Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las sirenas varan en Las Canteras

Una veintena de seres marinos agitan sus colas en la playa en un encuentro organizado por la academia de Lydia Caro Castro

Encuentro de sirenas y tritones en La Cícer (8/05/2021) Adzubenam Villullas

«Voy a cumplir un sueño», repetía la pequeña Lola, de cinco años, mientras iba en el coche con sus padres camino de la playa de Las Canteras. ¿Su sueño? Tener aletas en lugar de piernas para nadar bajo el mar. Llegaron a la orilla sin saber muy bien qué iba a pasar y de repente, descubrieron que la arena estaba repleta de sirenas con escamas de todos los colores. La Atlantic Mermaid Academy, o lo que es lo mismo, la Academia de Sirenas del Atlántico organizó este sábado un encuentro de sirenas y tritones en La Cícer con el fin de dar a conocer una actividad pionera en Canarias que lleva años practicándose en lugares como Australia, Estado Unidos o Singapur. «Esto es una especie de natación sincronizada con la que puedes ejercitar todo el cuerpo», explica la profesora e impulsora de la iniciativa, Lydia Caro Castro.

Las sirenas varan en Las Canteras. Esa fue la impresión que se llevaron decenas de curiosos este sábado al caminar por el paseo o por la misma arena. «Yo quiero una cola, mamá», repetía una niña insistentemente mientras fotografiaba el espectáculo. «¿Llamamos al Seprona?», se preguntaba un bañista al ver a una veintena de seres marinos sueltos en la playa, varados y agitando sus colas sobre el agua. «Desde niña me flipan las sirenas, me ataba los pies para jugar y hacía que nadaba como ellas», señaló Caro. Llevaba 10 años dándole vueltas a la idea, buscó vídeos en internet y descubrió que en otras partes del mundo esta disciplina lleva tiempo expandiéndose y decidió que ya era hora de hacerlo aquí y cumplir un sueño. Un proyecto que está sacando adelante junto a su compañera Carlota Sierra Sánchez.

36

Actividades en la playa de Las Canteras de la primera escuela de sirenas y tritones de Gran Canaria (8/05/2021) José Carlos Guerra

Lo de este sábado ha sido un encuentro con sirenas de todas las edades, desde los cuatro años hasta pasada la cuarentena. Pero la idea ha venido para quedarse, apuntó Caro. Desde hace 10 años tiene una academia de inglés en Telde y su intención será fusionar sus clases con las de sirena. «Es una buena forma de aprender inglés y a la vez ejercitarte», explicó, con líneas temáticas como el mar, el cuerpo humano o la alimentación. Tiene previsto utilizar piscinas en centros deportivos de la Isla, pero también quiere volver a organizar encuentros en playas como Las Alcaravaneras, las piscinas de La Laja o Salinetas; además de ofertar cursos exclusivos de sirena para niños y adultos -sin idiomas- o jornadas de sirena por un día.

Caro se encargó de enseñar a grandes y pequeñas las nociones básicas. Y es que ser sirena por un día no es tan fácil. Hay que aprender a calentar el cuerpo, los diferentes movimientos que se pueden hacer con la aleta o saber cómo avanzar desde la arena hasta el agua, aunque este sábado solo las sirenas más experimentadas entraron en el mar, alguna haciendo «la croqueta» por la arena. Es el caso de Estefanía Pijares Cabrera, Alejandro del Rosario Valentín, Adrián Melián Reyes, tres jóvenes que ya cuentan con su propia cola y que practican este deporte por su cuenta. «Al final es una forma distinta de hacer ejercicio», comentaron.

Solo las sirenas más experimentadas entraron en el mar, alguna haciendo «la croqueta» por la arena

decoration

«Siempre he sido un fanático de las sirenas y los tritones, de niño sacaba la funda de los cojines y me las ponía en las piernas para hacer ver que era una» , señaló Melián, quien cumplió su sueño de tener cola y escamas hace solo unos meses. Hay que ser un auténtico amante de las sirenas para comprar una cola con aleta por Aliexpress y después enfundársela e ir a la playa. Se convierten así en el centro de todas las miradas. «Hay niños que se acercan y preguntan si se puede tocar; luego hay gente que se ríe, pero también adultos que te piden una foto», explicó Del Rosario. No todos los días se ven sirenas varadas.

«Es algo muy divertido, pero también bueno, ejercitas todo, nadas más rápido porque la cola te impulsa», señaló Pijares, quien lleva cinco años haciendo esta modalidad por su cuenta. Una experiencia que no le valió para no caerse al intentar levantarse sobre sus aletas. A su alrededor las niñas no paraban de agitar sus escamas sobre el agua de la orilla. Estaban privadas; y es que al final todas sienten pura pasión por las sirenas. «Si no apunto a mi hija en el curso no me lo perdona», destacó Encarna Santana, después de hacerle la enésima foto a su pequeña con escamas.

«A partir de ahora habrá sirenas en todas partes», recalcó Caro, «y los hombres también pueden participar, hay que quitarse la idea de la cabeza de que esto es una cosa de mujeres», añadió, al tiempo que comentaba que la idea será hacer también actividades en familia, con padres, madres e hijos. De hecho, este sábado alguna que otra madre ya se entusiasmó y aseguró que la próxima será una sirena por un día.

Compartir el artículo

stats