, el antiguo León y Castillo naciente. Los estudios realizados por la Autoridad Portuaria antes de acometer la ampliación apuntaban a que las horas de inoperatividad por condiciones meteorológicas, que podían llegar a ser 1.145 cada año, se verán reducidas a dos. Este muelle resulta crucial para la actividad de transbordo de contenedores, principal sostén del tráfico portuario durante el último año, ya que es el lugar donde atracan los portacontenedores de mayor capacidad.

El nuevo abrigo del Reina Sofía también reducirá considerablemente el presupuesto de ejecución de la obra marítima necesaria para ampliar el Muelle Deportivo. La dársena de embarcaciones menores llegará a 2.000 amarres en los próximos años y pasará a ser de gestión privada a través de un concesionario que también se encargará de su construcción.

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