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Encerrados al no poder bajar las escaleras en El Batán

Los vecinos de Ernest Hemingway esperan que el plan de rehabilitación del barrio incluya mejoras en la accesibilidad

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Barrios que buscan fondos europeos (III) | El Batán José Carlos Guerra

«Cuando voy a casa llego hecho una mierda después de subir todas esas escaleras», señala Ramón Ramírez. Este vecino de la calle Ernest Hemingway, en el barrio de El Batán, vive en un quinto sin ascensor. A sus 65 años cada día nota más y más el cansancio para entrar y salir de casa; pero no le queda otro remedio, su madre, Amelia Ramírez Suárez, tiene 89 años y vive en un bloque de esta misma calle, por lo que debe salir a cuidarla y hacerle las tareas del hogar todos los días. Los vecinos, a fin de cuentas, esperan como agua de mayo que el plan de rehabilitación del barrio que está ideando el Consistorio capitalino incluya mejoras en la accesibilidad a sus viviendas.

El Batán es uno de los nueve barrios incluidos dentro del plan de rehabilitación que está ideando el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y cuya financiación prevista esperan conseguir con fondos europeos. Urbanismo calcula en 12 millones de euros la partida necesaria para mejorar la zona, -viviendas y los amplios espacios ajardinados entre los bloques-; un proyecto en el que tienen cabida la inclusión de ascensores en los 14 edificios de la calle Ernest Hemingway.

Con más de mil viviendas construidas en su mayor parte en la década de 1970, El Batán está enclavado dentro de un pequeño barranquillo cuyo eje vertebrador es la calle Severo Ochoa. Los bloques de Ernest Hemingway son los más antiguos, rondan los 50 años, y son los únicos que carecen de ascensor. Aparentemente desde la calle los edificios tienen cinco alturas, pero bajo el rasante y hacia la ladera hay otras dos plantas. «Las casas estas las hicieron como el culo», manifiesta un vecino. Y es que, aunque no son tan pequeñas como las de otros barrios de promoción pública de Las Palmas de Gran Canaria -tienen unos 60 metros cuadrados-, la escasa accesibilidad lastra sus vidas.

«Hay gente que no ves hace tiempo, ya no salen nunca a la calle», comenta Gumersinda Quesada Ponce, «otros se han tenido que ir, vendieron porque no les quedaba otro remedio, como Paco y su mujer, vivían en el último y él estaba malo del corazón». Las historias de vecinos mayores o con movilidad reducida atrapados en sus propias casas se suceden en cada uno de los 14 bloques de Ernest Hemingway. Al final, la otra opción que les queda es mudarse.

Urbanismo calcula en 12 millones de euros la inversión para mejorar edificios y jardines

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«Si consigo una casa en otro lado me voy, lo tengo claro, ¿crees que voy a estar toda la vida aguantando esto?», apunta Ramiro Ramírez; su madre, de 89 años y con muletas, lleva años en los que ha salido de casa en contadas ocasiones. La estrechez escaleras que tiene para llegar al portal de la calle se lo impiden. «A la gente mayor no le queda otra que irse», añade rotunda Gumersinda.

En el portal contiguo, Rosario León Santana sale para ir un momento a la tienda. Comprará lo mínimo imprescindible, vive en segundo sin ascensor y ya los años empiezan a notarse. «Procuro subir con poca cosa, mi hijo es el que suele ayudarme», aclara. En este mismo sentido se pronuncia Gumersinda, vecina de rellano. «Estoy mal de la espalda y ya no puedo coger peso», precisa.

Estas vecinas no es la primera vez que oyen hablar de un plan de rehabilitación, pero la inclusión de ascensores en los edificios de Ernest Hemingway ha quedado como tarea pendiente. «Muchos no estaban de acuerdo, porque vivían en el bajo o les iban a subir la comunidad y no tenían dinero, pero la cosa es que vivimos todos en el mismo bloque, hay que pensar en la gente que lo pasa mal», apuntan. En otras ocasiones les han arreglado bajantes y cubiertas, pero, aún así, los residentes de esta y otras calles de El Batán señalan que los inmuebles necesitan «un arreglo», principalmente una buena mano de pintura.

"Hay gente que ya no sale de casa, otros han tenido que vender y marcharse de aquí", indica Gumersinda

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Preocupa también el estado en el que se encuentra el entorno en el que viven. En calles como Yanusari Kwataba o Marie Curie las malas hierbas invaden tanto las aceras como la calzada, además de la cantidad de socavones y parches que pueblan el asfalto. A diferencia de otros planes de rehabilitación de barrio contemplados en otras ocasiones, este incluye la mejora de los espacios abiertos, con el objetivo de hacer entornos urbanos más agradables.

«Los jardines de detrás del edificio nunca los han cuidado, han sido los propios vecinos quienes se han preocupado», señala Gumersinda Quesada. «Es que si no, los malos olores y las ratas les entran por la ventana», añade Rosario León. Y es que las malas hierbas pueblan estas laderas; cuando no, el risco se muestra prácticamente desnudo de vegetación. «Ojalá planten árboles y flores, eso es bonito, da vida», añade esta vecina de Ernest Hemingway.

Quesada llegó a El Batán hace 50 años, cuando todavía era una niña y el barrio daba sus primeros pasos, pues fue cuando se entregaron los primeros bloques de Ernest Hemingway. Desde entonces ha visto como las zonas que deberían estar ajardinadas nunca han tenido mantenimiento. «Esto lo he plantado yo, de no haberlo hecho estaría todo pelado como en esa parte», indica un vecino de la calle Marie Curie, también en El Batán, mientras señala una zona arbolada y con vegetación frondosa en la trasera de su bloque.

En total, el plan para nueve barrios que ha enviado el Ayuntamiento prevé una inversión de 66 millones de euros. Una financiación que espera conseguir a través del Programa de Rehabilitación para la Recuperación Económica y Social de los entornos Urbanos de la Unión Europea.

El Batán en cifras

Ernest Hemingway: 14 bloques

  • La calle Ernets Hemingway, en El Batán, cuenta con 14 bloques sin ascensor. El plan de rehabilitación del Ayuntamiento prevé mejorar estos edificios, además de los situados en otras calles del barrio, tales como Anatole France, Marie Curie o George Pire; la mayoría fueron construidos en la década de 1970 por La Caja Insular de Ahorros o distintas mutualidades.

Población: 3.279 personas

  • El Batán tiene una población de 3.279 personas; la mayoría viven en bloques de promoción pública de los 70, aunque algunas son posteriores y de carácter privado desde su origen. Según los datos del Observatorio Socioeconómico Urbano, aunque la cifra está claramente al alza solo el 2,7% de la población es extranjera -frente al 7,6% de media de la ciudad.

Envejecimiento: 20,6% son mayores

  • El 20,6% de la población de El Batán son mayores de 65 años, una cifra superior a la media de la capital -18,6%- y que también crece a mayor ritmo.

Inversión: 12 millones de euros

  • El Ayuntamiento prevé invertir en el barrio 12 millones de euros para rehabilitar edificios y espacios libres. El Batán cuenta con un polideportivo, colegio e instituto públicos y centro de salud.

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