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Barrios que buscan fondos europeos (IV) | Escaleritas

En lucha contra las humedades en Escaleritas

La falta de mantenimiento se hace patente en las fachadas de 2.000 viviendas de Escaleritas, donde la pintura se cae a tiras y los desconchones crecen

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Barrios que buscan fondos europeos (IV) | Escaleritas José Carlos Guerra

A lo largo de la calle Henry Dunant, en la Ciudad Alta, se suceden un total de 23 hileras de bloques y más de 1.500 viviendas. Construidas entre los años 50 y 60 del pasado siglo por medio de la delegación de Sindicatos y el Patronato Francisco Franco, la mayoría de estos edificios de casas sociales comparten un mal común: las humedades. La falta de mantenimiento se hace patente en cada una de las fachadas, donde la pintura se cae a tiras y los desconchones se multiplican. Esta zona de Escaleritas forma parte del plan de rehabilitación de nueve barrios de la capital que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria quiere financiar con fondos europeos; un proyecto de intervención que ya ha remitido al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

«En los cuartos [pisos] casi todos tienen humedades», señala Nayra Pérez desde una de las ventanas de su casa, situada en un bajo de la calle Doctor Tomás García Guerra. Y es que las cubiertas de estos edificios están en buena medida muy deterioradas, destacan los vecinos. El plan de Urbanismo contempla la renovación de las más de 2.000 viviendas que en sus orígenes fueron de promoción pública situadas a ambos lados de la calle Henry Dunant, en Escaleritas y Las Chumberas. Un proyecto que incluye la regeneración de las zonas ajardinadas y el entorno urbano. Para ello, el Consistorio calcula una inversión necesaria de 15 millones de euros.

La iglesa Redonda

Unas calles más arriba, en una esquina mirando a la iglesia Redonda, Mari González hace la mañana viendo a la gente pasar por delante de su ventana. Lleva viviendo en esa casa desde que era «jovencita» -ahora pasa los 80- y asegura que en este tiempo ya ha aprendido a lidiar con las humedades. «Una ya está acostumbrada», apunta con resignación. Bajo el marco de su ventana la pared está parcialmente levantada, hinchada y el picado embellecedor va descascaronándose poco a poco. «Mira cómo está todo, por dentro está igual», afirma.

«Hace falta raspar y pintar todos los edificios», aclara la señora, aunque en un primer momento afirmó que no creía necesario un arreglo. Tras décadas de desidia, numerosos vecinos se han [mal] acostumbrado y resignado a vivir con las paredes con humedades y con la pintura de los bloques cayéndose a tiras, dejando ver tras de sí el color que tenían antes del último remiendo, allá por la década de 1990, aseguran.

«Llevo viviendo aquí desde 2014, pero al poco tiempo tuve que arreglar las humedades, tenía en toda la pared que da a la calle; me tocó raspar mi trozo de fronte y enfoscar», explica Joseph González, residente también en un bajo de la calle Fray Cristóbal Caballero, muy cerca de la conocida como iglesia Redonda. «A la vista está que hace falta una reformita», aclara mientras señala los desperfectos que hay en las fachadas a ambos lados de la calle.

«Mi vecino de arriba, del último piso, ese sí que tiene humedades grandes, se nota en todas las esquinas de la casa», detalla Joseph, «y eso que la azotea no está tan mal». Cinco calles más abajo, Nayra Pérez indica un caso en idénticas condiciones, es más, habla de «manchas verdes» en las paredes. En su calle la mayoría de bajos tienen el fronte arreglado, pero esto no ocurre así en todas las hileras de bloques de la zona; ya ni hablar del mantenimiento de las azoteas, cuyo coste no pueden afrontar unas comunidades de vecinos que en su mayor parte cuentan con rentas bajas.

En los bloques situados por encima de la calle Dean Rodríguez Bolaños, pertenecientes al Grupo Lanzarote y con más de 50 años de historia, las casas de los primeros están a ras de suelo, a diferencia de cómo están hechas en las del Patronato, donde para llegar a la puerta hay que subir unos escalones. Este sería uno de los motivos por los que las humedades penetran con facilidad en las viviendas. Ángeles Sánchez, presidenta de la asociación de vecinos Avecalta, destaca que entre dos y tres veces al año acuden técnicos del servicio municipal de Aguas para desatascar y vaciar las arquetas en los patios entre bloques y evitar así males mayores.

«Los rebocos que cubren las fachadas se están cayendo, la necesidad de pintura es crucial, hacen falta arreglos en fachadas y bajantes», apunta Sánchez, «pero las comunidades no pueden afrontar por sí misma todo eso, aquí vive gente trabajadora golpeada por las distintas crisis que han ido pasando con el tiempo».

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, ha señalado, además, que estudiarán la posibilidad de incluir ascensores «en aquellos bloques donde se pueda». Actualmente estas más de 2.000 viviendas carecen de ascensor, un hecho que obliga a muchas personas mayores a vivir encerradas en sus casas -pisos que oscilan entre los 55 y los 45 metros cuadrados- o a vender y mudarse a otras zonas con mejor accesibilidad.

«El barrio necesita aire fresco», señala Puri, residente en Las Chumberas. «Me gustaría que todos fueran del mismo color», comenta. Por el momento, la pintura descascaronándose marca el carácter de estos edificios. El Ayuntamiento ya rehabilitó en 2018 unas 700 viviendas y 12 locales en el entorno de la plaza Obispo Frías por 1,7 millones de euros, aunque ahora la idea será ahondar más en el entorno urbano.

Escaleritas en cifras

Viviendas

Unas 2.000 casas

  • En Escaleritas hay unas 2.000 viviendas que en un origen fueron de promoción pública y serán renovadas. Más de la mitad se encuentran entre las calles Henry Dunant y Almirante Benítez Inglot. La mayor parte pertenecen al grupo Lanzarote, con la excepción de las 510 viviendas del Patronato entre las calles Juan Rodríguez Quegles y Dean Rodríguez Bolaños. Al otro lado de Henry Dunante hay otras 300 viviendas que corresponden a la zona de Las Chumberas.

Población

24.192 habitantes

  • Entre Escaleritas y Las Chumberas suman 24.192 habitantes según el Observatorio Socioeconómico Urbano. Las áreas que renovará el Ayuntamiento están incluidas dentro de ambos barrios, que son más amplios. 

Inversión

15 millones

  • El Ayuntamiento espera invertir en la rehabilitación de Escaleritas 15 millones de euros. Irán destinados a mejorar unas 2.000 viviendas y renovar el entorno urbano y ajardinado. En cuanto a equipamientos, en la zona hay un polideportivo, un centro de salud, dos colegios públicos de primaria, un instituto y un centro concertado.

Envejecimiento

Más de 65 años

  • Según datos del Observatorio, el 18,7% de la población en Las Chumberas tiene 65 años o más, cifra que se eleva al 23% en Escaleritas, muy por encima de la media de la capital -18,6%-.

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