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Japón estrena en el Puerto el nuevo barco atunero de su flota pesquera

El ‘Koryo Maru 88’ llega a Las Palmas de Gran Canaria tras un viaje de 20.000 kilómetros | Tendrá su base en La Luz y faenará entre Cabo Verde e Islandia

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La flota pesquera japonesa, tradicional cliente del Puerto, amplía su presencia Andrés Cruz

La flota pesquera japonesa, tradicional cliente del Puerto desde hace más de medio siglo, amplía su presencia en Las Palmas de Gran Canaria con un nuevo barco que a partir de ahora tendrá su base de operaciones en los muelles de La Luz. El atunero Koryo Maru 88, construido el año pasado en un astillero nipón y propiedad del armador Ogino Gyogyo, llegó ayer por primera vez al recinto de la capital grancanaria después de un viaje transoceánico de más de 20.000 kilómetros procedente del país asiático. Tiene previsto permanecer aproximadamente una semana en el Muelle Grande pertrechándose y rematando la puesta a punto de algunos equipos antes de salir a faenar en su primera campaña de pesca, en aguas cercanas al archipiélago de Cabo Verde.

El Koryo Maru 88, que zarpó el pasado 16 de abril del puerto japonés de Shimizu para atravesar durante tres semanas el océano Pacífico y el Atlántico a través del canal de Panamá, hizo su entrada en aguas de La Luz en torno a las 10:00 horas de ayer. Una vez en la dársena interior, a la altura del muelle Santa Catalina, recibió la primera bienvenida con los chorros de agua del remolcador VB Alborán. A continuación se dirigió al Muelle Grande, donde otras dos unidades de Boluda que prestan servicio en el Puerto, el VB Astérix y el VB Obélix, le ayudaron a maniobrar hasta que quedó definitivamente atracado en su lado naciente.

A pie de muelle aguardaba el nuevo cónsul de Japón en Las Palmas de Gran Canaria, Akira Kusunoki, que se estrenaba en el Puerto de La Luz con la bienvenida al pesquero. El diplomático se incorporó al cargo hace solo tres días procedente de otro puesto en Brasil y ayer reconocía sentirse afortunado por la coincidencia con la primera visita a la ciudad del nuevo atunero. “Las Palmas es uno de los puertos pesqueros más importantes para Japón desde hace más de 50 años”, recordó.

Efecto multiplicador

Las flotas pesqueras internacionales también son un importante motor de la actividad portuaria en Las Palmas de Gran Canaria. Aunque el número de embarcaciones que tienen su base en el recinto capitalino se ha reducido en las últimas décadas, los servicios que requieren continúan generando un efecto multiplicador en la economía local que resulta superior al de otros tráficos habituales.

Barcos como el Koryo Maru 88 demandan provisiones, traslados de tripulaciones, abastecimiento de combustible, almacenamiento en frío o cartones para el empaquetado de la mercancía, lo que moviliza a un gran número de empresas y profesionales. El nuevo atunero, que cuenta con J. A. Arocha como agencia consignataria en Las Palmas de Gran Canaria, recibirá distintos suministros durante estos días y será sometido a algunos trabajos de puesta a punto tras su primer viaje transoceánico, para lo que varios técnicos navales se han desplazado desde Japón.

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La flota pesquera japonesa, tradicional cliente del Puerto, amplía su presencia Andrés Cruz

El nuevo atunero no solo recalará en el Puerto en esta ocasión. Tras realizar los últimos preparativos y pertrecharse de víveres -sobre todo, verdura y carne- zarpará rumbo a su primera campaña en aguas de Cabo Verde y a continuación regresará a La Luz, donde volverá a prepararse para seguir pescando en aguas de Islandia.

La tripulación del Koryo Maru 88, compuesta por 26 personas, pasará el próximo año y medio a bordo del buque, yendo y viniendo una y otra vez a Las Palmas de Gran Canaria, antes de poder regresar a sus hogares para disfrutar de 45 días de descanso. La dotación está comandada por el capitán Saito Tadashi, un experimentado hombre de mar que a sus 64 años lleva 35 navegando y 27 de ellos recalando en el Puerto de Las Palmas. De hecho, se encontraba en la Isla junto a una treintena de marinos japoneses cuando su país sufrió el devastador terremoto y tsunami de 2011, una situación angustiosa que tuvo que vivir en la distancia, sin poder saber nada de su familia y con las comunicaciones cortadas, según recordaba ayer.

Aquel suceso, ocurrido hace ahora diez años, quedó como un mal recuerdo del pasado. Tadashi ha regresado en varias ocasiones a Las Palmas desde entonces y en esta ocasión lo hace, además, con nuevo barco que, aunque responde al mismo diseño tradicional de los pesqueros japoneses, cuenta con algunas innovaciones que le permiten usar gases menos contaminantes durante el proceso de congelación y navegar con algo más de velocidad, según detallaba ayer el capitán.

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