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La Justicia da la razón al Hespérides y frena la ejecución del desahucio

Un auto admite que había defectos en la acción hipotecaria de un fondo buitre que denuncia presuntos impagos en tres cuotas del crédito que tiene el Club Hespérides

La sede del Club Hespérides objeto del desahucio, en la zona de Los Nidillos, en pleno paseo de Las Canteras, la semana pasada.

La sede del Club Hespérides objeto del desahucio, en la zona de Los Nidillos, en pleno paseo de Las Canteras, la semana pasada. Andrés Cruz

El Juzgado de Primera Instancia número 10 de Las Palmas de Gran Canaria dio la razón al Club Hespérides, en un auto emitido el 14 de mayo, en su demanda contra Melf Match Acquisition SARL, una entidad de capital riesgo con domicilio fiscal en Luxemburgo a la que Bankia vendió la hipoteca que el club había pedido a principios de siglo para pagar parte de la construcción de su sede en Las Canteras. El juez admite, de esta forma, que hubo defectos en la demanda del procedimiento ejecutivo emprendido por la empresa, por lo que desestima la ejecución hipotecaria y les condena a costas, frenando sus pretensiones de desahuciar a la sociedad y sacar a subasta el inmueble, valorado en alrededor de cinco millones de euros, amparándose en los impagos de tres cuotas, pese a que la institución sociodeportiva asegura que ha seguido abonando religiosamente los plazos y devuelto parte de lo atrasado.

El presidente del Hespérides, Jorge Luis Carballo, aseguró ayer que este auto ha traído «una enorme alegría» al Club, un histórico de la capital grancanaria desde su fundación en 1929, ya que entendían que se estaba produciendo una injusticia y que la venta de la hipoteca por parte de Bankia a este fondo buitre en agosto de 2019 fue «un grave error». En aquel momento, se pusieron de acuerdo con la entidad luxemburguesa para buscar nuevos acuerdos y llegaron a abonar parte de lo que se debía por culpa de la mala gestión del Hespérides en 2016 y 2017. Carballo insistió en que se estaban abonando las cuotas y, aunque admitió que se habían producido retrasos, no entendía la decisión de subastar el inmueble. «Nuestra hipoteca está en unos 150.000 euros y el edificio vale cinco millones de euros», destacó. 

«Con los ingresos que tenemos, esperamos seguir pagando, con esto nos ha venido un balón de oxígeno»

Jorge Luis Carballo - Presidente del Hespérides

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Según el auto, se estima la oposición presentada por la representación del Club Hespérides «por motivos procesales», lo que provoca que se dicte resolución «acordando la nulidad del despacho ejecutivo con archivo de las actuaciones». Esto es así porque el Juzgado entiende que, ni en la escritura de préstamo hipotecario de 14 de marzo de 2000, ni en las escrituras de novación posteriores, «se recoge estipulación alguna en la que, expresamente, se haya facultado al acreedor para que practique la liquidación de la deuda en la forma convenida en el título ejecutivo». Ello es una infracción de los artículos 572 a 574 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Según la defensa de la entidad sociodeportiva, esta resolución no viene a decir que no exista esa deuda, sino que no procedía reclamarla en este proceso.

Contra esta decisión judicial cabe recurso ante la Audiencia Provincial, por lo que el fondo buitre podría recurrir a ello, aunque desde el Hespérides piensan que no tendría mayor recorrido. Con todo, este recurso, mientras no se altere el contenido del auto del Juzgado de Primera Instancia, no supondrá la subasta de estos bienes. En opinión del vicepresidente de la entidad, José Luis Cárdenes, en este procedimiento se aportaron «bastantes sentencias de la Sala a la que se tendría que recurrir que defendían» la postura del club, por lo que espera que, de producirse la apelación, esta «no progrese».

«El auto no nos exime del pago de la deuda, pero tendrán que negociar con nosotros cómo sigue el cobro»

José Luis Cárdenes - Vicepresidente del Hespérides

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En este primer procedimiento ante primera instancia, «la defensa es muy técnica y muy estricta», en palabras de Ernesto Falcón, letrado del despacho de Lagares Abogados, bufete que protegió los intereses del Hespérides. Según explicó, son «muy pocas» las causas que podrían defenderse en este caso, al no tratarse de «un juicio al uso», por lo que el triunfo es de cierta entidad, si bien todavía no es firme. Falcón también aclaró que la reacción de la sociedad deportiva fue lo más indicado porque la ejecución era «muy peligrosa» debido a la brevedad del procedimiento sumario.

Una vez respaldados por la Justicia, y a la espera de la decisión de Melf Match Acquisition SARL en lo relacionado con la posibilidad de recurrir, tanto el presidente como el vicepresidente del Club Hespérides creen que lo «lógico» sería que los miembros del fondo buitre «se avengan a negociar» nuevas condiciones para la hipoteca. «Estamos ahí, con la ilusión de seguir pagando», aseguró Jorge Luis Carballo, quien admitió que la decisión del Juzgado les ha dado «un balón de oxígeno, un desahogo» en un momento muy delicado para esta institución con casi 90 años de historia que, además de tener este préstamo, también acumula una deuda por impagos del IBI al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que ascendía a 35.000 euros. Con el Consistorio capitalino llegaron a un acuerdo que supone el aplazamiento del pago en cuatro años, a razón de alrededor de 1.000 euros mensuales. 

«La sociedad reaccionó muy rápido porque la ejecución que se pretendía era muy peligrosa»

Ernesto Falcón - Despacho Lagares Abogados

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Otro de los escenarios previstos, en caso de que no se presente el recurso, es aquel en el que la entidad sociodeportiva abona toda la deuda contraída que resta, una suma que, si bien es elevada, es algo más fácilmente abarcable si se reunieran los fondos necesarios para ello, tal y como están haciendo los miembros de la junta directiva desde que llegaron en 2018, cuando se encontraron esta dramática situación en las cuentas del Hespérides. Ahora mismo solo le quedan cinco años más para liquidar la hipoteca, y desde la dirección se afirma que hay solvencia gracias a los ingresos que obtienen de las rentas de parte de sus instalaciones, tanto a un restaurante en la planta baja como a la escuela de danza de ballet de Silvia Barrera en uno de los sótanos. Asimismo, se ha cerrado con un gabinete psicológico un nuevo contrato de alquiler para la segunda planta. El Hespérides cuenta, a su vez, con otras dos plantas para celebrar eventos y ya ha obtenido el permiso municipal para instalar una terraza en la azotea, que tiene unas vistas inmejorables a toda la bahía de Las Canteras. 

Mayor apoyo institucional

El problema del Hespérides estalló en mayo de 2015, cuando el presidente por aquel entonces de la entidad, Antonio González, decidió no presentarse a la reelección tras frustrarse su intento de fusionarse con el Real Club Victoria, otro de los históricos de la capital grancanaria, porque los socios de este último se negaron a ello. En ese momento, se nombró vicepresidente a Federico Inchausti, cuya gestión hizo caer en picado al club en los años 2016 y 2017, hasta que se nombró una gestora para tratar de reconducir la situación. 

En febrero de 2018 se nombró una nueva comisión gestora en asamblea, que se encontró con los impagos ya referidos, tanto en la hipoteca como en los impuestos municipales. En agosto fue cuando, ante la falta de otros candidatos, el propio Carballo se presentó a las elecciones, momento en el que empieza la pelea con Bankia para reconducir el préstamo, hasta que en junio de 2019, la entidad financiera requirió el pago de los atrasos, 18.565,24 euros en total. «Se negoció con la entidad pero no quisieron, y vendieron el crédito a este fondo buitre, que tiene su residencia en Luxemburgo y oficinas en Madrid», indicó el vicepresidente Cárdenes.

Al comenzar a encargarse del cobro del crédito Melf Match Acquisition SARL se pusieron en contacto para reclamar la deuda que arrastraban con Bankia, con la amenaza cerniente de que el acreedor reclamara todo el pago, dando por finalizados los plazos. En ese momento, apuntó Cárdenes, «por temor a que siguieran adelante pagamos la mitad de lo que se estaba reclamando vencido». Al mismo tiempo, siguieron abonando en tiempo y forma las cuotas, por lo que el fondo buitre se quedó conforme. Pero en noviembre del año pasado «dieron un aviso para iniciar la demanda de ejecución». La junta directiva del Hespérides creyó que, al iniciar ese procedimiento, no se pueden recibir los pagos previstos y, en caso de que así fuera, tendrían que ser devueltos. 

El Club reclama un mayor apoyo institucional para rehabilitar el edificio y salir adelante.

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«Cuando recibimos la demanda de ejecución, estudiamos bien el asunto con el pensamiento de que habían recibido dinero y no lo habían devuelto, y analizando el expediente encontramos defectos tanto en la cesión de Bankia al fondo buitre, como en las condiciones del propio fondo buitre», sostuvo el vicepresidente del Club. Y por ello presentaron en enero de este año la demanda ante el Juzgado de Primera Instancia que ahora les dio la razón en sus alegatos, a la espera de que el auto se convierta en firme.

Con la felicidad del triunfo en los tribunales, el presidente Jorge Luis Carballo quiere apuntar ahora más allá. El auto que les da la razón en sus demandas les ha permitido coger aire y respirar después de unos meses muy complicados en los que el desahucio del Club sobrevoló a sus 150 socios actuales -llegaron a ser más de 400-. Perder la sede en La Isleta, donde el Hespérides tiene un gran arraigo, hubiera sido un duro golpe para la sociedad. Sin embargo, han conseguido renovar sus fuerzas y redoblar esfuerzos para seguir mejorando sus instalaciones y devolverles el lustre de antaño. Para ello, Carballo solicitó ayer «un mayor apoyo» de las instituciones, sea el Gobierno de Canarias o el Cabildo insular, para «salvar nuestro club». Lo primero que pidió fue una ayuda para sanear las fachadas del inmueble, que se encuentra en primera línea de mar y ha sufrido los embates del óxido propio de las edificaciones próximas al océano, tal y como le ha pasado al Victoria, entidad que recibió una subvención cabildicia para llevar a cabo sus trabajos de arreglo. 

Tras cernirse sobre ellos un negro presagio, la decisión del Juzgado de Primera Instancia número 10 de Las Palmas de Gran Canaria ha hecho recuperar la sonrisa en el Hespérides, que espera poder terminar de pagar su deuda con sus acreedores y mirar, al fin, al futuro.

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